sábado, 5 de septiembre de 2009

CAPITULO 12 CAZADA

Capítulo 12 - CAZADA (Hunted)
Aleje mi mirada horrorizada del Cuervo Mocker para poder ver a Heath parado a solo unos metros de mí. Él saco su arma y la sostuvo frente a él, apuntando directamente a la criatura en el árbol.-¡Insignificantes humanos! – la cosa chillo - ¿Crees que puedes detener a un viejo?De repente todas las cosas pasaron muy rápido. La criatura saltó desde el árbol y al mismo tiempo mi cuerpo se descongelo y corrí velozmente. Vi a Heath apretar el gatillo y escuche la explosión ensordecedora del arma, pero el Cuervo Mocker se movió con una velocidad inhumana. Logro esquivarle, y en el lugar donde Heath había apuntado, no había nada, en ese mismo instante la bala atravesó el aire y se incrusto en el árbol cubierto de hieloLa cosa volvió a volar hacia Heath, vi sus garras puntiagudas curvándose y recordé cómo, incluso en forma de espíritu, una criatura como esa casi había partido mi cuello. Ahora, los cuervos Mockers habían recuperado sus cuerpos, y supe que a menos que no hiciera algo rápido éste iba a matar Heath.Con un grito exprese el terror y la rabia que me inundaba, así que me abalance contra Heath, haciéndolo a un lado antes de que el Cuervo Mocker lo alcanzaran golpeándome a mí en su lugar. Entonces, no sentí ningún dolor sólo sentí una extraña presión contra mi piel, comenzando en la parte superior de mi hombro izquierdo y atravesando la parte superior de mi pecho, por encima de mis senos, hasta llegar a mi hombro derecho. La fuerza del golpe me hizo girar medio círculo de modo que yo todavía estaba frente al cuervo mocker, este voló y cayó delante de nosotros sobre la tierra, sobre sus piernas humanas.Sus ojos de color sangre se ensancharon al mirarme-¡No! - Grito con una voz que no podía pertenecerle a ningún ser cuerdo. - ¡Él te neceeeeeeeeesita viva!- ¡Zoey! ¡Oh, Dios, Zoey! ¡Ponte detrás de mí! - Heath me grito, intentando mover sus pies, pero resbaló en el pavimento de hielo que se había convertido de alguna manera en un rojo húmedo. Se pego duro.Lo mire y tuve un pensamiento extraño, aunque él tenia razón y estaba junto a mi, pero parecía que el gritaba como si estuviera cayendo en un largo túnel.Yo no entiendo por qué, ¿Sangre? ¿Era eso lo que empapaba el pavimento? Eso era extraño. Con un mental encogimiento de hombros hice caso omiso de la sangre y comencé a gritar- ¡Viento, ven a mí!Al menos creí que había gritado. Lo que realmente salió de mi boca era apenas un susurro. Afortunadamente, el viento me había escuchado, porque al instante el aire comenzó a gritar a mí alrededor.- Mantén a esa cosa sobre la tierra - le dije. El viento obedeció al instante, y un hermoso semi-tornado giro alrededor del grotesco hombre pájaro, causando que sus alas parecieran inútiles. Con un terrible sonido chillante la cosa escondido sus inútiles alas contra su espalda y comenzó a caminar con paso pesado hacia mí, tratando de esconder su cabeza mutada del terrible viento.- ¡Zoey! Mierda, ¡Zoey! - Heath estaba repentinamente a mi lado. Su brazo firme me rodeo, lo cual se sintió muy bien, porque yo realmente pensé que podía caerme en cualquier momento.Le sonreí, preguntándome por qué estaba llorando.- Sólo un segundo. Tengo que terminar con esa cosa. - Agotada, volví a mi atención al hombre pájaro.