sábado, 15 de mayo de 2010

Capítulo 16 - BURNED (Quemada)

Zoey

Traducido por Glad




Heath se revolvio y musitó algo de saltarse la practica de fútbol y dormir hasta tarde. Le observé y contuve mi respiración, mientras caminaba de un lado hacia el otro formando un círculo alrededor de donde él dormia.

Quiero decir, ¿querrías tu despertarle y decirle que esta muerto y sucio, y que ya nunca jugaria fútbol otra vez?

Mierda, no.

Intenté estar tan tranquila como podía, pero no podía permanecer quieta. Esta vez, no había fingido recostarme junto a él. No podía ayudarle. No podía detenerme. Tenia que mantenerme en movimiento.

Estábamos en medio del denso bosque al que habíamos corrido. ¿Hace cuánto? Realmente no podía recordar, pero los pequeños arboles, sus ramas y las muchas antiguas rocas lucian muy frías. Y el pasto. Especialmente el pasto. Estaba en todo lugar–denso, suave y crujiente.

Repentinamente mis pies estaban desnudos, y distraídamente yo estaba hundiendo mis pies en el pasto y dejando que mis dedos jugaran sobre aquella verde alfombra viviente.

¿Viviente?

Suspiré.

No. Sospechaba que nada en este lugar estaba realmente vivo, pero inmediatamente quise olvidar eso.

Los árboles formaban un dosel de hojas y ramas, por lo tanto el calor del sol apenas le traspasaba causando que no hiciera demasiado calor, entonces una nube que pasaba por lo alto hizo que levantara mi mirada, y temblé.

Oscuridad. . .

Pestañeé sorprendida, recordando. Esa era la razón por la que Heath y yo nos habíamos adentrado en el bosque. Aquello había ido tras nosotros, pero no había entrado en el bosque.

Temblé otra vez.

No sabía lo que eso significaba. Sólo sentía a la oscuridad absoluta, un presentimiento impreciso de muerte, por un momento, cuernos, y alas. Heath y yo no habíamos esperado para ver más. Ambos habíamos estado sin respiración y con mucho miedo, y habíamos corrido y corrido. . . Razón por la cual ahora Heath dormía profundamente. Otra vez. Como debería de ser.

Pero yo no podía descansar. En lugar de eso me mantenía caminando.

Realmente mi memoria era un completo desorden. Y, lo que es peor, si bien podrías pensar que mi memoria estaba adormilada, tampoco podía saberlo, porque bueno, tampoco lo recordaba–yo estaba mal. Sabía que me faltaban trozos de algunas cosas en mi mente–algunas memorias de cosas nuevas, como lo de ahora, sobre aquella cosa espeluznante que supuestamente me asustaba, que persiguió a Heath y a mí hasta lograr que nos adentremos en este bosque. Sin embargo, tampoco recordaba cosas pasadas.

No podía recordar como lucia mi madre.

No podía recordar el color de mis ojos.

No podía recordar por qué ya no confiaba en Stevie Rae.

Lo que podía recordar y era muy preocupante. Recordaba cada instante de la muerte de Stevie Rae. Recordaba que mi padre nos había dejado cuando yo solo tenía dos años de edad y básicamente nunca regreso. Recordaba que había confiado en Kalona, y que entonces, me habia equivocado con respecto a él.

Mi estómago se sintió enfermo, y, mientras trataba de manejar aquel malestar, me mantuve caminando en círculos, dentro del bosque.

¿Cómo pude haber dejado que Kalona me engañara completamente? Había sido una idiota.

Y había causado la muerte de Heath.

Mi mente se movió errática y trate de alejar aquella culpabilidad. El recuerdo estaba demasiado vivido, demasiado horrible.

Una sombra paso rápidamente frente a mi vista. Y me gire rapidamente, para verla cara a cara. La había visto antes–en mis sueños y en una vision compartida.

“Hola, A-Ya”, dije suavemente.

“Zoey”, ella dijo, asintiendo con un hola. Su voz sonaba como la mía, pero había un sentido de tristeza que distorciono todo lo que dijo.

“Confié en Kalona debido a tí”, le dije.

“Le tuviste compasión debido a mí”, ella corrigió. “Cuando me perdiste, también perdiste la compasión.”

“Eso no es cierto”, dije. “Aun soy compasiva. Me preocupo por Heath.”

“¿Lo haces? ¿Es por eso que le mantienes contigo en lugar de dejarle seguir adelante?”

“Heath no quiere irse”, le conteste, y despues cerré mi boca, asombrada por lo enojada que sonaba.

A-ya sacudió su cabeza, dándo lugar a que su largo pelo, negro, se agitara alrededor de su cintura. “No te has detenido a pensar en lo que Heath podría querer–lo que alguien además de ti, puede querer. Y no lo haras, no realmente, no hasta que regrese a tí.”

“No quiero que regreses. Todo esto a ocurrido por ti.”

“No, Zoey, no es asi. Todo esto ocurrió por una serie de elecciones hechas por un número de personas. Esto no se trata de ti.” Negando con la cabeza tristemente, A-Ya desaparecio.

“Qué bien”, musité, y comencé a caminar de un lado hacia otro, otra vez, aun más inquieta que antes.

Cuando otra sombra pasó por la esquina de mi visión, me gire rápidamente, y asi poder decirle a A-Ya que se fuera de una vez por todas, pero entonces, mi boca se quedo abierta. Estaba mirándome a mi misma. Bueno, en realidad, a una versión mia de nueve años de edad que había visto antes junto con las otras figuras que desaparecieron cuando, lo que sea que nos asusto, nos persiguió a Heath y a mí.

“Hola”, le dije.

“¡Conseguimos bobies[1]!” mi yo ‘niña’ dijo, mirando estúpidamente mi pecho. “Me alegro mucho que hayamos por fin, conseguido tener bobies. Finalmente.”

“Sip, eso es lo que yo pensé, también. Finalmente.”

“Aunque hubiera deseado que fueran más grandes.” Mi yo niña, mantuvo su mirada fija en mis bobies, y senti ganas de cruzar mis brazos sobre mi pecho, lo cual era ridículo porque ella era yo–lo cuál era simplemente extraño. “¡Pero, oh, bueno, pudo haber sido peor! ¡Pudimos haber sido como Becky Apple, je je!”

Su voz estaba tan llena de alegría que me hizo sonreír en respuesta, pero sólo por un segundo. Era como, si me fuera demasiado duro mantener la alegría que a ella le rebosaba.

“Becky Renee Apple– ¿puedes creer que su madre le nombró asi y despues tuvo muchos de sus jeyrseys con las iniciales grabadas de ‘BRA[2]’'?” mi yo niña, rompió en risas.

Intenté, sin exito, mantener mi sonrisa mientras decia, “Sip, esa pobre chica estaba condenada desde el primer día del frio clima.” Suspiré y froté una mano sobre mi cara, preguntándome por qué me sentía tan inexplicablemente triste.

“Es porque ya no estoy contigo”, mi yo niña, me dijo. “Soy tu alegría. Sin mí, nunca, realmente podras ser feliz otra vez.”

Clavé los ojos en ella, sabiendo que, como A-Ya, me decía la verdad.

Heath susurro entre sueños otra vez, y fije mi mirada en él, nuevamente. Él se veia tan fuerte, normal y joven, pero nunca volveria a pisar otra cancha de fútbol, de nuevo. Nunca giraría su camioneta en alguna esquina hábilmente y gritaría de alegría como un Okie[3]. Nunca seria un esposo. Nunca seria un padre. Mi mirada fue de él, hacia mi yo de nueve años.

“No pienso que merezca ser feliz nuevamente”.

“Siento mucha pena por ti, Zoey”, dijo, y desaparecio.

Sintiéndome un poco mareada y ligera, empece a caminar.

La siguiente versión de mí no me rebaso inconscientemente o revoloteo al borde de mi vista. Esta versión me enfrento, bloqueando mi camino. Ella no se parecia a mí. Era súper alta. Su pelo era largo, salvaje y de un rojo cobrizo brillante. No fue hasta que encontré sus ojos que vi nuestra similitud– teníamos los mismos ojos. Ella era otro trozo de mí; le reconoci.

“¿Así que quién eres tu?” Dije cansadamente. “¿Y qué parte de mí voy a perder si no te recupero?”

“Puedes llamarme Brighid. Sin mí, te faltara la fuerza.”

Suspiré. “Estoy demasiado cansada como para ser fuerte ahora mismo. ¿Qué tal si hablamos de nuevo, después de que tome una siesta?”

“No lo entiendes, ¿verdad?” Brighid negó con la cabeza desdeñosamente. “Sin nosotras, nunca volveras a tomar una siesta–no mejoraras–no descansaras. Sin nosotras, solo te harás más incompleta, y permaneceras en la deriva”.

Intenté enfocarme a través del punzante dolor de cabeza que palpitaba en mi sien. “Pero iría a la deriva junto a Heath.”

“Sí, podría ser.”

“Y si permito que todas ustedes regresen a mi interior, dejaré a Heath.”

“Sí, asi sería.”

“No puedo hacer eso. No puedo regresar a un mundo sin él”, le dije.

“Entonces te haras pedazos.” Sin otra palabra, Brighid desapareció.

Mis piernas se agotaron, y me senté con fuerza sobre el musgo. Sólo comprendi que estaba llorando cuando mis lágrimas comenzaron a hacer marcas mojadas en mis vaqueros. No sé cuánto tiempo me quede sentada allí, encorvada con mi pena, confusión y cansancio, y fue allí que un sonido me saco de la neblina que nublaba mi mente: Alas, susurros, palpitando contra el viento, revoloteando, zambullendose, buscando.

“Vamos, Zo. Necesitamos ir más adentro del bosque.”

Levanté la vista para ver que Heath estaba de cuclillas cerca a mí. “Esto es culpa mia” le dije.

“No, no lo es, ¿Por qué tiene tanta importancia de quien es la culpa? No es asi, nena. Este no es el fin.”

“No puedo dejarte, Heath,” sollocé.

Él quito el pelo que estaba sobre mi cara y me dio algunos klínexs emvueltos. “Sé que no puedes.”

El sonido de enormes alas en las alturas; hicieron que las ramas se bambolearan en respuesta.

“Zo, hablaremos de esto despues, ¿ok? Ahora mismo necesitamos movernos otra vez.” Él me tomo de debajo de mis codos, me puso de pie, y comenzó a guiarme hacia lo más profundo del bosque, donde las sombras eran más oscuras y los árboles lucian mas antiguos.

Le deje guiarme. Se sentia mucho mejor moverse. No muy bien. Yo no me sentía nada bien. Pero me sentía mejor cuando me mantenía en movimiento.

“Es él, ¿verdad?” Dije con indiferencia.

“¿El?” Heath preguntó, ayudándome a pasar por encima de una áspera piedra gris.

“Kalona.” La sola mención de la palabra hizo que la densidad del aire cambiara a nuestro alrededor. “Él ha venido por mí.”

Heath me dio una mirada aguda, y gritó, “¡No!, ¡no voy a dejar que te atrape!”


Stevie Rae


“¡No, no voy a dejar que te atrape!” Dragón grito.

Junto con todos los demás en la Camara del Concejo, Stevie Rae clavó la mirada en el maestro de esgrima, quién parecía que podía hacer estallar algún vaso sanguíneo de sangre.

“Uh, ¿quién, Dragon?” dijo Stevie Rae.

“¡Ese Cuervo Mocker que mató a mi consorte! Es por eso que no puedes salir a solas hasta que le sigamos la pista a esa criatura y la destruyamos.”

Stevie Rae intentó ignorar las vacias palabras de Dragon y se enfoco en ese horrible cargo de conciencia que estaba experimentando mientras le afrontaba, viendo su angustia y sabiendo que si bien Rephaim había salvado su vida, dos veces, también había matado a Anastasia Lankford.

Él ha cambiado. Es diferente ahora, ella pensó, esperando poder decir las palabras en voz alta y creerlas, asi evitar ese sentimiento de depresión.

Pero ella no podía decirle a Dragon sobre Rephaim. No podía contarle a nadie sobre el Cuervo Mocker, en vez de eso ella comenzó, otra vez, a tramar mentiras combinadas con la verdad, formando un terrible tapiz de evasión y engaño.

“Dragon, no sé que Cuervo Mocker estaba en ese parque. Digo, no es como si me hubiera dicho su nombre.”

“Pienso que es el cabecilla—Ref—o lo que sea esa cosa”, Dallas habló más fuerte, mientras Stevie Rae le fulminó con la mirada.

“Rephaim”, dijo Dragon, con una voz mortal.

“Si, eso es todo. Él era enorme, algo así como ustedes le han descrito, y sus ojos realmente lucian humanos. Ademas, él estaba obsesionado con él. Era obvio que pensara que era una mierda.”

Stevie Rae reprimió el deseo de presionar su mano firmemente sobre la boca de Dallas – y tal vez también su nariz. Sofocarle definitivamente le haría dejar de hablar.

“Oh, Dallas, lo que sea. No sabemos quién era ese Cuervo Mocker. Y, Dragon, puedo entender porque estas preocupado y todo lo demas, pero sólo estamos hablando de mí yendo a la Abadia Benedicta para ver a la Abuelita Redbird y que sepa de Zoey por mí. No me marcho a la selva completamente sola.”

“Pero Dragon tiene un buen punto,” dijo Lenobia. Erik y la Profesora Penthasilea asintieron, sus desacuerdos por Neferet y Kalona los habían dejado aparte. “Este Cuervo Mocker apareció dónde tu estabas, mientras hablabas con la tierra.”

“Es demasiado simplista decir que ella solo hablaba con la tierra”, Dragon habló rápidamente durante la pausa de Lenobia. “Como Stevie Rae nos explico, ella estaba hablando con los antiguos poderes del bien y del mal. Esa criatura apareció durante la manifestación de la maldad, eso no puede ser una coincidencia.”

“Pero el Cuervo Mocker no me ataco. Fue–”

Dragón subió una mano para silenciarla. “Indudablemente fue atraído por la Oscuridad, la cual ataco a uno de los suyos, como siempre lo hace la maldad. No puedes estar segura si la criatura iba tras tuyo o no.”

“También no podemos saber con seguridad si solo hay un solo Cuervo Mocker en Tulsa”, dijo Lenobia.

El pánico revoloteó en el estómago de Stevie Rae. ¿Qué ocurriria si todo el mundo enloquecería por la posibilidad de que una bandada de Cuervos Mockers asechará los alrededores de Tulsa, y eso le imposibilitaria ir a ver a Rephaim?

“Voy a la abadía para ver a la Abuelita Redbird”, dijo Stevie Rae firmemente. “Y no pienso que haya una bandada de esos malditos Cuervos Mockers allí afuera. Lo que pienso es que ese chico pájaro, se quedo rezagado, y estaba en el parque porque fue atraído por la Oscuridad. Y bueno, estoy segura como el demonio que no voy a invocar a la Oscuridad de nuevo, así que no hay razón para que el pájaro tenga un nuevo encuentro conmigo.”

“No menosprecies el peligro de esa criatura”, dijo Dragon, su voz amarga y sombría.

“No lo haré. Pero tampoco dejare que me mantengas encerrada en el campus. Y creo que ninguno de ustedes debe de permitirlo tampoco”, ella agregó precipitadamente. “Digo, podemos ser precavidos, pero no podemos dejar que el miedo diriga nuestras vidas.”