- Fuego, te necesito – El calor estaba allí, calentando el remolino de aire a mí alrededor. Entonces levante verticalmente mi ensangrentado dedo y señale hacia la cosa, que se iba acercando cada vez más a Heath y a mi - ¡Rodéenlo! – ordene.El calor que me había estado rodeando cambio, pasando de ser un calor suave a una llama destructiva. Siguió la dirección de mi dedo y de mi voluntad, y arremetió en contra del cuervo mocker sumergiéndolo en una enfadada llama amarilla. El aire se impregno de un horrible olor de carne asada y plumas quemadas. Pensé que podría vomitar.- ¡Oh, uf! Fuego, gracias. Viento, antes de marcharte, ¿podrías alejar este mal olor? - Era tan extraño que yo pensaba que todo lo que estaba diciendo era realmente fuerte, pero mi voz realmente salía en un pequeño susurro. Los elementos de todos modos me obedecieron, lo que estaba bien, porque una ola de vértigo me inundo y repentinamente caí contra Heath, incapaz de mantenerme en posición vertical por mi misma.Traté de entender lo que estaba mal conmigo, pero mis pensamientos estaban todos turbios, y por alguna razón creí que lo que estaba pasando no era muy importante. Lejos en la distancia oí pasos corriendo, alzaba la vista perdida hacia la cara bañada en lagrimas de Heath cuando él grito- ¡Ayuda! ¡Estamos aquí! ¡Zoey necesita ayuda!Lo siguiente que supe fue que el rostro de Erik se unía a la de Heath. Todo lo que yo podía pensar en aquel momento era “¡oh! genial van a comenzar a pelearse otra vez”. Pero no lo hicieron. En realidad, la reacción de Erik cuando él miró hacia mi, comenzó a hacerme sentir un poco preocupada, en una forma abstraída, sólo vagamente interesada.- ¡Mierda! - dijo, y su rostro se puso muy pálido. Sin decir una palabra Erik rompió su camisa (que era un Polo de mangas largas, que había estado usando en nuestro último ritual), disparando botones por todos lados. Parpadee por la sorpresa, pensando que se veía realmente muy bien con esa camisa. Quiero decir, seriamente, que él tenia un ardiente cuerpo. Se coloco al otro lado de mí.- Lo siento, pero esto probablemente te va a doler - Erik envolvió su camisa y la presiono sobre mi pecho.El dolor me atravesó y me quede sin aliento.- ¡Oh, diosa! ¡Lo siento, Z, lo siento! - Erik repetía una y otra vez.Miré hacia abajo para ver lo que estaba haciendo, y porque me dolía, y me sorprendí completamente al ver que mi cuerpo entero estaba empapado en sangre.- ¿Qu…qué? - intente formular una pregunta, pero el dolor se mezclo con la cada vez más fuerte sensación de adormecimiento que no me permitía hablar.- Tenemos que llegar a Darius. Él sabrá qué hacer - dijo Erik.- Yo la llevare. Sólo guíame hasta ese tipo Darius - dijo Heath.Erik asintió.- ¡Vamos!Heath me miró.- Tengo que cargarte Z. Solo te llevare ahí adentro. Aguanta ahí, ¿de acuerdo?Traté de asentir, pero el movimiento terminó en otro grito cuando Heath me recogió pegándome a su pecho como si yo fuera un niño, bastante crecido, él corrió, resbalándose y siguiendo a Erik.El viaje de vuelta a los túneles era una pesadilla que nunca olvidaré. Heath salió corriendo tras Erick a través del sótano. Cuando llegaron a la escalera de metal que llevaba a al sistema de túneles, se detuvieron solo un minuto. Y después dijo.- Te la entregare - dijo Heath.Erik asintió y desapareció por el agujero. Heath camino hasta el borde de la misma.- Lo siento, nena – dijo - Sé que esto debe ser terrible para ti - él me besó suavemente en la frente antes de que se agachara y de alguna forma me pasara a Erik que estaba de pie debajo de nosotros.Digo "de alguna forma" porque yo estaba ocupada gritando de dolor, no era consiente de lo que realmente pasaba.Lo siguiente que supe fue que Heath nos alcanzo en el túnel y Erik me paso devuelta a él.- Voy a correr para adelantarme y encontrar Darius. Sigue el túnel principal y no des ninguna vuelta. Quedate en lugares iluminados mientras yo regreso con Darius.- ¿Quién es Darius? - Heath pregunto, pero él estaba hablando al aire, Erick ya había corrido velozmente alejándose.- Él es más rápido de lo que yo pensaba - traté de decir, pero la debilidad hizo que todo se revolviera en un susurro en mi boca. Y me di cuenta de la linterna que estaba segura se había apagado justo antes de haber subido al sótano estaba encendida de nuevo - Eso es extraño - era lo que quería decir. En cambio, apenas me escuche balbucear algo que sonaba como "esssstooo essss traaaaño" sobre los latidos de mi corazón que hacían eco en mis oídos.- Shhh - Heath me calmo, dando pasos lentos, evitando que yo volviera a gritar de dolor. - Quédate conmigo, Zoey. No cierre los ojos. Mantente conmigo. Mantente conmigo.Heath siguió hablando y hablando, lo cual era realmente molesto porque mi pecho me dolía mucho y todo lo que quería hacer era cerrar los ojos e ir me a dormir.- Tengo que descansar - murmure en un susurro.- ¡No! ¡No hay descanso! Oye, vamos a pretender, que estamos en la película de Titanic la que solías ver repetidas veces. Ya sabes, con el Leonardo Di-stúpido.- DiCaprio - susurre, irritada por el hecho de que después de todos estos años Heath seguía estando celoso como cuando éramos niños y yo me había enamorado de Leonardo. O como me gustaba pensar de él, "mi novio Leo."- Lo que sea - dijo - ¿Recuerdas que solías decir que si tu hubieras sido Rose jamás habrías dejado que se fuera? Bien, bueno, vamos a hacer un poco de recreación. Yo soy el gay de DiCaprio y tu serás Rose. Tienes que mantener los ojos abiertos mirándome a la cara, o me dejaras ir y me voy a convertir en una enorme paleta de hielo gay.- Idiota -me las arreglé.Heath sonrió abiertamente.- Simplemente no me dejes ir, Rose. ¿Está bien?Bueno, era una estúpida recreación, pero voy a admitir que me atrapo. Me había vuelto loca desde la primera vez que había visto la película (con los ojos llorosos-y elevando mis hombros, y con un feos sollozos y mocos). La estúpida Rose dijo que nunca lo dejara ir, pero lo hizo. ¿Por qué ella no podía moverse y dejar que Leo / Jack subiera a bordo de esa cosa flotante junto a ella? Había mucho espacio. Así, mientras que la niebla de mi mente daba vueltas y vueltas en círculos en esa escena desgarradora de una de mis películas favoritas, Heath me sostuvo entre sus brazos y corrió.El acababa de girar en una curva cuando Erik nos encontró. Darius estaba con él. Heath llegó y se detuvo, entonces me di cuenta de lo difícil que le era respirar. Huh. Me pregunte si debería de sentirme avergonzada por estar muy pesada.Darius me dio un vistazo y comenzó a dar órdenes a Erik.- La llevare a la habitación de Stevie Rae. Voy a llegar antes que tu, pero necesito que este humano se me una allí, muéstrale por donde tiene ir. Llama a las gemelas y a Damien. Despierta a Afrodita. Es posible que la necesitemos también - Darius se dirigió a Heath - Voy a tomar a Zoey.Heath dudo. Podía distinguir que no quería dejarme ir. La mirada dura de Darius se suavizo.- ¡No tengáis miedo! Soy un Hijo de Erebus y te doy mi juramento que siempre la protegeré.Heath me paso a regañadientes a los brazos fuertes de Darius. El guerrero miró hacia abajo reparando en mi.