“Stevie Rae tiene un punto”, dijo Lenobia. “En verdad, creo que deberíamos de restablecer la escuela a su horario normal y deberíamos de incluir a los novatos rojos en las clases.”

Kramisha, quien hasta entonces, estaba sentada silenciosamente a la izquierda de Stevie Rae, solto un suave bufido. Ella oyó a Dallas, quien estaba sentada a su derecha, suspirar pesadamente. Reprimiendo una sonrisa, dijo, “pienso que esa es realmente una buena idea.”

“Yo creo que no deberíamos decir demasiado a cerca de la condición de Zoey”, Erik dijo. “Al menos no hasta que algo más, bueno, más permanente suceda.”

“Ella no va a morir”, dijo Stevie Rae.

“¡No quiero que ella muera!” Erik dijo rápidamente, viéndose obviamente alterado por ese pensamiento. “Pero debido a las cosas que han venido sucediendo últimamente por aqui, incluyendo la aparición del Cuervo Mocker, lo último que necesitamos es hablar de más.”

“Pienso que no debemos encubrirlo”, dijo Stevie Rae.

“Qué tal si hacemos un compromiso”, dijo Lenobia. “Responder preguntas acerca de Zoey solo cuando sean preguntadas, enfocar la atención en la verdad–que todos nosotros estamos trabajando para poder recuperarla del Otro Mundo.”

“Y publicaremos una advertencia general a través de todas las habitación y clases de la Casa, para que los novatos estén atentos y vigilantes para reportar cualquier cosa que vean o escuchen, que podría ser inusual”, Dragon añadio.

“Eso suena razonable”, dijo Penthasilea.

“Está bien, eso me parece bien, también”, dijo Stevie Rae. Despues de una pausa, ella agrego, “Uh, yo simplemente tengo una pregunta, ¿se supone que debo retomar mis clases anteriores?”

“Sí, yo también me preguntaba eso”, Kramisha dijo.

“Yo, también”, Dallas dijo.

“Los novatos deberán asistir a las clases, retomarlas donde las habían dejado”, Lenobia dijo suavemente, sonriéndole a Kramisha y Dallas como si se hubieran ido a unas largas vacaciones, y no que hubieran muerto inoportunamente, lo que en cierta forma hizo que todo el asunto sonara extrañamente normal. Despues ella se dirigió a Stevie Rae. “Los Vampiros escojen los estudios y las áreas que les gustarían estudiar–no en la clase junto a los novatos sino con otros vampiros expertos en su campo. ¿Sabes lo que quieres estudiar?”

Aun con todo el mundo mirándola estúpidamente, Stevie Rae no vaciló en su respuesta. “Nyx. Quiero estudiar para ser una Suma Sacerdotisa. Quiero ser una porque lo he ganado, y no sólo porque soy la única chica roja del universo conocido.”

“Pero no tenemos a una Suma Sacerdotisa bajo la cual puedas estudiar–no desde que Neferet fue echada”, dijo Penthasilea, dandole a Lenobia una mirada afilada.

“Entonces supongo que estudiaré por mí misma hasta que recuperemos a nuestra Suma Sacerdotisa.” Ella miro los ojos de Penthasilea, y agregó, “Y puedo asegurarte que la Suma Sacerdotisa no será Neferet.” Stevie Rae se puso de pie. “Bueno, bueno, ire a la Abadía como dije antes. Cuando regrese, iré a ver a los novatos rojos y ponerlos al tanto en lo referente a que las clases empiezan mañana.”

Todo el mundo había comenzado a caminar arrastrando los pies fuera de la habitación, cuando Dragon la jalo hacia un lado. “Quiero que me prometas que seras cuidadosa”, le dijo. “Tienes un poderoso poder de curarte que roza lo milagroso, pero no eres un inmortal, Stevie Rae. Debes de recordar eso.”

“Seré precavida. Lo prometo.”

“Yo ire con ella”, dijo Kramisha. “Mantendre un ojo en el cielo en busca de esas cosas pajaro. Y gritare con un fatal grito de chica. Si uno aparece, puedo asegurarme que todo el mundo sabrá que el esta allí.”

Dragon asintió pero no lucia convencido, y Stevie Rae se sintió aliviada cuando Lenobia le llamo, y entabló conversación con él acerca de hacer de sus clases de artes marciales obligatorias para todos los novatos. Ella salió a hurtadillas de la habitacion mientras trataba de sacar en claro cómo podría deshacerse de Kramisha, que era mucho más pegajosa-y empalagosa, cuando Dallas las alcanzó.

“¿Puedo hablar contigo por un segundo antes de que te vayas?”

“Estaré en el escarabajo de Zoey”, dijo Kramisha. “Y no, no podrás escaparte y dejarme.”

Stevie Rae la observó irse por el vestíbulo antes de que con desgana se girara hacia Dallas.

“¿Podemos ir allí?” Él preguntó, señalando el vacio laboratorio audiovisual.

“Seguro, pero ya estaba por irme.”

Sin decir cualquier cosa, Dallas le abrió la puerta, y entraron en la fría y oscura habitacion, que olia a libros y a cera de lustrar de limón.

“Tu y yo, ya no tenemos que estar juntos”, dijo Dallas, todo apresurado.

“¿Huh? ¿No tenemos que estar juntos? ¿Qué significa eso?”

Dallas cruzó sus brazos sobre su pecho luciendo totalmente incómodo. “Quiero decir que soliamos salir. Eras mi novia. Pero tú ya no quieres esto, y lo entiendo. Tienes razon, yo no pude hacer una mierda por protegerte de esa cosa pájaro. Y sólo quiero que sepas que yo no voy a convertirme en un dolor en el culo por lo que hubo entre nosotros. Aun estare aquí cuando me necesites, chica, porque siempre seras mi Suma Sacerdotisa.”

“¡No quiero terminar esta relación!” Ella barbulló.

“¿No quieres?”

“No”, y en realidad ella no lo queria. En ese instante, Dallas era todo lo que ella podía ver, Stevie Rae sintió que si perdia su corazón y su bondad sería como darse de puñetazos en su intestino. “Dallas, yo estoy tan apenada por lo que dije antes. Estaba herida y disgustada, y no quise decirlo. Ni yo misma pude salir del círculo, junto con esa cosa del demonio. Ni tu, o cualquier otro, ni aun un Guerrero, hubiera podido llegar ahí dentro.”

Dallas la miro fijamente. “El Cuervo Mocker entró.”

“Bueno, como tu mismo lo has dicho, él es parte de la Oscuridad”, ella dijo, aunque poner a Rephaim en esa conversación fue como tirarse un vaso de agua fría a la cara.

“Hay bastantes cosas sobre la Oscuridad allí afuera”, dijo Dallas dijo. “Y todas ellas parecen toparse contigo. Entonces, debes de tener cuidado, lo harás ¿chica?” Él extendió se mano y alejo un rubio rizo de su cara. “No puedo solo detenerme a ver lo que te ocurre.” Él dejó que su mano descansara sobre su hombro. Su pulgar suavemente acariciando la línea de su cuello.

“Seré precavida”, ella dijo suavemente.

“¿En realidad no quieres terminar esta relación?”

Ella negó con la cabeza.

“Me alegro, porque yo tampoco quiero.”

Dallas se reclino un poco y la tomo entre sus brazos. Sus labios chocaron con los de Stevie Rae en un beso indeciso. Ella se dijo a si misma que debía de relajarse y perderse en él. Él era una buena persona que besaba muy bien–siempre lo había sido. Y le agradaba que él no fuera más alto que ella, solo un poco alto. Él sabía bien, también. Sabia que a ella le gustaba que le frotaran la espalda, así que mientras él deslizaba sus brazos alrededor de ella sus manos fueron debajo de su camiseta–sin intentar tocarle las bobies, como la mayoría de chicos solia hacer. En lugar de eso, Dallas comenzó a frotar círculos suaves, calientes sobre la parte baja de su espalda, presionándola más cerca y haciendo que el beso se profundizara.

Stevie Rae le devolvió el beso. Se sentia bien estar con él. . . bloqueaba todo a su alrededor. . . olvidando por un corto tiempo a Rephaim y cosas por el estilo. . . Especialmente el pago que ella voluntariamente había hecho—

Stevie Rae se apartó de Dallas. A ambos les faltaba aire.

“Yo, uh, yo tengo que irme. ¿Recuerdas?” Stevie Rae le sonrió, intentando no sonar tan torpe como se sintia.

“Es verdad, por poco lo olvido”, dijo Dallas, sonriéndole dulcemente y alejando ese terco rizo fuera de sus ojos, otra vez. “Pero se que tienes que irte. Vamos. Te guiare hasta el escarabajo.”

Sintiendose en parte como una traidora, mentirosa, y prisionera, él tomo su mano y la guio hasta el coche de Zoey, como si realmente, y en verdad pudieran ser novio y novia otra vez.



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[1] Bobies: Jerga americana, para ‘Senos’.

[2] BRA: Forma informal de dirigirse al corpiño de las chicas. (Sosten)

[3] Okie: Persona natal de Oklahoma

Capítulo 15 - BURNED (Quemada)