-Tenemos que actuar rápido. Recuerda que debes confiar en mí.Asentí débilmente, y aunque sabía lo que iba a pasar, me sorprendió ver como Darius despegó, se desplazaba a una velocidad borrosa que las paredes del túnel y mi cabeza daba vueltas. Solo una vez, antes, yo había experimentado con Darius su increíble capacidad de tele-transportarse prácticamente de un lugar a otro, y no fue menos impresionante esta segunda vez.Habían pasado pocos segundos cuando Darius se detuvo abruptamente delante de la entrada a la habitación de Stevie Rae. Él ingreso de un empujon. Stevie Rae estaba sentada, frotando sus ojos y mirando somnolienta hacia nosotros. Luego abrió su boca en total shock y salió de la cama.- ¡Zoey! ¿Qué pasó?- Los Cuervos Mockers - dijo Darius - Quiten las cosas de esa mesa.Stevie Rae tiro las cosas fuera de la mesa que estaba recargada al final de su cama. Quería protestar realmente no debería de hacer tal desorden. Quiero decir, estaba segura de que había roto un vaso o dos y envió un montón de DVDs a través de la habitación, pero no sólo era mi voz la que no funciona bien, estaba muy ocupada tratando de no sentir el terrible dolor en mi pecho, que travesaba mi cuerpo, cuando Daríus me coloco sobre la mesa.- ¿Qué podemos hacer? ¿Qué podemos hacer? - Stevie Rae repitió la pregunta. Pensé que parecía una niña perdida y para mi sorpresa ella también estaba llorando.- Toma su mano. Habla con ella. Mantenla consiente - dijo Darius. Y luego se alejó dando media vuelta y comenzó a sacar cosas del botiquín de primeros auxilios.- Zoey, ¿puedes oirme? - Yo podía sentir que Stevie Rae tomaba mi mano, pero apenas lo sentía.Tome aliento y en un esfuerzo sobre-humano, le susurre- Sí.Stevie Rae sujeto mi mano más fuerte.- Vas a estar bien. ¿Ok? Nada le puede sucederte a ti, porque no sabes lo que yo haría sin ti -su voz quedo atrapada en un sollozo, y luego dijo - No te puedes morir porque siempre has creído en lo mejor de mí, así que he tratado de ser lo que tú crees que soy. Sin ti, bueno, me temo que lo bueno va a morir en mí, también, y voy a ceder a la oscuridad. Además, hay tantas cosas que tengo que contarte, cosas muy importantes.Quería decirle a no fuera una tonta, que no tenia sentido y que yo no iba a ninguna parte, pero a través del dolor y el entumecimiento comencé a tener una horrible corazonada. La única forma en que se podría describir aquello era como una sensación de no-rectitud. Lo que había ocurrido, lo que me había pasado que era la fuente de la no-rectitud. Y este nuevo sentimiento, más que la sangre más que el miedo en la cara de mis amigos me decía que algo estaba mal conmigo y que podría ir a algún sitio.Fue entonces que el dolor comenzó a disminuir, decidí que si esto era lo que se sentía cuando uno iba a morir, entonces era mejor vivir que estar lastimada como un infierno.Heath irrumpió en la habitación, vino directamente a mí, y tomó mi otra mano. Él apenas miró Stevie Rae. En cambio, él aparto el cabello de mi rostro.- ¿Cómo estas ya nena? ¿Todavía manteniéndote a flote?Traté de sonreír a él, pero él parecía tan lejos que no pude hacer el cambio en la expresión.Las Gemelas entraron corriendo a la habitación con Kramisha cerca detrás de ellas.- ¡Oh no! - Erín se detuvo varios pies de distancia de donde yo estaba y apretó su mano contra su boca.- ¿Zoey? - Pensé que Shaunne se veia confundida. Parpadeo varias veces, su mirada recorrió mi cuerpo, y ella se puso a llorar.