Stark
Traducido por Liberi
Corregido por Glad



Cuando Stark despertó, tan solo por un segundo, no pudo recordar nada. Lo único que sabía era que Zoey estaba allí, en la cama, junto a él. Sonrió somnoliento y se volteo, extendiendo un brazo para acercarla a él.
El frio, sin vida de su carne insensible lo despertó por completo, y la realidad se estrelló y quemó el último de sus sueños.
"Finalmente. Sabes, tú vampiro rojo puedes ser muy fuerte y lo que sea de noche, pero durante el día duermes espeluznantemente como los muertos. Hola, tengo una palabra para ti: estereotipo."
Stark se incorporo, frunciéndole el ceño a Afrodita, quien estaba sentada en una silla de terciopelo color crema, con sus largas piernas cruzadas con gracia, bebiendo a sorbos una taza de té humeante.
"Afrodita, ¿Por qué estás aquí?"
En vez de contestarle, su mirada fue a Zoey. "Ella no se ha movido en absoluto desde lo que pasó, ¿verdad?"
Stark se levanto de la cama y con cuidado coloco las mantas alrededor de Zoey. Él tocó su mejilla con las yemas de sus dedos y besó la única Marca que quedaba en su cuerpo, el tatuaje creciente de un novato ordinario en medio de su frente. Está bien si vuelves como una novata normal. Solo vuelve, él pensó cuando sus labios rosaron su Marca. Entonces él se enderezó y afrontó a Afrodita. "No. Ella no se ha movido. No puede. No está aquí. Y tenemos siete días para encontrar la manera de recuperarla."
"Seis," corrigió Afrodita.
Stark trago con fuerza. "Sí, tienes razón. Son seis ahora."
"Bien, vamos entonces. Es evidente que no tenemos tiempo que perder." Afrodita se levantó y salió de la habitación.
"¿A dónde vamos?" Stark comenzó a seguirla pero no dejaba de mirar por encima de su hombro a Zoey.
"Hey, tienes que recobrarte de todo esto. Tú mismo lo dijiste: Zoey no está aquí. Entonces para de mirarle como si fueras un pequeño cachorro perdido."
"¡La amo! ¿Sabes qué demonios significa eso?"
Afrodita se detuvo y volteo para afrontarlo. "El amor no tiene ni una mierda que ver con esto. Eres su Guerrero. Eso significa más que 'soy el corazón de Zoey'," dijo sarcásticamente, usando comillas en el aire. "Tengo a mi propio Guerrero, y realmente sé lo que eso quiere decir, y aquí está la verdad: si mi alma se rompiera, y quedara atrapada en el otro mundo, yo no querría que Daríus llorara boo-hoo por eso, y estuviera todo afligido. ¡Yo querría que el incluso levantará el infierno para trabajar y encontrara la manera de hacer su trabajo, el cual es permanecer con vida y protegerme de modo que yo pueda encontrar la manera de llegar a casa! ¿Ahora vienes o no?" Ella tiró su pelo, le dio la espalda, y comenzó a caminar en el pasillo.
Stark cerró su boca y la siguió. Caminaron en silencio un rato mientras Afrodita lo condujo por alguna escalera, pasillos estrechos, y más escaleras.
"¿A dónde vamos?" Stark pregunto otra vez.
"Bien, esto parece una mazmorra. Huele a moho ya algo completamente extraño, la decoración es adecuada para una prisión o para una sala de un hospital psiquiátrico, y esto hace que Damien piense que está muerto y que se ha ido al cielo de los idiotas. Así que conjetura por ti mismo."
"¿Estamos regresando al instituto de humanos?"
"Cerca," ella dijo, sus labios se levantaron en el asomo de una sonrisa. "Vamos a una biblioteca realmente antigua, y llena por el grupo de nerds, quienes están estudiando desesperadamente."
Stark dejo escapar un ruidoso y largo suspiro para así evitar reírse. A veces casi le gustaba Afrodita-No es que él alguna vez lo admitiría.
Afrodita había tenido razón-el sótano del palacio realmente le recordó el mal gusto de las escuelas públicas del centro medio, menos las ventanas desplegables y baratas, las cutres mini-persianas, que eran extrañas como el infierno porque el resto de la Isla San Clemente era excesivamente rico. Abajo en el sótano, sin embargo, habían regadas solo un manojo de mesas de madera, bancos duros, desnudas paredes de piedra blanca, y toneladas y toneladas de estantes llenos de libros de un trillón de tamaños, formas y estilos diferentes.
Los amigos de Zoey estaban amontonados alrededor de una gran mesa que desbordaba de libros, latas de coca-pop, bolsas arrugadas de patatas fritas, y una tina llena de látigos de regaliz rojo. Stark pensó que ellos lucían cansados pero totalmente llenos azúcar y cafeína. Cuando él y Afrodita se acercaron, Jack sostenía un gran libro de cuero y señalaba una ilustración.
"Compruébenlo-esto es una copia de una pintura de una Alta Sacerdotisa Griega llamada Calliope. Se dice que ella fue también una poetisa Laureada después de Safo. ¿No se ve exactamente como Cher?"
"Wow, eso es una locura. Ella realmente luce como Cher de jóven," Erin dijo.
"Sí, antes de que ella comenzara a llevar aquellas pelucas blancas. ¿Qué infiernos pasa con eso?" Shaunee dijo.
Damien miró a las Gemelas. "No hay nada malo con Cher. Absolutamente. Nada."
"Uh-oh," Shaunee dijo.
"Renuncia a tus nervios de gay," Erin estuvo de acuerdo.
"Yo tenía una muñeca Barbie de Cher. Me encantaba esa muñeca," dijo Jack.
"¿Barbies, grupo de nerds? ¿En serio? Se supone que ustedes deben salvar a Z, ¿Recuerdan?" Afrodita dijo, sacudiendo su cabeza con disgusto y colocando en sus labios una tira de regaliz.
"Hemos estado en ello todo el día. Solo estamos tomando un pequeño descanso. Thanatos y Daríus salieron por más alimentos," dijo Damien. "Hemos hecho algunos avances, pero voy a esperar a que ellos vuelvan para informarles de todo." El levanto sus manos, saludando a Stark y su "hola" fue repetido por los otros niños.
"Sí, no seas tan crítica, Afrodita. Hemos estado trabajando mucho, ya lo verás."
"Ustedes estaban hablando de muñecas," dijo Afrodita.
"Barbies, " Jack la corrigió. "Y solo durante un segundo. Además, las Barbies son lindas y una parte importante de la cultura americana." Él asintió con énfasis y se aferro al retrato de "Cher" a su pecho. "Sobre todo Barbies famosas."
"Las Barbies famosas sólo serían importante si ellas tuvieran Accoutrements
[1] interesantes que podrías comprar con ellas" dijo Afrodita.
"¿Accoutre-que?" Shaunee dijo.
"Suenas como si te hubieras tragado a un chico francés y estuvieras tratando de escupirlo," Erin dijo, y las Gemelas se rieron tontamente.
"Cerebro Izquierdo y derecho–escuchen. Interesantes accoutrements equivale a cosas lindas, como accesorios inusuales," dijo Afrodita, escogiendo con delicadeza una papa frita.
"Bien, si no supieras nada de Barbies, tu madre te odiaba en serio," Erin dijo.
"No es que no entendamos de eso," añadió Shaunee.
"Porque en todo el mundo quien alguna vez ha tenido una Barbie sabe que puedes comprarles cosas a ellas," Erin terminó.
"Sí, cosas lindas," Jack estuvo de acuerdo.
"No es lindo por mi definición," dijo Afrodita con una satisfactoria sonrisa de superioridad.
"¿Qué es lindo por tu definición?" Jack preguntó, haciendo a Shaunee y Erin gemir.
"Bueno, ya que preguntas-yo diría que sería lindo si Barbie hiciera una muñeca de Barbra Streisand
[2], pero tendrías que comprar sus uñas y nariz por separado. Y sus uñas postizas vendrían en muchas opciones y de diferentes de colores."
Hubo un silencio de sorpresa, y luego Jack, sonando muy impresionado, susurro, "Sería lindo."
Afrodita lucia satisfecha. "Y que tal una muñeca calva de Britney Spears que tuviera como extra un paraguas, un traje para gordos, pelucas extrañas, y, desde luego, bragas opcionales."
"Eww," dijo Jack, y luego se rió tontamente. "Sí, y la muñeca de París Hilton que tendría un cerebro opcional."
Afrodita levantó una ceja ante él. "No digas locuras. Hay algunas cosas que incluso París Hilton no puede comprar."
Stark se quedo allí, sin habla, y cuando todos se echaron a reír, pensó que su cerebro iba a explotar.
"¿Qué demonios está mal con todos ustedes?" les gritó. "¿Cómo pueden reírse y bromear con esto? ¡Están enfocándose en juguetes, mientras Zoey esta cerca a morir!"
Dentro de un silencio de sorpresa, la voz de Thanatos sonó anormalmente alto. "No, Guerrero. Ellos no están enfocados en juguetes. Ellos están enfocados en la vida y estar entre los vivos." La vampiresa dio un paso hacia la entrada, donde ella y Daríus silenciosamente habían estado observando a los niños. Daríus la siguió, colocando una bandeja llena de emparedados y fruta en medio de la mesa. Entonces él se dirigió hacia Afrodita, sentándose a un lado del banco de madera. "Y toma este consejo de alguien que sabe más que un poco sobre la muerte-centrarte en la vida es lo que deberías hacer si quieres seguir respirando en este mundo."
Damien se aclaro la voz, la mirada feroz de Stark se dirigió hacia él. Tranquilamente, el novato encontró sus ojos, y dijo, "Sí, esto es solo una de las cosas que aprendimos de todo los estudios que hemos estado haciendo."
"Mientras dormías," murmuró Shaunee.
"Y nosotros no lo hacíamos," Erin añadió.
"Entonces, lo qué hemos encontrado en nuestra investigación," Damien interrumpió antes de que Stark pudiera decirles algo a las Gemelas, "Es que siempre que una Alta Sacerdotisa sufre un shock en que su alma se destroza, su Guerrero parece no ser capaz de sobrevivir."
Las Barbies y las discusiones de las Gemelas quedaron olvidadas, la cara de Stark era un signo de interrogación cuando él miró fijamente a Damien y trató de darle sentido a lo que él estaba oyendo. "¿Quieres decir que todos los Guerreros murieron?"
"De alguna manera," dijo Damien.
"Algunos de ellos se quitaron la vida a fin de seguir a sus Altas Sacerdotisas al otro mundo y seguir protegiéndolas allí," Thanatos siguió la explicación.
"Pero esto no funciono porque ninguna de las Altas Sacerdotisas regreso, ¿Cierto?" Stark dijo.
"Correcto. Lo que nosotros sabemos de las Sacerdotisas que, por su afinidad con el espíritu, han viajado al otro mundo. Estas Altas Sacerdotisas no podían soportar la muerte de sus Guerreros. Algunas de ellas fueron capaces de curar sus almas en el otro mundo, pero decidieron permanecer allí con sus Guerreros."
"Algunas de ellas sanaron," Stark dijo lentamente. "¿Qué les pasó a las Altas Sacerdotisas que no lo hicieron?"
Los amigos de Zoey se movieron incómodos, pero la voz de Thanatos permaneció estable. "Como aprendiste ayer, si un alma permanece destrozada, la persona se convierte en Caoinic Shi, un ser que nunca descansará."
"Es como un zombi, sin la parte de comer gente," dijo Jack suavemente y luego se estremeció.
"Eso no le puede pasar a Zoey," Stark dijo. Él había jurado proteger a Zoey, y si tuviera que hacerlo, él seguiría ese juramento hasta el más alla, solo para asegurarse de que ella no se convirtiera en una especie de horrible cosa zombi.
"Pero aun cuando el resultado final era el mismo, no todos los Guerreros se mataron para seguir a sus Altas Sacerdotisas," dijo Damien.
"Hablemos sobre los demás," Stark dijo. Incapaz de sentarse, yendo de un lado a otro delante de la mesa.
"Bueno, era bastante obvio que ningún Guerrero o la Alta Sacerdotisa regresa cuando el Guerrero se muere, entonces encontramos los registros de los Guerreros que habían hecho muchas cosas diferentes al tratar de llegar al otro mundo," dijo Damien.
"Algunos de ellos estaban locos-como uno que se privo de comida hasta que estaba delirando, luego poco a poco abandono su cuerpo," dijo Jack.
"Él murió," dijo Shaunee.
"Sí, la historia fue grave. Él grito muchas veces y decía que alucinaba con su Alta Sacerdotisa antes de que realmente muriera," Erin dijo.
"Ustedes. No. Son. De ayuda," Afrodita les dijo.
"Algunos Guerreros hicieron medicinas para ponerse en un estado parecido a un trance, y ellos en realidad lograron conseguir que sus espíritus dejaran este mundo," siguió Damien, mientras las Gemelas hacían rodar sus ojos a Afrodita. "Pero ellos no podían entrar en el otro mundo. Lo sabemos porque ellos volvieron a sus cuerpos el tiempo suficiente para contar el testimonio de que ellos habían fallado." Damien se detuvo ahí, mirando a Thanatos.
Ella siguio la historia. "Entonces los Guerreros murieron. Cada uno de ellos."
"El no poder proteger a sus Altas Sacerdotisas los mató," Stark dijo, con voz completamente inexpresiva.
"No, darle la espalda a la vida los mató," corrigió Daríus.
Stark giro hacia él. "¿No lo harias tú? ¿Si Afrodita muriera porque no pudiste protegerla, no escogerías la muerte antes que vivir sin ella?"
Afrodita no le dio a Darius la oportunidad de responder. "¡Yo estaría súper cabreada si él muriera! Eso es lo que yo estaba tratando de decirte arriba. No puedes seguir mirando atrás-no a Zoey, no al pasado, ni siquiera a tu Juramento. Tienes que seguir adelante y encontrar un nuevo modo de vida, un nuevo modo de protegerla."
"Entonces dime algo, cualquier cosa que hayas encontrado en todos esos malditos libros que me pueda ayudar, en vez de solo mostrarme como otros Guerreros fallaron."
"Te diré algo que no leí en un libro. Stevie Rae accidentalmente evocó al toro blanco anoche."
"¡La oscuridad! ¿Un novato invoco a la Oscuridad a este mundo?" Thanatos lucia como si Afrodita acabara de hacer explotar una bomba en medio de la habitación.
"Ella no es una novata. Ella es como Stark, un vampiro rojo, pero sí. Ella lo hizo. En Tulsa. Eso fue un accidente." Haciendo caso omiso de la mirada de sorpresa de Thanatos, Afrodita saco una hoja de papel de su bolsillo, y leyó: "El toro dijo: 'El Guerrero debe mirar su sangre para descubrir el puente que le permita entrar en la Isla de las Mujeres, y luego él deberá derrotarse a si mismo para entrar en la arena. Sólo reconociéndose a si mismo él se unirá a su Sacerdotisa. Después de que él se una a ella, es su elección y no la de él si ella vuelve.'" Afrodita alzó la vista. "¿Alguien tiene una pista de lo que esto podría significar?" Ella agitó el papel, y Damien lo tomó, re-leyendo mientras Jack echaba un vistazo sobre su hombro.
"¿Exactamente qué precio pidió la Oscuridad por tal conocimiento?" Thanatos preguntó. Su cara se había vuelto completamente blanca. "¿Y cómo sobrevivió ella el pago del mismo sin perder su mente o su alma?"
"Eso es lo que yo misma me preguntaba, sobre todo después de que Stevie Rae me dijo cuan malo era el toro blanco. Ella dijo que no pensó que algo podría derrotarlo excepto el toro negro, que fue como ella se alejó de eso."
"¿Ella invocó al toro negro, también?" Thanatos dijo. "Es casi increíble."
"Stevie Rae tiene alguna loca habilidad con la tierra," dijo Jack.
"Sí, eso es como ella dijo que llamo al toro bueno a Tulsa. Uso el poder de la tierra para llamarlo," dijo Afrodita.
"¿Y confías en esa vampiresa Stevie Rae?"
Afrodita vaciló. "La mayor parte del tiempo."
Stark esperaba que al menos uno de los niños saltara y corrigiera a Afrodita, pero todos ellos se quedaron tranquilos hasta que Damien dijo, "¿Por qué usted pregunta si confiamos en Stevie Rae?"
"A causa de las pocas cosas que sé de las antiguas creencia de la Luz y la Oscuridad que están simbolizadas por esos toros, una es que ellos siempre exigen un precio por sus favores. Siempre. La contestación a la pregunta de Stevie Rae fue un favor de la Oscuridad."
"Pero ella llamó al toro bueno y este le dio patadas al toro malo. Eso impidió que Stevie Rae pagara un precio," dijo Jack.
"Entonces ella debió de pagarle al toro negro," dijo Thanatos.
Los ojos de Afrodita se estrecharon. "Esto es de lo que hablaba cuando dijo que no volvería a evocar a ninguno de los toros otra vez porque el precio era demasiado alto."
"Pienso que deberías buscar a tu amiga y descubrir que pago le dio al toro negro," dijo Thanatos.
"Y él por qué ella no me lo ha contado," añadió Afrodita.
Los ojos de Thanatos lucían viejos y tristes cuando dijo, "Solo recuerda, hay consecuencias para todo, sea bueno o malo."
"¿Podemos dejar de mirar hacia atrás en lo que ha pasado con Stevie Rae?" Stark dijo. "Tengo que avanzar. Hacia Skye y un puente de sangre. Así que vamos a seguir adelante."
"Wow, gran chico," Afrodita le dijo. "Siéntate por un segundo. Tú solo no puedes aparecer en la Isla de Mujeres y andar alrededor en busca de un puente sangriento. Los hechizos protectores de Sgiach pueden patearte el culo-así como matarte."
"No creo que se suponga que Stark busque algo tan literal," dijo Damien, estudiando la nota de Afrodita otra vez. "Esto dice que mires su sangre para descubrir el puente, no que busque un puente de sangre."
"Ugh, metáforas. Solo es una más de las razones por las que odio en serio la poesía," dijo Afrodita.
"Yo soy bueno con las metáforas," dijo Jack. "Déjame ver." Damien le dio el papel. Jack mordió su labio mientras él leía la línea otra vez. "Mmmm, si estas Impreso con alguien, yo diría que esto quiso decir que nosotros deberíamos hablar con quienquiera que sea, y tal vez sabrían algo."
"No estoy Imprimado con nadie," Stark dijo, comenzando a caminar de nuevo.
"De modo que pudiera significar que tenemos que mirar quién eres-que hay algo en ti que es una clave para entrar en la isla de Sgiach," dijo Damien.
"¡No sé nada! ¡Ese es el problema!"
"Bien-bien, que hay si miramos los apuntes que hicimos sobre el Sgiach para ver si hay algo allí que suene como tú," dijo Jack, haciendo movimientos de consolación hacia Stark.
"Sí, relájate, " dijo Shaunee.
"Toma asiento y ten un sándwich." Erin hizo un gesto hacia en el final de su banco con el sándwich que ella había comenzado a comer.
"Come," Thanatos dijo, tomando un emparedado y sentándose al lado de Jack. "Enfócate en la vida."
Stark suprimió un gruñido de frustración, agarró un sándwich, y se sentó.
"Oh, saca los apuntes que hicimos," dijo Jack, echando una ojeada sobre el hombro de Damien cuando él hojeó los apuntes que él había hecho. "Algunas de estas cosas son confusas, y las ayudas visuales siempre ayudan mucho."
"Buena idea- Aquí esta." Damien arrancó una hoja de papel del bloc amarillo de notas que casi estaba lleno de apuntes. En lo alto de eso él había dibujado un gran paraguas abierto. Sobre un lado del paraguas él había escrito la LUZ y sobre el lado opuesto, la OSCURIDAD.
"El paraguas de la Luz y la Oscuridad es una buena imagen," dijo Thanatos. "Esto muestra que las dos fuerzas abarcan todo."
"Fue mi idea," dijo Jack, volviéndose un poco rosa.
Damien le sonrió. "Bien hecho, tú." Entonces señaló en la columna bajo la Luz. "Así que bajo la fuerza de la Luz que he numerado: bueno, el toro negro, Nyx, Zoey, y nosotros." Él hizo una pausa, y cada uno asintió. "Y bajo la Oscuridad tengo: mal, el toro blanco, Neferet/Tsi Sgili, Kalona, y los Cuervos Mockers."
"Veo que tienes al Sgiach colocado en medio," dijo Thanatos.
"Sí, junto a aros de cebolla, Hostess Ding Dongs, y mi nombre," dijo Afrodita. "¿Qué demonios significa eso?"
"Bien, pienso que no hemos decidido si Sgiach es una fuerza de la Luz o la Oscuridad," dijo Damien.
"He añadí los aros de cebolla y los Ding Dongs
[3]," dijo Jack. Cuando todo el mundo lo miro, se encogió de hombros y explicó, "Los aros de cebolla son freídos en mucho aceite engordador, pero una cebolla es una verdura. ¿Entonces no son tan buenos? ¿Tal vez? Y pues los Ding Dongs son de chocolate, pero tienen crema en el centro. ¿No esta hecho de leche y eso se considera sano?"
"Creo que tienes una lesión cerebral," dijo Afrodita.
"Añadimos tu nombre," Erin dijo.
"Sí, porque creemos que eres como Rachel
[4] de Glee[5]," dijo Shaunee. "Súper molesta, pero ella tiene que estar en el espectáculo porque a veces aparece con cosas buenas y un poco salvando el día."
"Pero pensamos que ella es todavía una bruja del infierno. Como tú," Erin terminó, dándole a Afrodita una dulce sonrisa.
"De todos modos"-Damien borro rápidamente borró los aros de cebolla, los Ding Dongs, y el nombre de Afrodita, puso las graficas en medio de la mesa, y luego volvió al bloc de notas amarillo - "aquí hay algo de información que encontramos sobre Sgiach," dijo Damien, explorando los apuntes que había hecho. "Ella es considerada una reina de los Guerreros. Muchos Guerreros solían entrenarse en su isla, entonces hubo muchos Hijos de Erebus que llegaban y se iban, pero algunos Guerreros se quedaron con ella, le juraron su servicio-"
"Espera, ¿Sgiach tenía más de un Guerrero que ha jurado servirla?" Stark interrumpió.
Damien asintió. "Al parecer ella tenía un Clan entero de ellos. Sólo que ellos no se hacían llamar Hijos de Erebus. Su título era..." Damien hizo una pausa, pasando páginas. "Aquí esta. Les llamaban los Guardianes del Ace."
"¿Por qué Ace?" Stark pregunto.
"Esto es una metáfora," dijo Afrodita, haciendo rodar sus ojos. "Otra metáfora más. Es lo que ellos llamaban Sgiach. Esto simboliza a la reina de su Clan."
"Pienso que las cosas de los clanes escoceses son lindas," dijo Jack.
"Desde luego que lo haces," dijo Afrodita. "Los tipos en faldas son tu sueño húmedo."
"Falda escocesa, no faldas," Stark dijo. "O a cuadros. Si hablas de las realmente viejas, solian llamarles philamore."
Afrodita levantó una ceja rubia hacia él. "¿Y sabes eso porque te gusta llevarlas puestas?"
Él se encogió de hombros. "Yo no, pero mi abuelo solía hacerlo."
"¿Eres escocés?" La voz de Damien era incrédula. "¿Y en este momento nos los dices?"
Stark se encogido de hombros otra vez. "¿Qué tiene que ver mi familia humana con esto? No he hablado con ellos durante casi cuatro años."
"No es solo una familia," la voz de Damien se elevó con entusiasmo cuando él comenzó a pasar las páginas de sus apuntes otra vez.
"Oh, mierda santa. Tu familia es tu sangre, idiota," dijo Afrodita. "¿Cuál era el apellido de tu abuelo?"
Stark miro con el ceño fruncido a Afrodita.
"MacUallis," Stark y Damien dijeron juntos.
"¿Cómo sabes eso?" Stark pregunto.
"El Clan MacUallis eran quienes eran los Guardianes del Ace." Damien sonrió victorioso, sosteniendo la página de sus apuntes que contenían las palabras: CLAN MACUALLIS = LOS GUARDIANES DEL ACE para que todos lo vieran.
"Parece que hemos encontrado nuestro puente de sangre," dijo Jack, abrazando a Damien.



[1] Accoutrement: En francés significa vestimentas. Aunque solo se suele usar burlescamente y familiarmente como disfraz, o mal gusto en vestir. Pero en si es vestimenta

[2] Barbra Streisand: Actriz, cantante, compositora, productora, y directora de cine estadounidense. Apreciada sobre todo por su poderosa y excepcional voz, es una de las cantantes femeninas que más discos ha vendido en Estados Unidos y ampliamente reconocida a nivel mundial. Ganadora de dos Premios Óscar, cuatro Emmy, ocho Grammy, cuatro Golden Globey un Tony .

[3] Ding Dongs: Marca de chocolate, rellenos de mashmelow.

[4] Rachel: Se refiere a Rachel Berry de la serie Glee.

[5] Glee es una serie de televisión de comedia, emitida por
la cadena Fox, ganadora del Globo de Oro a la «Mejor serie - comedia o musical» en 2009 y el Premio del Sindicato de Actores deEstados Unidos en la categoría Mejor reparto de televisión-Comedia.

Capítulo 14 - BURNED (Quemada)


Stevie Rae
Traducido por Glad



Dallas casi cargaba y arrastraba a Stevie Rae hacia la esquina mas alejada de la escuela, mientras discutía con ella, acerca de ir a la enfermería en lugar de simplemente ir de regreso a su habitación, cuando Kramisha y Lenobia, quienes caminaba hacia el Templo de Nyx, les divisaron.
“¡Dulce Niño Jesús llorón, estas hecha un desastre!” Kramisha gritó, tropezando antes de hacer una pausa
“¡Dallas, déjenos llevarla a la enfermería!” dijo Lenobia. Quien a diferencia de Kramisha, no se congeló por ver a Stevie Rae ensangrentada; en lugar de eso, ella corrió al otro lado y ayudó a Dallas a soportar su peso, guiándoles automáticamente hacia la entrada de la enfermería.
“Escuchen, ¡no! Simplemente llévenme a mi habitación. Necesito un teléfono, no a un doctor. No puedo encontrar mi maldito móvil.”
“No puedes encontrarle porque esa cosa-pájaro te arrancó casi a rasgones todas tus ropas, junto con tu piel. Probablemente tú móvil esta en ese asqueroso parque, en el suelo que aun esta empapado con tu sangre. Tienes que ir a la maldita enfermería.”
“Tengo un móvil. Puedes usar el mío”, dijo Kramisha, adelantándoseles.
“Podrás usar el móvil de Kramisha, pero Dallas tiene razón. Ni siquiera puedes permanecer de pie por ti misma. Iras a la enfermería”, Lenobia dijo firmemente.
“Bien. Lo que sea. Lléveme hacia una silla o algo por el estilo así puedo hacer una llamada. Tienes el numero de Afrodita, ¿verdad?” Ella le preguntó a Kramisha
“Sí. Pero no pienses que eso nos hace amigas o cualquier cosa”, murmuro Kramisha.
Mientras se dirigían a la enfermería, la fija mirada afilada de Lenobia fulmino el estropeado cuerpo de Stevie Rae. “Estas muy mal. De nuevo”, ella dijo. Y es allí que las palabras de Dallas parecieron alcanzarla, y los ojos grises de la Amante de los Caballo se ampliaron en estado de shock. “¿Dijiste que un pájaro hizo esto?”
“¡Una cosa-pájaro! O algo así” Dallas dijo, al mismo tiempo que Stevie Rae dijo, “¡No!”
“Dallas, no tengo tiempo o energía para discutir contigo en este mismo momento.”
“¿Eso quiere decir que no viste lo que le sucedió a ella?” Lenobia preguntó.
“No. Había mucho humo y oscuridad; No podía verla, y no podía meterme en el círculo para ayudarla. Y cuando todo se despejó ella ya estaba como esta y con una cosa-pájaro de cuclillas sobre ella.”
“¡Dallas!, deja de hablar de mí como si no estuviera aquí. Y él no estaba de cuclillas sobre mí. Él estaba en el suelo junto a mí.”
Lenobia comenzó a hablar, pero ya habían llegado a la enfermería, y Sapphire, la alta y rubia enfermera que había sido promovida para dirigir la enfermería por la falta de una sanadora, los saludó con su usual expresión agria, que rápidamente cambió por una de shock. “¡Llévenla dentro!” Ella hizo el pedido enérgicamente, señalando hacia una habitación vacía, que lucia como una de algún hospital.
Colocaron a Stevie Rae sobre la cama, y Sapphire comenzó a sacar bruscamente algunas cosas de uno de los gabinetes de metal. Una de las cosas que ella agarró era una bolsa de sangre que lanzó a Lenobia. “Haga que beba esto inmediatamente.”
Nadie dijo nada durante los pocos segundos que le tomó a Lenobia abrir de un tirón la bolsa de sangre y ayudar a las temblantes manos de Stevie Rae sostener la bolsa mientras ella la llevaba hacia su boca y la bebía ávidamente.
“Voy a necesitar un poco más de eso”, dijo Stevie Rae. “Y, como dije, también un móvil. Ya.”
“Necesito ver los cortes de tu cuerpo, lo que ha hecho que pierdas demasiada sangre, la cuál necesitas reemplazar de inmediato, y averiguar porque tu sangre que aun esta chorreando, huele ‘mal’” dijo Sapphire.
“¡Cuervo Mocker! Así es como ustedes le dicen” dijo Dallas.
“¿Un Cuervo Mocker la atacó?” dijo Lenobia.
“No. Y eso es lo que yo he estado intentando que el duro cráneo de Dallas entendiera. La oscuridad me atacó y también al Cuervo Mocker.”
“Lo que digas, pero eso no tiene un maldito sentido. Yo vi, a esa cosa-pájaro. Vi tu sangre. Esos cortes definitivamente parecen hechos por el pico de un ave, por él. ¡Yo no vi nada más!” Dallas prácticamente gritó.
“¡No viste nada porque la Oscuridad lo cubría todo dentro del círculo, incluida yo y el Cuervo Mocker mientras nos atacaba a ambos!” Stevie Rae gritó con frustración hacia él.
“¿Por qué parece que estas defendiendo a eso?” dijo Dallas, levantando sus manos.
“Sabes qué, Dallas, ¡bésame el trasero!. No estoy defendiendo a nadie, excepto a mi misma. ¡No es como si hubieras logrado entrar en el círculo para echarme una mano–tuve que hacerlo por mí misma”
Hubo un largo silencio mientras Dallas clavaba los ojos en ella, claramente llenos de dolor, entonces Sapphire habló con su despreciable voz afilada, al lado de la cama, “Dallas, necesitas irte. Voy a cortar lo que le queda de ropa, y no es apropiado que estés aquí dentro.”
“Pero yo – ”
“Has traído a casa a tu Alta Sacerdotisa. Lo has hecho bien”, le dijo Lenobia, posando una mano sobre su brazo. “Ahora cuidaremos de ella.”
“Dallas, uh, ¿por qué no vas por algo de comer? Estaré bien”, dijo Stevie Rae, realmente apenada por haber removido la frustración, miedo y culpabilidad en él.
“Ok, está bien. Voy.”
“Hey, Lenobia tiene razón”, dijo Stevie Rae mientras el salía de la habitación acongojado. “Hiciste un buen trabajo al traerme a casa.”
Él miró por encima su hombro hacia ella, poco antes de cerrar la puerta, y ella pensó que nunca había visto aquella mirada tan amarga en sus ojos. “Cualquier cosa por ti, chica.”
La puerta apenas se cerró a sus espaldas, cuando la voz de Lenobia salió disparada. “Explique acerca del Cuervo Mocker.”
“Sí, creí que todos ellos se fueron”, dijo Kramisha.
“Ustedes dos pueden quedarse. Margareta ha ido al Hospital de San Juan, para reabastecer nuestros suministros, así es que necesitare algunas manos adicionales, pero tendrán que hablar mientras me ayudan”, Sapphire les dijo, dándole a Lenobia otro bolsa de sangre. “Abra esto para ella. Kramisha, vaya allí, lávese las manos, y comience a pasarme las bolitas de algodón remojadas en alcohol.”
Kramisha le disparó a Sapphire una mirada fulminante, pero ella fue hacia el lavatorio. Lenobia abrió de un tirón la bolsa y se la dio a Stevie Rae, quien bebió lentamente, tomándose su tiempo.
Con un sonido de algo desgarrándose que pareció demasiado fuerte para la habitación, Sapphire partió en pedazos lo que quedó de los vaqueros de Stevie Rae y camiseta de ‘No odie a 918’.
Stevie Rae sintió que todos los ojos se clavaban en su cuerpo. Ella deseo llevar puesto un mejor corpiño, y se removió nerviosamente, mientras decía, “Demonios, amaba esos vaqueros de Cowgirl U. Odio pensar que tengo que volver a la Treinta-y-uno a ‘Memorias de Drysdales’ para conseguirme otro par. El tráfico siempre es una mierda en esa parte del pueblo.”
“Tal vez es tiempo de que expandas tu sentido de la moda. ‘El pequeño vestido Negro’ en la Calle Cherry está más cerca, y podemos conseguirte algunos lindos pantalones vaqueros que no sean de los años noventa”, dijo Kramisha.
Tres que pares de ojos se desviaron por un momento hacia ella.
“¿Qué?” Ella se encogió de hombros. “Todo el mundo sabe que Stevie Rae necesita un cambio”.
“Gracias, Kramisha. Eso me hace sentir mucho mejor, lucir de la misma manera como morí y todo lo demás”. Stevie Rae puso sus ojos en blanco hacia Kramisha mientras ella, reprimía una sonrisa. Pero la verdad era que Kramisha la había hecho sentirse mejor–casi normal. Y es allí cuando Stevie Rae se dio cuenta de que ella estaba, verdaderamente, sintiéndose mejor. Su sangre estaba caliente, y ya no se sentía tan débil como hace unos minutos antes. La verdad era que, había un zumbido en su interior, como si su sangre estuviera siendo combinada y cambiada a todo lo largo de su cuerpo. Es la sangre de Rephaim–esta mezclándose con la mía, cambiando la sangre humana y dándome poder.
“Stevie Rae, pareces más despierta y consciente”, dijo Lenobia.
Stevie Rae reenfocó la atención en el mundo externo, para encontrar a la Amante de los Caballos estudiándola cuidadosamente. “Sí, definitivamente estoy sintiéndome mejor, y necesito un teléfono. Kramisha, prestame—”
“Primero limpiare tus heridas, y te advierto que no podrás hablar por teléfono mientras hago eso”, dijo Sapphire con lo que Stevie Rae pensó era demasiada satisfacción presumida.
“Solo espere a que hable con Afrodita, y después podrás entrometerte conmigo”, dijo Stevie Rae. “Kramisha, busca en tu gigantesco bolso, y dame tu maldito teléfono.”
“Esto no puede esperar”, Sapphire chasqueó. “Tus heridas son severas. Tienes cortes en tus tobillos y tu cintura. Necesitan ser limpiados. Muchos de ellos necesitan puntadas. Necesitas beber más sangre. En verdad, sería preferible si traemos a uno de los humanos-voluntarios, para que bebas de él directamente– eso ayudaría en el proceso cicatrizante.”
“¿Humano? ¿Voluntario?” Stevie Rae tragó saliva. ¿Aquellas que caminaban fuera de la Casa de la Noche?
“No luzcas como una inocente nena”, fue todo lo que Sapphire dijo.
“¡No bebo de desconocidos!” dijo Stevie Rae con más vehemencia de la que tenia que mostrar, causando que Lenobia y Kramisha elevaran una de sus cejas. “Lo que quiero decir es-estaré bien con las bolsas de sangre. Es demasiado extraño pensar que tengo que beber de alguien a quien no conozco, especialmente en tan poco tiempo, bien, ya saben. . .” Ella se giro completamente. Las tres mujeres pensaron que ella hablaba de su reciente ruptura de imprenta con Afrodita.
Pero ella no pensaba en Afrodita–eso era ridículo.
Stevie Rae solo pensaba, que del único que quería, y necesitaba beber era de, Rephaim.
“Tu sangre huele muy mal”, dijo Lenobia.
Los pensamientos de Stevie Rae se aclararon, y su mirada fija inmediatamente se dirigió hacia la Amante de los Caballos. “¿Mal? ¿Cómo asi?”
“Hay algo malo en ella” Sapphire estuvo de acuerdo con Lenobia, mientras empezaba a limpiar los profundos cortes con los algodones empapados de alcohol, que Kramisha le daba.
Stevie Rae aspiro un respiro de dolor. A través de los dientes apretados, ella dijo, “Soy una vampiresa roja. Mi sangre es diferente a la tuya”.
“No, ellas tienes razon. Tu sangre huele mal”, dijo Kramisha, alejando sus ojos de las heridas de Stevie Rae y arrugando su nariz.
Stevie Rae pensó rápidamente, y dijo, “Es porque él bebió de mí.”
“¿Quién? ¡El Cuervo Mocker!” dijo Lenobia.
“¡No!” Stevie Rae negó, entonces agregó rápidamente. “Así como estuve intentando decirle a Dallas, el Cuervo Mocker no me hizo nada. Él también fue una víctima.”
“Stevie Rae, ¿qué te pasó?” Lenobia preguntó.
Stevie Rae inspiró profundamente y se adentró en una historia, en su mayor parte verdadera. “Fui al parque, porque estaba tratando de buscar información de la tierra para ayudar a Zoey porque Afrodita me lo pidió. Hay estas antiguas creencias de los vampiros, basado en guerreros, ella piensa que eso puede ayudar a Stark llegar hacia Zoey en el Otro Mundo.”
“Pero Stark no puede entrar en el Otro Mundo, sin morir”, dijo Lenobia.
“Ok, eso es lo que todo el mundo dice, pero recientemente Afrodita y yo, nos hemos enterado de estas antiguas cosas, que podrían ayudarle a llegar vivo. Religión, o cualquier cosa que deseen llamarle, esta supuestamente representada por vacas–quiero decir toros. Uno blanco y uno negro.” Al recordar, Stevie Rae se estremeció. “Afrodita, siendo el dolor de culo que siempre es, fracasó en decirme que el toro blanco, era el malditamente blanco y el toro negro era el malditamente bueno, así que evoque al toro malo, por accidente.”