- Esto no se ve bien - dijo Kramisha - No es bueno en absoluto. – hizo una pausa y luego sus ojos pasaron de mí hacia Heath, cuya atención estaba tan centrada en mí, que juro no se habría dado cuenta si un elefante se paseaba bailando en un tutu por toda la habitación. - ¿No es el chico humano que estuvo aquí abajo antes?No sé por qué, pero excepto por mi propio cuerpo, que parecía no pertenecerme más, me había hecho consiente de todo lo que pasaba a mí alrededor. Las gemelas se tomaron de las manos y sollozaban con los mocos saliendo de su nariz. Darius seguía buscando en el botiquín de primeros auxilios. Stevie Rae tomaba de mi mano y dándome palmaditas tratando (sin éxito) de no llorar. Heath me susurraba líneas estúpidas de la película del Titanic. En otras palabras, todo el mundo se centró en mí-excepto Kramisha. Ella miraba hambrientamente a Heath. Pequeñas señales de alerta comenzaron a saltar a mi mente y traté de lucha por recuperar la conciencia de mi cuerpo. Necesitaba advertirle a Heath que este en guardia. Necesitaba decirle que él tenía que salir de este lugar antes de que le pasara algo malo.- Heath- me las arreglé para susurrar.- Estoy aquí, nena. No voy a ninguna parte. Puse los ojos en blanco mentalmente. Heath con sus actos heroicos era lindo, pero temía que él fuera devorado por los novatos rojos de Stevie Rae- Hey, ¿no eres el chico humano que estuvo aquí antes? ¿Por el que Zoey vino después? - Kramisha se movió más cerca de Heath. Sus ojos habían adquirido un tinte rojo que fue una gigantesca señal de advertencia. ¿Era yo la única que podía ver el peligro en la intensa forma en que lo miraba?- Darius - finalmente jadeé.Afortunadamente, el guerrero miró hacia mí dejando de registrar el botiquín de primeros auxilios. Moví mis ojos de el hacia Kramisha quien prácticamente babeaba sobre Heath, la comprensión cruzo por el rostro de Darius.- Kramisha. Sal de la habitación. Ahora - Darius ordeno.Ella vaciló, y luego arrastro su mirada roja de Heath para mirarme directamente a mí.- Vete. Articule la palabra. Sus ojos no cambiaron, pero Kramisha asintió una vez y salió rápidamente de la habitación.Fue entonces cuando Afrodita aparto la manta de la puerta e hizo su gran entrada. Estaba hecha mierda, frunció el ceño a la habitación.- ¡Maldita sea, me da la impresión de tener dolor en el culo! Stevie Rae, ¿Podrías tener un poco de autocontrol y guardar tus sentimentalismos en otra parte?, y muestras un poco de respeto hacia aquellos que aun podemos tener resacas. - Ella finalmente centro su visión poco definida, lo suficiente como para poder verme en realidad. Su rostro, ya pálido y sus ojos huecos, se blanquearon de manera que parecía como la sombra enfermiza del vientre blanco de un pez.- ¡Oh, diosa! Zoey! - Ella comenzó a agitar su cabeza una y otra ves, de un lado al otro, se acerco hacia mí. - No, Zoey. No. No Yo no vi esto - Ella estaba hablando seriamente - Nunca vi esto. Pasaste la primera visión de muerte que yo tuve. El siguiente también, se supone que serías cortada. En el siguiente se suponía que iba a ser ibas a ahogarte. ¡No! ¡Esto no está bien!"Traté de decir algo, pero ella ya había visto a Heath.- ¡Tú! ¿Qué diablos estás haciendo aquí?- Yo-Yo vine a ver si ella estaba bien - Heath tartamudeo, obviamente enloquecido por su intensidad.Afrodita sacudió la cabeza de nuevo. - No. Tú no debes estar aquí. Esto no está bien - Ella hizo una pausa mirando amenazadoramente a Heath – tu causaste todo esto, ¿verdad?Observe los ojos de Heath que se llenaron de lágrimas. - Sí, creo que lo hice - dijo.

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