La cara de Lenobia pasó a ser lívida, tanto que parecía transparente. “¡Oh, Diosa! ¿Evocaste a la Oscuridad?”
“¿Sabes de todo eso?” preguntó Stevie Rae.
En lo que parecia un movimiento inconsciente, una de las manos de Lenobia se elevo para tocar la parte trasera de su cuello. “Sé un poco de Oscuridad, y como Amante de los Caballos, sé un poco más acerca de bestias.”
En ese instante, Saphire, paso una bola de algodón por el costado de Stevie rae, haciéndola respingar. “¡Ah, mierda, eso duele!” Ella cerró sus ojos por un momento, intentando enfocarse a través del dolor. Cuando ella los abrió, vio que Lenobia la estudiaba con una expresión que no podía leer, pero antes de que Stevie Rae formulara su pregunta, la Amante de los Caballos le preguntó.
“¿Qué estaba haciendo el Cuervo Mocker allí? Dijiste que no te atacó, pero ciertamente no tenia ninguna razón para atacar a la Oscuridad.”
“Porque ellos están en el mismo lado” sumo Kramisha, asintiendo pensativamente.
“No se nada de lados y todo lo demás, pero el toro malo ataco al Cuervo Mocker.” Stevie Rae inspiró profundamente, y continuó, “La verdad es que, la aparición del Cuervo Mocker me salvo. Él simplemente bajo del cielo y distrajo lo suficiente al toro, como para que yo tome el poder de la tierra y así llamar al toro bueno.” Stevie Rae no podía dejar de sonreír cuando habló de la asombrosa bestia. “Nunca había nada igual a él, antes. Era tan hermoso y amable y muy sabio. Él fue tras el toro blanco, y ambos desaparecieron. Fue allí que Dallas pudo entrar en el círculo, y el Cuervo Mocker emprendió el vuelo.”
“Estas diciendo que antes de que el Cuervo Mocker llegara, ¿el toro blanco bebió tu sangre?” dijo Lenobia.
Stevie Rae tuvo que suprimir otro estremecimiento de repulsión al recordar. “Sí. Él dijo tenia que pagarle, porque el contesto mi pregunta. Probablemente es por eso que mi sangre huele mal, porque aun pueden olerle en mí, y déjenme decirles, él apestaba. Y es por eso, que necesito hacer esa llamada telefónica. El toro contestó mi pregunta, y voy a hablar con Afrodita.”
“Debería dejarle de hacer la llamada. Ella ya no necesita puntadas de cualquier manera. Sus cortes ya están cerrando” Kramisha dijo, señalando los primeros corte que la Oscuridad le había hecho, alrededor de sus tobillos.
Stevie Rae miro hacia abajo, sabia lo que iba a ver, incluso antes de dirigir su mirada hacia allí. Ella realmente podía sentir, la caliente y reparadora sangre de Rephaim recorriendo su cuerpo, sanando sus cortes, y reconfortándola.
“Eso es increíblemente inusual. Es casi la misma rapidez con la tus quemaduras se curaron”, dijo Sapphire.
Stevie Rae se obligó a encontrarse con la fija mirada de la vampiresa enfermera. “Soy una Roja Alta Sacerdotisa Vampira. Nunca antes había existido alguien como yo, así que puedo decir, que tienes q aprender de mí. Podemos curarnos rápido.” Ella tiro del borde de la sabana sobre su cuerpo, y entonces tendió su mano hacia Kramisha. “Necesito tu teléfono ahora.”
Sin otra palabra, Kramisha caminó hacia donde había dejado caer su bolso, busco su móvil, y se lo dio a Stevie Rae. “Afrodita esta debajo de la B.”
Stevie Rae presiono las teclas. Afrodita contesto a la tercera llamada.
“Sí, es muy malditamente temprano para llamar por teléfono, y no, no me importa el estúpido poema que acabas de escribir, Kramisha.”
“Soy yo.”
El tono sarcástico de Afrodita automáticamente, cambio. “¿Qué pasa?”
“¿Sabias que el toro blanco era el malo, y el toro negro el bueno?”
“Sí. ¿No te dije esa parte?” dijo Afrodita.
“No, lo cual es realmente una mierda, porque convoque al toro blanco a mi círculo.”
“Uh-oh. Eso realmente, no es bueno. ¿Qué pasó?”
“¿No es bueno? Intenta entender algo, ¡maldita sea!, Afrodita. Fue muy malo. Realmente, realmente muy malo.” Stevie Rae quería decirle a Lenobia y Sapphire que junto a Kramisha pudieran irse, así ella podría hablar con Afrodita en privado, y entonces, allí empezaría lo bueno porque podría regañar a Afrodita muy fuerte, tanto que se le saldrían los ojos; pero sabía que ellas necesitaban oír, lo que ella iba a decir. Lamentablemente las cosas malas, no debían de ser ignoradas. “Afrodita, fue tan malo, como nada que he visto antes. Hace parecer a Neferet como un niño de dulce-o-truco.” Ella ignoró el bufido inapropiado que Sapphire dio, y siguió hablando rápidamente. “Y es mucho más poderoso de lo que puedas creer. No pude combatirlo. Pienso que nada más puede hacerle frente, solo el otro toro.”
“¿Entonces como lograste salir de eso?” Afrodita hizo una pausa que duro la mitad del latido de un corazón, y entonces agrego, “Eres tu, ¿verdad? No estas bajo algún hechizo, para hacerme creer que eres tu, y solo eres un títere con un acento patán, ¿verdad?”
“Eso es muy tonto, Afrodita.”
“Aun así, dime algo que pruebe que eres tu.”
“Me llamaste retardad la ultima vez que hablamos. Más de una vez. Y me dijiste que era una estupi-tonta, la cual, no se considera una palabra. Aun te digo, que eso no es nada simpático”.
“Bien. Eres tú. ¿Cómo lograste librarte del toro?”
“Logre llamar al otro toro, el bueno, y él era realmente, realmente muy bien tanto como el otro era malo. Él le combatió, y ambos desaparecieron.”
“¿Así que no conseguiste nada?”
“Sip, lo hice.” Stevie Rae entrecerró sus ojos tratando de concentrarse, quería recordar claramente, palabra por palabra de lo que el toro blanco le había dicho. “Pregunté cómo Stark podría llegar a Zoey para poder protegerle mientras ella reúne sus partes, y regresa aquí. Esto es lo que el toro dijo: 'El Guerrero debe mirar hacia su sangre para descubrir el puente que le ayudara a entrar en la Isla de las Mujeres, y después deberá derrotarse a sí mismo para entrar en la arena. Sólo aceptando a su otra parte el se reunirá con su Sacerdotisa. Después de que él llegue a ella, será su elección y no la de él, si ella regresa’.”
“¿Él hablo de la Isla de las Mujeres? ¿Estas segura de eso?”
“Sip, positivo. Eso es exactamente lo que él dijo.”
“Ok. Ok. Uh, espérate, escribiré todo, antes de olvidarlo.”
Stevie Rae podía oír a Afrodita escribiendo sobre una hoja de papel. Cuando finalmente termino, su voz estaba llena de excitación. “¡Esto quiere decir que estamos en el camino correcto! ¿Pero cómo demonios Stark descubrirá un puente de sangre? ¿Y qué significa eso, de que tiene que derrotarse a si mismo?”
Stevie Rae suspiró. Un macizo dolor de cabeza había comenzado a latir su sien. “No tengo más pistas, pero recibir esa respuesta casi me mata, así es que debe de significar algo importante.”
“Es mejor que Stark logre descifrar todo esto.” Afrodita vaciló antes de decir, “Si el toro negro, es el súper bueno, por qué no simplemente vuelves a invocarle de nuevo y—”
“¡No!” Stevie Rae habló con tanta fuerza que todos en la habitación saltaron. “Nunca más. Y usted no deberías dejar que nadie más invoque a esos toros. El precio es demasiado.”
“¿Cómo que el precio es demasiado?” Afrodita dijo.
“Quiero decir que son demasiado poderosos. No pueden controlarse, ya sea el bueno o el malo. Afrodita, hay algunas cosas que se supone no deben de atravesar este mundo, y esos toros son dos de esas cosas. Además, no estoy segura que se pueda llamar a un toro, sin llamar al otro, y me puedes creer, que nunca, alguna vez querrás conocer a ese toro blanco.”
“Ok, ok–relájate. Entiendo lo que dices, y puedo decirte que tengo un presentimiento un poco espeluznante de tan solo hablar de esos toros. Pienso que estas en lo correcto. No te estreses. Nadie hará nada, excepto intentar ayudar a Stark, descubrir el puente de sangre que nos lleve a la Isla Skye.”
“Afrodita, no pienso que se trate de un puente de sangre. No suena muy bien.” Stevie Rae frotó su cara y estaba sorprendida de ver que su mano temblaba.
“Suficiente por ahora”, Lenobia susurró. “Eres fuerte, pero no eres inmortal.”
Stevie Rae fijo su mirada en Lenobia, pero no vio nada en los ojos grises de la Amante de los Caballos excepto preocupación.
“Hey, uh, tengo que irme. No me siento tan bien.”
“Oh, mierda. No estas casi-muriéndote de nuevo, ¿verdad? Es seriamente un inconveniente si estas haciendo eso.”
“No, no me estoy casi-muriendo. Ya no más. Y tú no eres casi-agradable. No, del todo. Te llamare más tarde. Dile a todos que dije hola.”
“Ok, les daré tus saludos. Adiós, estúpida.”
“Adiós”. Stevie rae presiono el botón de FIN DE LA LLAMADA, y le entrego a Kramisha su teléfono, después se reclinó pesadamente sobre su almohada. “Uh, ¿no les importa si duermo por algún rato?”
“Bebe uno más de estos.” Saphire le dio a Stevie Rae otra bolsa de sangre. “Después duerma. Las dos necesitan salir y dejarle descansar.” La enfermera vampira puso las ensangrentadas bolitas de algodón en una bolsa de basura, junto a sus guantes de látex, mientras caminaba hacia la puerta, donde se detuvo, golpeando ligeramente su pie y dándoles a Lenobia y a Kramisha una mirada de odio.
“Regresaré y conversare contigo después de hayas descansado”, dijo Lenobia.
“Eso suena bien”. Stevie Rae le sonrió.
Lenobia presiono su mano suavemente antes de salir. Cuándo Kramisha se agacho hacia ella, Stevie Rae pensó por un torpe segundo, horrorizada que la chica iba a abrazarla–o peor, tal vez besarla. En lugar de eso, Kramisha la miro y susurró:
“Ve con el alma y no con tus ojos porque para bailar con las bestias deberás entender su disfraz.”
Stevie Rae repentinamente tuvo frío. “Supongo que debí de haberte escuchado mejor. Tal vez así hubiera sabido que estaba llamando a la vaca equivocada”, ella susurró de regreso.
La mirada fija de Kramisha fue afilada y evaluadora. “Tal vez aun deberías. Algo dentro de mí dice que aun no estas cansada de bailar con bestias.” Después ella se enderezó, y en una voz normal, dijo, “Duerme un poco. Necesitas estar en tus cabales, mañana.”
Cuando la puerta se cerró, dejándole a solas, Stevie Rae infundió un suspiro exhausto de alivio. Cuidadosamente, ella bebió la última bolsa de sangre y después levantó la sabana de hospital, a la altura de su cuello, giró a un costado y, con un suspiro, lentamente hizo girar uno de sus rubios rizos alrededor de uno de sus dedos. Ella estaba completamente exhausta.
Aparentemente todo el poder de la sangre de Rephaim la había agotado mientras había sacado toda la mierda y el dolor fuera de su cuerpo.
Rephaim. . .
Stevie Rae nunca, olvidaría lo que el parecía cuando se había enfrentado a la Oscuridad por ella. Él había sido tan fuerte, valiente y bueno. No importaba lo que Dallas y Lenobia y todo el maldito mundo creyeran que el estaba del lado de la Oscuridad. No importaba que su padre fuera el Guerrero caído de Nyx y que había escogido a la maldad, siglos atrás. Nada tenia importancia. Ella había visto la verdad. Él voluntariamente se había sacrificado por ella. No había escogido la Luz, pero definitivamente había desechado Oscuridad.
Había estado bien salvarle aquel día, fuera de la Abadia, y también había sido correcto llamar al toro blanco y salvarle hoy–sin importar el costo para ella.
Rephaim era digno de ser salvado.
¿Lo era?
Tenia que serlo. Después de lo que sucedió hoy, él tenia que serlo.
Su dedo se detuvo, y sus ojos comenzaron a cerrarse, si bien ella ya no quería pensar más ya o soñar–no quería recordar a la aterradora Oscuridad ni el dolor que había sido inimaginable.
Entonces sus ojos cerraron, y el recuerdo de la Oscuridad y lo que le había hecho a ella vino. Mientras ella luchaba contra el tirón inquebrantable de excesivo cansancio, en medio de su círculo de terror, Stevie Rae oyó su voz otra vez: “Estoy aquí porque ella está aquí, y ella me pertenece.” Y esa declaración simplemente alejo su miedo, dejando que el recuerdo de la Oscuridad fuera reemplazada por la Luz.
Poco antes de que Stevie Rae cayera en un profundo sueño, sin sueños, ella pensó en el hermoso toro negro y el pago que él había exigido, y, otra vez, las palabras de Rephaim jugaron atravesando su mente: “Estoy aquí porque ella está aquí, y ella me pertenece.”
Con su último pensamiento consciente, ella se preguntó si Rephaim alguna vez sabría cómo habían llegado a ser, repentina e irónicamente verdad aquellas palabras, para ambos…

Capítulo 13 - BURNED (Quemada)

Rephaim
Traducido por Carmen


Rephaim supo el mismo instante en que la Oscuridad se materializó. Él había estado sentado sobre el balcón del tejado, comiendo una manzana, y mirando fijamente el cielo en la noche clara e intentando ignorar la presencia molesta del fantasma humano que había desarrollado una fascinación aciaga hacia él.
“¡Vamos, cuéntame! ¿Es realmente divertido volar?” la joven fantasma le preguntó en lo que probablemente Rephaim pensó era por centésima vez. “Tal parece que es divertido. Nunca tuve la oportunidad, pero apuesto a que volar con tus propias alas es mucho más entretenido que volar en un avión cualquier día.”
Rephaim suspiró. La niña hablaba más que Stevie Rae, lo cual era realmente impresionante. Irritante, pero impresionante. Él estaba tratando de decidir si debería continuar ignorándola y esperar a que ella finalmente se fuese, o planear algún plan alterno, ya que el ignorar a la chica no estaba funcionando. Pensó que quizás debería pedirle a Stevie Rae que hiciera cargo del fantasma, ya que ella hacía poco había cambiado su mente a la Roja. Sin embargo, a decir verdad, sus pensamientos nunca estuvieron alejados de ella.
“¿Es peligroso volar? ¿Quiero decir con tus alas? Apuesto a que se, porque estás lastimado, y haré una apuesta que fue porque volaba alrededor…”
La niña había estado balbuceando cuando la textura del mundo cambió. En ese primer, un momento de shock, él sintió la familiaridad que aquello le traía y creyó, por el espacio de un latido, que su padre había regresado.
“¡Silencio!” le rugió al fantasma. Se puso en pie y se giró rápidamente, sus ojos rojos resplandecientes mirando a la tierra oscura que le rodeaba, esperando más allá de las palabras poder vislumbrar las alas negro azabache de su padre.
El fantasma de la niña hizo un chirrido de impresión, se encogió de miedo alejándose de él, y desapareció.
Rephaim no le brindó ningún pensamiento. Estaba demasiado ocupado siendo bombardeado por una andanada de emociones y conocimiento.
Primero vino el conocimiento. Supo casi inmediatamente que no fue su padre al que había detectado. Sí, Kalona era poderoso, y por mucho tiempo se había aliado a la Oscuridad, pero la perturbación de este inmortal hacía que el mundo fuera diferente; era mucho más poderoso. Rephaim lo podía sentir por la excitada respuesta de las cosas oscuras ocultas en la tierra, espectros que este mundo moderno de luz artificial y magia electrónica hecho por el hombre había olvidado. Pero Rephaim no los había olvidado, y en lo más profundo de las sombras de la noche, él vio ondas y estremecimientos, y estuvo confundido por esa reacción.
¿Qué podría ser lo suficientemente poderoso como para despertar a los espectros escondidos?
Entonces el terror de Stevie Rae lo golpeó. Fue la crudeza de su terror unida a la excitación de los espectros, y el instante de familiaridad inicial, lo que le dio a Rephaim la respuesta.
“¡Por todos los dioses, la Oscuridad misma se ha introducido en esta área!” Rephaim se movió antes incluso de haber tomado la decisión consciente de moverse. Salió precipitadamente por las puertas principales de la mansión dilapidada, apartándolas con su brazo indemne como si estuvieran hechas de cartón, sólo para detenerse en el amplio porche delantero.
Él no tenia idea de donde debería ir.
Otra ola de terror lo sumergió. Experimentando esto con ella, Rephaim supo que Stevie Rae estaba paralizada por su miedo. Un horrible pensamiento llenó su mente: ¿La Oscuridad fue conjurada por Stevie Rae? ¿Cómo podría ella? ¿Por qué lo haría?
La respuesta para la más importante de las tres preguntas llegó tan rápidamente mientras lo pensaba. Stevie Rae haría casi cualquier cosa si creyese que traería de vuelta a Zoey.
El corazón de Rephaim tronó, y su sangre bombeó duro y rápido por su cuerpo. ¿Dónde estaba? ¿En La Casa de Noche?
No, sin duda alguna no. Dónde ella había conjurado la Oscuridad seguramente, no sería en una escuela devota a la Luz.
“¿Por qué no viniste a mí?” Él gritó su frustración hacia la noche. “Conozco a la Oscuridad; ¡tú no!”
Excepto que en el momento en que habló, admitió para sí mismo que él estaba equivocado. Stevie Rae había sido tocada por Oscuridad cuando ella había muerto. Él no la había conocido entonces, pero él había conocido a Stark y había presenciado por su cuenta como la Oscuridad rodeaba la muerte y resurrección de un novato.
“Sin embargo, Ella escogió la Luz.” Él habló suavemente esta vez. “Y la Luz siempre subestima la maldad de la Oscuridad.”
El hecho de que él viva era un ejemplo de eso.
Stevie Rae le necesitaba esta noche, mal. Ese fue también un hecho.
“Stevie Rae, ¿dónde estás?” Rephaim masculló.
Sólo el despertar inquieto de los espectros le contestó.
¿Podría él obligar a un espectro para que lo condujese a la Oscuridad? No – descartó la idea rápidamente. Los espectros iban a la Oscuridad si ésta les llamase. Aparte de eso, muchos de los espectros prefirieron alimentarse de los vestigios del poder de la oscuridad desde lejos. Y él no podría permitirse el lujo de esperar por ahí a que la Oscuridad los llamase. Él necesitaba resolver—
“¡REPHAIM!”
El grito de Stevie Rae hizo eco misteriosamente a su alrededor. Su voz llena de dolor y desesperación. El sonido de eso partió su corazón. Supo que sus ojos destellaron en rojo. Quiso rasgar y desgarrar y destruir. La neblina de furia de color escarlata comenzó a aplastarlo, casi como alivio a toda su furia. Si se entregarse a la ira completamente se convertiría más en bestia que en hombre, y este temor excepcional e incómodo que había comenzado a sentir por ella sería ahogado completamente por el instinto y la violencia sin control, que podría apaciguar atacando a humanos indefensos en cualquiera de las casas oscuras que rodeaban el museo sin vida. Por un instante estaría saciado. Por un momento no sentiría nada.
¿Y por qué no entregarse a la furia que tantas veces consumió su vida? Costaría menos esfuerzo–era tan familiar–estaría a salvo.
Si cedo a la furia, será el fin de esta conexión que tengo con ella. El pensamiento envió ondas de shock por su cuerpo. Las ondas se volvieron motas brillantes de luz que quemó la neblina roja que le cubría como una túnica su vista.
“¡No!” gritó, permitiendo que la humanidad en su voz hiciera retroceder a la bestia dentro de él. “Si yo la abandono a la Oscuridad, ella morirá.” Rephaim respiró lentamente, en cortos alientos. Tenía que calmarse. Él tenía que pensar. La neblina roja continuó disipándose, y su mente comenzó a razonar de nuevo. ¡Tengo que usar nuestra conexión y nuestra sangre!
Rephaim se obligó a estar quieto y aspirar la noche. Supo lo que él debía hacer. Tomó un aliento más profundo, y entonces comenzó: “Invoco el poder del espíritu de los antiguos inmortales, el cual es mío por derecho de nacimiento y le ordeno.” Rephaim se preparó duramente para el drenaje de energía que la invocación causaría en su cuerpo no curado, pero mientras extraía el poder de las sombras de la noche, estuvo sorprendido de sentir una oleada de energía. La noche a su alrededor pareció aumentar, palpitando con el poder crudo y antiguo. Se sintió enfermo de aprehensión pero se obligó a continuar, canalizando el poder a través de él, preparándose. Pero mientras lo llenaba, su cuerpo fue consumido con una energía tan aguda, tan cruda, que hizo a Rephaim caer de rodillas.
El primer indicio de que algo milagroso ocurría fue cuando se dio cuenta de que él automáticamente había lanzado sus brazos hacia delante para refrenarse–y ambos brazos respondieron, incluso aquel que había estado quebrado y atado a su pecho en un cabestrillo.
Rephaim se quedó allí de rodillas, temblando y estirando ambos brazos por delante de él. Su aliento se aceleró mientras flexionaba sus manos.
“¡Más!” dijo entre dientes. “¡Ven a mí!”
La energía oscura surgió en él otra vez, una corriente viva de electricidad fría a la que él puso máximo empeño en contener. Rephaim supo que lo que residía en su interior era diferente a cualquier cosa que hubiera sentido antes de invocar los poderes del linaje de su padre al cual tenía acceso, pero él no era ningún joven inexperto. Por mucho tiempo había traficado con sombras y las cosas inmundas que llenaban la noche. Alcanzando profundamente dentro de él, el Cuervo Mocker inhaló la energía, como el aire de la noche en pleno invierno, y luego abrió sus brazos amplios al tiempo que extendía sus alas.
Ambas alas respondieron.
“¡Sí!” Su grito jovial causó que las sombras se contorsionasen y temblaran en el éxtasis.
¡Él estaba completo de nuevo! ¡Su ala estaba completamente curada!
Rephaim se puso en pie. Con las alas negras completamente extendidas, parecía la magnifica escultura de un dios, repentinamente cobrando vida. Su cuerpo vibrando con poder, el Cuervo Mocker continuó la invocación. El aire ardía en escarlata como si una niebla fosfórica de sangre le rodease. Henchido con Oscuridad prestada, la voz de Rephaim retumbó en la noche. “Por el poder inmortal de mi padre, Kalona, de quien soy sangre y espíritu por su legado, domino este poder que ejerzo en su nombre para que me conduzca a Roja–La que ha saboreado mi sangre, y con quién he imprimado, y mantengo una deuda de vida. ¡Llévame a Stevie Rae! ¡Así lo ordeno!”
La niebla quedó suspendida por un momento, luego cambió, como si fuera una cinta de seda escarlata, delgada, creando un sendero brillante en el aire por delante de él. Rápido y seguro, Rephaim voló hacia el cielo moviéndose a gran velocidad detrás de que la Oscuridad que le mostrara el camino.
Él la encontró no muy lejos del Museo en un parque cubierto por humo y muerte. Mientras descendía silenciosamente del cielo, Rephaim se preguntó cómo los humanos en las casas que bordeaban el área podían ser tan ajenos a lo que se había desatado fuera de la seguridad engañosa de sus puertas principales.
La piscina de humo negro estaba más concentrada en el centro del parque. Rephaim sólo podía distinguir las ramas superiores de un viejo roble caído bajo el caos reinante. Fue más despacio mientras se acercaba, aunque sus alas estaban todavía extendidas a su alrededor, saboreando el aire, dejándolo moverse rápido y silenciosamente sobre el suelo.
El novato no le notó. Pero Rephaim se dio cuenta de que el chico probablemente no habría notado la llegada de un ejército. Toda su atención estaba enfocada en tratar de apuñalar con un largo cuchillo que se veía letal a lo que parecía ser un círculo de oscuridad que se había fundido en una pared sólida–o al menos así fue cómo se manifestó para el novato.
Rephaim no era un novato; él comprendía a la Oscuridad mucho mejor.
Voló por encima del chico, sin ser visto, afrontó al círculo en su punto más septentrional. No estaba seguro si el instinto o la influencia de Stevie Rae lo llevaron allí, y reconoció que–aunque brevemente–los dos podrían estar haciéndose uno.
Se detuvo y con un único movimiento, renuente, cerró sus alas, plegándolas pulcramente en su espalda. Luego sostuvo en alto su mano y susurró hacia la niebla de color escarlata que aún era suya para ordenar. “Encúbrame. Permíteme cruzar la barrera.” Rephaim cerró su puño alrededor de la energía pulsante reunida allí, y con un golpecito de sus dedos, dispersó la niebla sobre su cuerpo.
Esperó el dolor de eso. Aunque había aspectos del poder inmortal que le obedecían, la obediencia nunca venia sin un precio. Muy a menudo el coste debía ser pagado con dolor. Esta vez el dolor quemó por su cuerpo recién curado como lava, pero él le dio la bienvenida porque significaba que su orden se había cumplido.
No hubo manera de estar listo para lo que encontraría dentro del círculo. Rephaim simplemente recobró la compostura y, al amparo de la fuerza ancestral de la sangre de su padre, dio un paso adelante. La pared de oscuridad se abrió para él.
Dentro del círculo Rephaim se sumergió en el perfume de la sangre de Stevie Rae y el olor abrumador de muerte y la descomposición.
“¡Por favor detente! ¡No puedo soportarlo más! ¡Máteme si eso es lo que usted quiere, sólo no me toque otra vez!”
Él no la podría ver, pero Stevie Rae sonaba completamente derrotada. Moviéndose rápidamente, Rephaim extrajo una porción de la niebla de color escarlata pegada a su cuerpo. “Ve a ella–fortalézcala,” él susurró la orden.
Él oyó a Stevie Rae jadear y estuvo casi seguro de que ella gritó su nombre. En ese instante la oscuridad se dividió para revelar una vista que Rephaim nunca olvidaría, aun si viviera para ser tan antiguo como su padre.
Stevie Rae estaba de pie en medio del círculo. Zarcillos de negros hilos pegajosos envueltos alrededor de sus piernas. Dondequiera que la habían tocado, cortaron su piel. Sus pantalones vaqueros estaban rasgados y colgaban de su cuerpo hechos jirones. La sangre rezumaba de su carne rota. Mientras la observaba, otro zarcillo culebreó fuera de la oscuridad acuosa que la rodeaba y zurró, como una fusta, alrededor de su cintura, instantáneamente trazando una nueva línea lagrimeante de sangre. Ella gimió en el dolor, y su cabeza colgó. Rephaim vio que sus ojos estaban vacios.
Fue entonces que la bestia se dio a conocer. En el mismo momento en que él lo vió, Rephaim supo que más allá de toda duda, que estaba mirando a la Oscuridad materializada. Bufó, un sonido terrible, ensordecedor. Expeliendo con fuerza sangre, moco y humo, el toro desgarró la tierra con sus pezuñas. La criatura asechó a Stevie Rae por entre el más denso del humo negro. Como la luz de luna en una cripta, el pelaje del toro blanco se parecía a la muerte mientras se elevaba sobre la chica. La criatura era tan maciza que él tuvo que bajar su enorme cabeza para dejar que su lengua lamiese su cintura sangrante.
El grito de Stevie Rae fue eco del grito de Rephaim: “¡No!”
El gran toro hizo una pausa. Su cabeza giró hacia el Cuervo Mocker; Su mirada insondable fulminó a la de Rephaim.
“Esta noche se pone cada vez más interesante.” La voz retumbó a través de su mente. Rephaim controló su miedo mientras el toro daba dos pasos hacia él, agitando el suelo mientras olía el aire.
“Huelo Oscuridad en usted.”
“Sí,” Rephaim habló sobre el sonido de los latidos aterrorizados de su corazón. “He vivido mucho tiempo con la Oscuridad.”
“Es extraño entonces, que no le conozca.” El toro olió el aire alrededor de él otra vez. “Aunque he conocido a su padre.”
“Es por el poder de la sangre de mi padre que dividí la cortina oscura y estoy frente a usted.” Él se mantuvo mirando al toro, pero estaba completamente consciente de que Stevie Rae se encontraba a unos centímetros por delante de él, sangrando indefensa.
“¿Lo es? Creo que mientes, hombre pájaro.”
Aunque la voz en su mente no cambió, Rephaim pudo sentir la cólera del toro.
Manteniendo la calma, Rephaim introdujo un dedo en su pecho, tomando una línea de niebla roja de su cuerpo. Sostuvo en alto su mano, como una oferta hacia el toro. “Esto me dejó dividir la cortina oscura del círculo, y este poder es mío para ordenarle por derecho de la sangre inmortal de mi padre.”
“Que la sangre inmortal fluye a través de sus venas es verdad. Pero el poder que cubre su cuerpo y que le ordenó a mi barrera dividirse es tomado de mí.”
El miedo pasó rozando la columna vertebral de Rephaim. Muy cuidadosamente, él inclinó su cabeza en respeto y aceptación. “Entonces le doy las gracias, aunque no invoqué su poder. Invoqué sólo a mi padre, en su estado actual sólo lo que es de él es legítimamente mío para ordenar.”
“Oigo la verdad en sus palabras, hijo de Kalona, ¿pero por qué ordenarle al poder de los inmortales traerle aquí y permitirle ingresar a mi círculo? ¿Qué asunto tiene usted o su padre con la Oscuridad esta noche?”
El cuerpo de Rephaim se mantuvo en calma, pero su mente trataba de pensar rápidamente. Hasta ese momento en su vida, él siempre tomaba fuerza del legado de inmortalidad dentro de su sangre y la astucia del cuervo al que se le había unido para ser creado. Pero esta noche, frente a la Oscuridad, estaba lleno de una fuerza que no era suya, repentinamente supo que si bien había sido por el poder de esa criatura por la que había conseguido acceso a Stevie Rae, él no la salvaría usando la Oscuridad, ya sea si este poder vino del toro o de su padre; ni los instintos de un cuervo podrían luchar contra la bestia que él afrontaba. Las Fuerzas que se aliaron consigo no podrían derrotar a este toro–encarnación de la Oscuridad.
Así es que Rephaim utilizó lo único que tenía – los restos de su humanidad pasada a él por el cuerpo de su madre muerta. Le contestó al toro como un humano, con una honradez tan cruda que él pensó que podría partir su corazón.
“Estoy aquí porque ella está aquí, y ella me pertenece.” Los ojos de Rephaim nunca dejaron al toro, pero dio una cabezada en dirección de Stevie Rae.
“La huelo en usted.” El toro dio otro paso hacia Rephaim, causando que la tierra bajo ellos temblara. “Ella le puede pertenecerle, pero tuvo la impudencia de invocarme. Este vampiro pidió mi ayuda, la cuál concedí. Como sabes, ella debe pagar el precio. Déjenos ahora; Hombre Pájaro, y le dejaré vivir.”
“Vete, Rephaim.” La voz de Stevie Rae era débil, pero cuando Rephaim finalmente la miró, vio que su mirada fija era inquebrantable y lúcida. “No es como en el tejado. No puedes salvarme de esto. Sólo vete.”
Rephaim debía irse. Sabía que debería de hacerlo. Sólo unos días antes no pudo haberse imaginado en un mundo donde él estaría frente a la Oscuridad tratando de salvar a un vampiro–tratando de salvar a alguien que no fuese él mismo o su padre. Incluso mientras miraba perdidamente a los suaves ojos de Stevie Rae, lo que él vislumbró fue un mundo enteramente nuevo–un mundo en el cual esa extraña y pequeña vampiresa roja quería decir con toda su alma y sinceridad.
“Por favor. No dejes que te lastime, también,” le dijo.
Fueron esas palabras–esas palabras desinteresadas, sentidas, y verdaderas las que hicieron que Rephaim tomara la decisión.
“Dije que ella me pertenece. Usted la olfatea en mí; sabe que es verdad. Entonces puedo pagar su deuda de sangre por ella,” respondió Rephaim.
“¡No!” Stevie Rae gritó.
“Piénselo cuidadosamente antes de hacer tal oferta, hijo de Kalona. No la mataré. Es una deuda de sangre, no una deuda de vida, ella me debe. Se la devolveré, eventualmente, cuándo termine de saborearla.”
Las palabras del toro pusieron enfermo a Rephaim. Como una sanguijuela hinchada, la Oscuridad iba a alimentarse de Stevie Rae. Iba a lamer su piel acuchillada y saborear la salinidad de cobre de su sangre–de su alma, unidas por siempre por la imprimación.
“Tome mi sangre en lugar de la de ella. Pagaré su deuda,” Rephaim dijo.
“Usted es hijo de su padre. Como él, usted ha elegido defender a un ser que nunca le puede dar lo qué usted ansia más. Así sea. Acepto el pago de la deuda del vampiro de usted. ¡Suéltenla!” Él toro ordenó.
Los hilos oscuros como navajas se retiraron del cuerpo de Stevie Rae y, como si hubieran sido las únicas cosas que la mantenían en pie, ella se desmoronó sobre la hierba empapada en sangre.
Antes de que él pudiese moverse para ayudarla, un zarcillo oscuro cobró vida, se elevó por entre el humo y las sombras que rodeaban al toro. Con una rapidez que era de otro mundo, arremetió, envolviéndose alrededor del tobillo de Rephaim.
El Cuervo Mocker no gritó, aunque quiso hacerlo. ¡En su lugar, se enfocó a través del dolor enceguecedor, y le gritó a Stevie Rae, “¡Regresa a la Casa de la Noche!”
Él vio a Stevie Rae intentar ponerse en pie, pero resbaló en su propia sangre y cayo en el suelo, llorando suavemente. Sus ojos se encontraron, y Rephaim trastabilló hacia ella, desplegando sus alas, determinado a separarse del hilo pegajoso y al menos llevarla lejos del círculo.
Otro tijeretazo culebreó fuera y azotó el bíceps grueso del brazo recién sanado de Rephaim, cortando más de tres centímetros de músculo. Aún otro tijeretazo llegó de las sombras detrás de él, y Rephaim no pudo dejar de gritar en agonía mientras la cosa se enroscaba alrededor de la unión de sus alas en su espalda, rasgando y desgarrando e inmovilizándolo contra el suelo.
“¡Rephaim!” Stevie Rae sollozó.
Él no podía ver al toro, pero sintió a la tierra temblar mientras la criatura se acercaba a él. Él giró la cabeza, y, a través de un espasmo de dolor, vio a Stevie Rae intentando gatear hacia él. Quiso decirle que se detuviera–decirle algo que la hiciera salir huyendo. De pronto, el dolor abrasador de la lengua del toro tocó la herida en su tobillo, Rephaim se percató que Stevie Rae no estaba realmente tratando de arrastrase hacia él. Ella estaba de rodillas con sus manos en el suelo, como un cangrejo, presionándose contra la tierra. Sus brazos temblaban, y su cuerpo aún sangraba, pero su cara recuperaba algo de color. Ella estaba absorbiendo el poder de la tierra, Rephaim se percató con un sentimiento increíble de alivio. Eso la hacía lo suficientemente fuertemente como para salir del círculo y hallar el camino hacia un lugar seguro.
“Había olvidado la dulzura de la sangre inmortal.” El aliento pestilente del toro inundó a Rephaim. “La sangre de vampiro tenia sólo un indicio de esto. Creo que beberé y beberé de usted, hijo de Kalona. Usted ciertamente, pidió el poder prestado de la Oscuridad esta noche, así que usted tiene una deuda mayor que pagar, que sólo la de ella.”
Rephaim se rehusó a mirar a la criatura. Estaba atrapado y sujetado por los hilos cortantes, su cuerpo fue elevado y girado a fin de que su mejilla se presionara contra la tierra. Él mantuvo su mirada fija enfocada en Stevie Rae mientras el toro se posicionaba encima de él y comenzaba a beber la de la herida en la base de sus alas ensangrentadas.
Una agonía incomparable asaltó su cuerpo. No quiso gritar. No quiso contorsionarse en el dolor. Pero no se podía ayudar. Los ojos de Stevie Rae fueron lo único que le mantuvieron atado a la conciencia mientras la Oscuridad se alimentaba de él, violándole repetidas veces.
Cuando Stevie Rae se puso en pie, levanto sus brazos, Rephaim pensó que él alucinaba porque ella se veía tan fuerte y poderosa y tan, pero tan enfadada. Ella sujetó firmemente algo en su mano– una larga trenza de hierbas que humeaba.
“Lo hice antes. Lo haré nuevamente.”
La voz de Stevie Rae llegó a él como si viniera de muy lejos, pero también resonó fuertemente. Rephaim se preguntó por qué el toro no la oyó o la vio en pie, pero los gemidos de placer y el dolor agudo que se irradiaba de su espalda le dio a Rephaim la respuesta. El toro no consideraba a Stevie Rae una amenaza, y estaba obsesionado consumiendo su sangre de intoxicante inmortalidad. Deje que él siga tomando de mí; Deje que ella escape, Rephaim rezó silenciosamente para cualquiera que de los dioses que pudiesen dignarse a oírle.
“Mi círculo está intacto,” Stevie Rae hablaba rápida y claramente. “Rephaim y este toro repugnante llegaron a mi orden. Así es que lo ordeno otra vez, a través del poder de la tierra, llamo al otro toro. ¡El que combata a este, y pagaré cualquier cosa que tenga que, simplemente quita a esta cosa de mi Cuervo Mocker!”
Rephaim sintió que la criatura encima de él hizo una pausa en su afán de alimentarse de él, mientras un rayo de luz atravesaba la oscuridad como una negra lanza humeante por delante de Stevie Rae. El vio que los ojos de Stevie Rae se ampliaron y, milagrosamente, ella sonrío y luego se río.
“¡Sí!” Ella habló alegremente. “Pagaré su precio. ¡Y, demonios! ¡Usted es tan negro y bello!”
Aún encima de él, el toro blanco gruñó. Los hilos comenzaron a culebrear alejándose de la oscuridad que rodeaba a Rephaim y reptaron hacia Stevie Rae. Rephaim abrió su boca para dar un grito de advertencia, pero Stevie Rae entró directamente en el eje de luz. Hubo un sonido como un trueno, y luego otro destello enceguecedor. Del centro de la brillante explosión dio un paso un enorme toro, tan negro como el primero que era blanco. Pero la oscuridad de esta criatura no era como las sombras entintadas que se encogieron de miedo lejos de el. El pelaje de este toro era negro como el cielo de media noche llenó del resplandor de un diamante – profundo, misterioso y bello para contemplar.
Por un instante, la mirada fija del toro negro se cruzó con la de Rephaim, y el Cuervo Mocker se quedó sin aliento. Él nunca había visto tal bondad en su vida; nunca había sabido que tal bondad podría existir.
“No dejes que haya escogido equivocadamente.” La voz nueva en su mente fue tan profunda como la del primer toro, pero estaba llena de una gran cantidad de compasión. “Porque si usted es digno o no, ella ha pagado el precio.”
El toro negro agachó su cabeza y embistió al toro blanco, arrojándolo lejos del cuerpo de Rephaim. Hubo un choque ensordecedor cuando los dos chocaron, y luego un silencio tan intenso, así como ensordecedor.
Los hilos se disiparon como el rocío en el sol del verano. Stevie Rae estaba de rodillas, tratando de alcanzarle. Cuando el humo desapareció, el novato entró al círculo corriendo, con el cuchillo levantado y listo.
“¡Regrese, Stevie Rae! ¡Voy a matar al maldito!”
Stevie Rae tocó el suelo, y ordenó, “Tierra, hazle tropezar. Duro.”
Sobre el hombro de Stevie Rae, Rephaim vio a la tierra levantarse por delante de los pies del chico, y el novato finalmente cayó de cara–duramente.
“¿Puedes volar?” ella le susurró.
“Creo que sí,” le respondió.
“Entonces regresa al Gilcrease,” dijo urgentemente. “Te alcanzaré después.”
Rephaim vaciló. Él no quiso dejarla tan pronto después de lo que habían pasado juntos. ¿Estaba ella en realidad sana?, ¿o la Oscuridad le había quitado demasiado?
“Estoy bien. Lo prometo,” Stevie Rae le respondió suavemente como si leyera su mente. “Vete.”
Rephaim se puso en pie. Con una última mirada hacia Stevie Rae, él extendió sus alas y obligó a su cuerpo maltratado a llevarlo hacia el cielo.

Capítulo 12 - BURNED (Quemada)


Stevie Rae
Traducido por Ana

¡Wow! Parece que uno de esos súper tornados ha pasado por Tulsa – dijo Dallas. Se estaba quedando embobado mientras Stevie Rae maniobraba cuidadosamente con el Escarabajo alrededor de otra pila de ramas caídas.
La carretera de acceso al parque estaba bloqueada por un peral que había sido partido casi perfectamente por la mitad, así que Stevie Rae terminó deteniéndose a su lado.
“Al menos algo de la electricidad está volviendo”. Señaló las farolas que rodeaban el parque, iluminando lo que era un lío total de árboles dañados por el hielo y arbustos de azalea aplastados.
“Aunque no para aquellas personas”. Dallas señaló con la barbilla las ordenadas y pequeñas casas cercanas al parque.
Aquí y allí una luz brilló valientemente a través de una ventana, probando que algunas personas habían tenido la precaución de comprar generadores de propano antes de la tormenta, pero la mayor parte de la zona de alrededor permanecía oscura, fría y silenciosa.
“Es una mierda para ellos, pero me hace la vida más fácil esta noche”, dijo Stevie Rae, saliendo del coche.
Llevando una vela alta verde, una trenza de hierba dulce y una caja de largas cerillas, Dallas se unió a ella.
“Todos están temblando y no prestarán atención a lo que hago”
“Definitivamente tienes razón en eso, chica” Dallas puso su brazo familiarmente sobre los hombros de Stevie Rae.
“Aw, sabes que me gusta que me digas que tengo razón”. Rodeó su cintura con el brazo, manteniendo la mano en el bolsillo trasero de sus pantalones como solía hacer. Él apretó su hombro y besó su cabeza.
“Entonces te daré la razón más a menudo” dijo.
“¿Estás intentando que me ablande por algo?”
“No sé. ¿Está funcionando?”
“Puede ser.”
“Bien.” Los dos se rieron. Le golpeó con la cadera.
“Vamos al roble grande. Parece un buen sitio.”
“Lo que tú digas, chica.”
Fueron lentamente hacia el centro del parque, rodeando las ramas destrozadas y atravesando la mugre fría y húmeda que había quedado desde la tormenta, intentando no resbalar en las zonas descongeladas que habían comenzado a congelarse de nuevo con el frío de la noche. Había hecho bien al dejar que Dallas viniera. Quizá parte de culpa de su confusión con Rephaim le hacia temer que se había aislado mucho de sus amigos y de que se estaba concentrando mucho en la rareza de su Imprenta.
Diablos, la Imprenta con Afrodita también había parecido totalmente extraña al principio. Quizá sólo necesitaba tiempo (y espacio) para lidiar con la novedad.
“Hey, mira esto.” Dallas volvió a llamar su atención. Estaba señalando al suelo alrededor del viejo roble. “Es como si el árbol hubiera hecho un círculo para ti”
“¡Es genial!” dijo.
¡Y lo era! El sólido árbol había resistido bien a la tormenta. Sólo había perdido varios trozos de rama. Habían caído en la hierba, formando un perfecto círculo completo alrededor del árbol. Dallas dudó al borde de la circunferencia.
“Voy a quedarme fuera, ¿ok? Para que pueda ser un círculo hecho especialmente para ti, sin ser roto por mí” dijo él.
Stevie Rae le miró. Dallas era un buen chico. Siempre estaba diciendo cosas dulces como esa y haciéndole saber que la comprendía mejor que la mayor parte de la gente.
“Gracias. Eso está muy bien, Dallas.” Se puso de puntillas y le besó suavemente. La rodeó con los brazos y la acercó más a él.
“Cualquier cosa por mi Alta Sacerdotisa”
Su aliento era cálido y dulce contra su boca, y, en un impulso, Stevie Rae le besó otra vez, gustándole el cosquilleo que le hacía sentir por dentro. Y también le gustaba que su tacto estuviera bloqueando los pensamientos sobre Rephaim de su mente. Estaba sin respiración cuando la dejó ir a regañadientes. Aclaró su garganta y soltó una pequeña risa.
“Ten cuidado, chica. Ha pasado mucho tiempo desde que tú y yo hemos estado a solas.”
Con risas tontas y sintiéndose atontada, le sonrió.
“Mucho tiempo.” Su sonrisa era sexy y bonita.
“Tendremos que arreglar eso pronto, pero primero tienes que trabajar.”
“Ah, sí,” dijo. “Trabajo, trabajo, trabajo…”
Sonriendo, cogió la hierba dulce trenzada, la vela verde y las cerillas que él le había dado.
“Hey,” dijo Dallas, alcanzándole las cosas. “Acabo de acordarme de algo sobre la hierba dulce. ¿No se supone que debes usar algo más antes de quemarla? Era bastante bueno en Clase de Hechizos y Rituales, y juro que había que hacer algo más que encender la trenza y agitarla.”
Stevie Rae frunció el ceño, pensando. “No sé. Zoey habló sobre eso porque es algo que hacen los Cherokes. Puedo jurar que solía decir que las yerbas traían energía positiva.”
“Ok, supongo que Z lo sabría,” dijo Dallas.
Encogiéndose de hombros, Stevie Rae dijo “Sí, pero es sólo hierba que huele bien.
Quiero decir, ¿Qué tan malo podría ser?”
“Sí, en serio. Aparte, eres la Chica de la Tierra. Deberías ser capaz de controlar hierba en llamas”.
“Sí,” dijo. “Ok, aquí va.” Susurrando un simple, “Gracias, tierra” a su elemento, le dio la espalda a Dallas, atravesó el límite y entró en el círculo hecho de tierra.
Stevie Rae avanzó confiada hacia el punto más al norte de la circunferencia, que estaba directamente en frente del viejo árbol. Se detuvo ahí y cerró los ojos. Stevie Rae había aprendido pronto que la mejor forma de conectar con su elemento era a través de sus sentidos. Así que respiró profundamente, aclarando su mente abarrotada de todos los pensamientos que solía llevar consigo y permitiendo que se colara una sola cosa: el sentido del oído.
Escuchó a la tierra. Stevie Rae podía oír el murmullo del viento a través de las hojas de invierno, los pájaros nocturnos cantándose unos a otros, los sonidos y suspiros del parque calmándose para una larga y fría noche.
Cuando su sentido del oído estuvo lleno de tierra, Stevie Rae respiró de nuevo y se concentró en el olor. Respiró en la tierra, aspirando el húmedo peso de la hierba, la crujiente canela de las hojas marrones, la fragancia únicamente musgosa del viejo roble.
Su sentido del olfato estaba lleno de tierra, Stevie Rae inhaló profundamente otra vez e imaginó el rico gusto de un bulbo de ajo y la madurez de los tomates en verano. Pensó simplemente en la magia de la tierra acunando las plantas y descubriendo debajo de ellas gruesas y crujientes zanahorias que habían sido cuidadas con la tierra.
Con el gusto desbordante del poder de la tierra, pensó en el tacto de la suavidad de la hierba de verano contra sus pies, en dientes de león haciendo cosquillas en su barbilla mientras cogía uno para ver si dejaba el revelador sonrojo amarillo del amor secreto, de la forma en que la tierra se impulsaba para llenar todos sus sentidos después de una lluvia de primavera.
Y entonces, respirando todavía más profundamente, Stevie Rae dejó que su espíritu abrazara la maravillosa, sorprendente y mágica forma en que su elemento la hacía sentir. La Tierra era su madre, su consejera, su hermana y su amiga. La Tierra la protegía, e incluso cuando todo lo demás en su mundo estaba arruinado, podía contar con su elemento para calmarla y protegerla.
Sonriendo, Stevie Rae abrió los ojos. Se volvió hacia su derecha. “Aire, te pido por favor que vengas a mi círculo.” Aunque no tenía una vela amarilla ni nadie que representara el aire, Stevie Rae sabía que era importante saludar y respetar a cada uno de los otros cuatro elementos. Y si tenía mucha suerte, podrían presentarse y fortalecer su círculo.
Mirando al sur, continuó. “Fuego, te pido por favor que vengas a mi círculo”. Girando en el sentido de las agujas del reloj, llamó. “Agua, me gustaría que por favor vinieras a mi círculo.” Entonces, desviándose de una invocación tradicional, Stevie Rae retrocedió unos pasos hacia el centro del área cubierta de hierba, dijo “Espíritu, esto está fuera de lugar, pero me gustaría mucho que también te unieras a mi círculo.”
Caminando hacia el norte, Stevie Rae estaba casi cien por cien segura de que había vislumbrado un rastro de un hilo delgado y plateado de luz girando a su alrededor. Sonrió a Dallas sobre su hombro. “Hey, creo que funciona.”
“Por supuesto que funciona, chica. En serio tienes magia de Alta Sacerdotisa.”
Sonaba muy bien que Dallas siguiera llamándola Alta Sacerdotisa, y Stevie Rae estaba todavía sonriendo cuando se volvió hacia el norte. Sintiéndose orgullosa y fuerte, finalmente iluminó la vela verde, diciendo “Tierra, sé que estoy haciendo las cosas fuera de orden aquí, pero tenía que dejar al mejor para el final. Así que ahora te pido que vengas a mí como siempre haces, porque tú y yo, tenemos una conexión que es incluso más especial que las luciérnagas llenando el Parque Haikey Creek en una noche de verano. Ven a mí, tierra. Por favor, ven a mí.”
La tierra estalló a su alrededor como un cachorro exuberante. Momentos antes la noche había sido fría y húmeda y dominada por la catastrófica tormenta de hielo, pero ahora Stevie Rae sintió que la calidez y la humedad de una noche de verano de Oklahoma llegaron hasta ella, cuando la presencia de su elemento dominó todo el círculo.
“¡Gracias!” dijo llena de felicidad. “No puedo decirte cuánto significa para mí que siempre pueda contar contigo.” De debajo de sus pies irradió un calor, y el hielo que recubría la hierba del círculo estalló y se destrozó mientras las hojas se esparcían libremente, liberadas temporalmente de su prisión invernal.
“Ok.” Con su mente llena de su elemento, le habló a la tierra como si estuviera personificada delante de ella. “Tengo que preguntarte algo importante. Pero primero voy a iluminar esto, porque creo que te gustará mucho.” Stevie Rae mantuvo la hierba dulce seca en la llama y entonces puso la vela a sus pies cuando la trenza se iluminó.
La golpeó suavemente, para que empezara a humear. Stevie Rae se dio la vuelta y, sonriendo a Dallas, caminó por el interior de la circunferencia de su círculo, esparciendo la hierba hasta que toda la zona estuvo neblinosa con embriagador humo gris, como la esencia del verano en la pradera.
Cuando volvió al centro del círculo, Stevie Rae miró al norte otra vez, la dirección más cercana aliada con su elemento, y comenzó a hablar.
“Mi amiga, Zoey Redbird, dijo que la hierba dulce atrae la energía positiva, y definitivamente necesito energía esta noche, especialmente porque pido tu ayuda por Zoey. Sé que te acuerdas de ella, tiene una afinidad por ti, como la tiene por todos los elementos. Es especial, y no sólo porque es mi BFF. Z es especial porque,” Stevie Rae se detuvo, y entonces las palabras vinieron a ella, “es especial porque Zoey tiene un poco de todo en su interior. Supongo que es como si nos representara a todos. Así que necesitamos que vuelva. Además, está herida donde esté, y creo que necesita ayuda para salir. Así que su Guerrero, un chico llamado Stark, va a ir detrás de ella. Definitivamente necesita tu ayuda. Te estoy pidiendo que me enseñes una forma de que Stark pueda ayudar a Zoey. Por favor.”
Stevie Rae movió la trenza todavía humeante a su alrededor una vez más, y esperó. El humo era dulce y grueso. La noche era inusualmente cálida gracias a la presencia de su elemento.
Pero nada más estaba pasando.
Seguro, podía sentir la tierra ahí, rodeándola, deseando hacer lo que le ordenara.
Pero no pasaba nada.
Nada en absoluto.
Insegura de qué más hacer, Stevie Rae volvió a agitar la hierba dulce a su alrededor y lo intentó otra vez.
“Bueno, quizá no fui suficientemente específica.” Pensó por un segundo, intentando recordar todo lo que Afrodita le dijo, y añadió, “Con el poder de la tierra, y a través de la energía de su hierba sagrada, llamo al toro blanco de los viejos tiempos a mi círculo porque necesito saber cómo Stark puede alcanzar a Zoey para protegerla hasta que encuentre un camino y regresen juntos a este mundo.”
La hierba dulce había estado humeando suavemente hasta que se puso de color rojo. Con un sollozo, Stevie Rae la tiró. Un humo negro y grueso salió de la trenza ardiendo, como si fuera una serpiente que escupía oscuridad. Presionando su mano quemada contra su cuerpo, Stevie Rae dio un traspié hacia atrás.
“¿Stevie Rae? ¿Qué pasa?”
Podía oír a Dallas, pero cuando miró atrás no pudo verlo. El humo era demasiado espeso. Stevie Rae se dio la vuelta, intentando mirarlo a través de la oscuridad, pero no podía ver nada. Miró donde debería estar su vela de tierra, y también había sido cubierta por el humo. Desorientada, chilló.
“No sé que pasa. La hierba dulce se puso rara de repente y…” La tierra bajo sus pies, esa parte tangible de su elemento a la que Stevie Rae se sentía tan conectada, tan cómoda con ella, empezó a temblar.
“Stevie Rae, tienes que salir ahora. No me gusta todo este humo”
“¿Puedes sentir esto?” llamó a Dallas. “¿El suelo también tiembla ahí?”
“No, pero no puedo verte, y tengo un mal presentimiento sobre esto”
Antes de que Stevie Rae lo viera, sintió su presencia. El sentimiento que le trajo era terriblemente familiar y en un momento, Stevie Rae comprendió por qué. Le recordaba al momento en que se dio cuenta de que estaba muriendo. El momento en que había empezado a toser, de la mano de Zoey, y había dicho, “tengo miedo, Z”. El eco de ese terror paralizó a Stevie Rae, así que cuando la pudo vislumbrar el primer cuerno y destelló hacia ella, blanco, afilado y peligroso, todo lo que podía hacer era mirar y sacudir la cabeza una y otra vez, una y otra vez.
“¡Stevie Rae! ¿Puedes oírme?”
La voz de Dallas pareció sonar a varias millas.
El segundo cuerno se materializó, y, con él, la cabeza del toro empezó a formarse, blanca y enorme, con ojos tan negros que brillaban como un lago sin fondo a medianoche.
“¡Ayúdame!” intentó decir Stevie Rae, pero el miedo atrapó las palabras en su garganta.
“Eso es. Voy a entrar ahí a sacarte, aunque no quieras que rompa el círculo y…”
Stevie Rae sintió la ondulación cuando Dallas alcanzó el límite de su círculo. El toro también. La criatura giró su gran cabeza y resopló una ráfaga de aire fétido en el oscuro humo. La noche se estremeció en respuesta.
“¡Mierda! Stevie Rae, no puedo entrar en el círculo. ¡Ciérralo y sal de ahí!”
“No p-puedo” tartamudeó ella, su voz era un susurro roto.
Completamente formado, el toro era una pesadilla hecha realidad. Su aliento amordazó a Stevie Rae. Sus ojos la atraparon. Su abrigo blanco era luminoso en la oscuridad que lo llenaba todo, pero no era hermoso. Su resplandor era viscoso, su piel brillante, fría y muerta.
Uno de los enormes colmillos de la bestia se impulsó y cayó, rompiendo la tierra con tal malicia que Stevie Rae sintió un eco del dolor de aquella herida en su alma. Dejó de mirar los ojos del toro para desviar la vista a sus pezuñas. Ahogó un grito de horror. La hierba alrededor de la bestia estaba rota y ennegrecida. Donde había tocado con la pata en la tierra (la tierra de Stevie Rae) el suelo estaba roto y sangrante.
“¡No!” El grito de terror rompió lo necesario para que sus palabras escaparan finalmente. “¡Para! ¡Nos estás haciendo daño!”
Los ojos negros del toro aguantaron su mirada. La voz que llenó su cabeza era profunda, poderosa e inimaginablemente maliciosa. “Tuviste el poder de evocarme, vampiro, y eso me ha entretenido lo suficiente para que elija responder tu pregunta. El Guerrero debe mirar a su sangre para descubrir el puente y entrar en la Isla de las Mujeres, y después deberá destruirse a sí mismo para entrar en la arena. Sólo así él se unirá a su Sacerdotisa.
Stevie Rae se tragó el miedo y soltó, “eso no tiene sentido.”
“Tu inhabilidad para comprender no me molesta. Tú me llamaste. Yo contesté. Ahora debo reclamar mi precio de sangre. Han pasado eones desde que probé la dulzura de la sangre de un vampiro, especialmente uno lleno de mucha Luz inocente”.
Antes de que Stevie Rae pudiera empezar a formar ningún tipo de respuesta, la bestia empezó a rodearla. Unos tentáculos de oscuridad se deslizaron del humo que le rodeaba y empezaron a reptar hacia ella. Cuando la tocaron, eran como hojas de cuchillas congeladas cortándola, rompiéndola, rasgando su piel.
Sin pensar con claridad, gritó una palabra: “¡Rephaim!”

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BURNED


Neferet a atrapado el alma de Kalona, con solo un propósito. ¿Logrará lo que se propone?. El Alto Consejo a concedido que Stark se quede con el cuerpo de su Alta Sacerdotisa, pero las cosas parecen ir de mal a peor. Con Zoey muerta. Stark desesperado. Afrodita descubriendo nuevos poderes. Stevie Rae confundida por los sentimientos que Rephaim, su Cuervo Mocker despierta en ella. Al parecer la solución de todo, es que Stark vaya al más allá.


¿Lograrán rescatar a Zoey?, ¿Stevie Rae podrá ser capaz de asumir el papel de Alta Sacerdotisa, ¿Podrá toda la mierda que les esta pasando terminar de una vez?



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Con los dos formatos con los que siempre nos hemos acostumbrado, les traemos los 11 primeros y emocionantes capítulos de este libro, que promete tenernos comiéndonos las uñas y a punto de matar a Neferet. ¡¡MUERTE A LA GRAN CABEZOTA!! ejem ejem, mejor dicho: MUERTE A NEFERET! xD