domingo, 16 de mayo de 2010

DESCARGA 11 PRIMEROS CAPS DE 'BURNED'

Chikas aqui les dejo los link para descargar los primeros 11 capitulos de Burned (Quemada) libro numero 6 de la saga la casa de la noche.. y piendoles disculpas ya q el anterior los link los tenia roto perooooo ya lo pueden descargar aqui... y gracias a las chikas del foro de ALISHEA por mantenernos al tanto capitulo a capitulo de esta buenisima saga. besos a todas....

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Capítulo 19 - BURNED (Quemada)

Stark
Traducido por Angel
Corregido por Ana.lieta


“Si, te escucho, Afrodita. Tu quieres que yo memorice ese poema.” Stark habló a través del auricular del helicóptero, el cuál él deseaba saber cómo apagar. Él no quería escucharla ni a su gran boca abriéndose y cerrándose una y otra vez; él no quería hablar con Afrodita o con alguien más. Él estaba completamente preocupado haciendo girar repetidas veces en su mente su estrategia para conseguir que él y Zoey entraran en la isla. Stark se quedó mirando fuera de la ventana del helicóptero, tratando de ver a través de la oscuridad y de la niebla, y asi tener un primer vislumbre de la Isla Skye donde, según Duantia y simplemente, todo el Alto Consejo, encontraria su muerte segura en alguna ocasión en los siguientes cinco días.
“No es un poema, idiota. Es una profecía. No le pediría a alguien que memorizara un poema. Metáfora, símil, alusión, simbolismo. . . Blah. . . Blah. . . ¡ugh!. Mi pelo me duele de solo pensar en todas esas porquerías. No es que una profecía apeste un poco menos, pero es–tristemente–importante. Y Stevie Rae tiene mucha razón con este. Parece ser un mapa poético confuso.” Dijo Afrodita.
“Estoy de acuerdo con Afrodita y Stevie Rae.” Dijo Darius “Los poemas proféticos de Kramisha han guiado a Zoey antes. Este podría hacer lo mismo.”
Stark arrastró su mirada fija de la ventana. “Lo se.” Él miró de Darius a Afrodita, entonces sus ojos fueron al cuerpo aparentemente sin vida de Zoey, que estaba amarrada en una estrecha camilla entre lo tres. “Ella ya encontró a Kalona en el agua. Tiene que purificarlo a través del fuego. El aire tiene que murmurarle algo que el espíritu ya sabe, y si ella se mantiene siguiendo la verdad, será libre. Ya memoricé la maldita cosa. No me importa si es un poema o una profecía. Si hay una oportunidad de que eso la ayude, se lo llevaré a Zoey.”
La voz del piloto vino a través de los auriculares para todos ellos. “Ya estoy bajando. Recuerden, todo lo que puedo hacer es dejarlos allí. El resto depende de ustedes. Simplemente sepan que si dan un paso en la isla misma sin el permiso de Sgiach, ustedes morirán.”
“Entendí eso desde la primera docena de veces que ustedes idiotas han dicho eso, repetidamente.” Stark murmuró, sin importarle que el piloto le diera una mirada oscura sobre su hombro.
Luego el helicóptero aterrizó, y Darius le ayudo desabrochar a Zoey. Stark cayó al suelo. Darius y Afrodita cuidadosamente le entregaron a Zoey, y él la acunó en sus brazos, intentando escudarla de lo peor del frío viento, mojado y que elevaba muchas hojas por el helicóptero. Darius y Afrodita se le unieron, y todos ellos se alejaron corriendo del helicóptero, aunque el piloto no había estado exagerando. No estuvieron en el suelo por un minuto cuando el helicóptero levantó vuelo.
“Cobardes.” Dijo Stark.
“Sólo siguen sus instintos.” Darius dijo, mirando a su alrededor como si esperara que el hombre de la bolsa
[1] saltara desde la niebla.
“De veras. Este lugar es súper espeluznante.” Afrodita dijo, moviéndose más cerca de Darius, quien la tomo entre sus brazos posesivamente.
Stark les frunció el ceño. “¿Están bien? No me digan que el vampiro perdición-y-desesperanza han llegado.”
Darius lo miró de arriba a abajo, y entonces compartió una mirada con Afrodita antes de contestar. “No sientes ‘eso’, ¿verdad?”
“Siento frío y estoy mojado. Estoy enojado porque Zoey esta en problemas y no he podido ayudarla, y estoy molesto por que el amanecer esta a solo una hora, más o menos y mi único refugio es una choza que el vampiro dijo que estaba a treinta minutos de caminata, de regreso, por el camino que vinimos. ¿Es cualquiera de esas cosas el ‘eso’ del que hablas?”
“No.” Afrodita respondió por Darius, aunque el Guerrero también negaba con la cabeza. “El ‘eso’ que Darius y yo sentimos es un deseo ardiente de escapar. Y yo quiero decir correr. Ahora.”
“Quiero sacar a Afrodita de aquí. Sacarla de esta isla y nunca más regresar.” Darius dijo. “Eso es lo que todos mis instintos me dicen.”
“¿Y tu no sientes nada de eso?” Afrodita le preguntó a Stark. “¿Tu no quieres llevar a Zoey lejos de aquí?”
“Nop.”
“Pienso que eso es una buena señal.” Darius dijo. “La advertencia que es inherente en la tierra en cierta forma pasa por encima de él.”
“O Stark simplemente tiene demasiados golpes en la cabeza y no lo ha notado”. Dijo Afrodita.
“Con ese pensamiento optimista, comencemos con esto. No tengo tiempo para desperdiciarlo en sentimientos espeluznantes.” Dijo Stark. Todavía cargando a Zoey, él empezó a ir hacia el largo, y estrecho puente que se estiraba en medio de los bordes del continente escocés y la isla. Estaba iluminado por antorchas que apenas podían ser vistas a través de la mezcla espesa de noche y niebla. “¿Usted dos vienen? ¿O van a salir corriendo y gritando como pequeñas niñas lejos de aquí?”
“Vamos contigo.” Dijo Darius, alcanzándolo en un par de zancadas.
“Si, y dije que quería correr. Yo no dije una mierda a cerca de gritar. No soy una gritona.” Dijo Afrodita.
Ambos habían sonado bastante rudos, pero Stark aun no había llegado al punto medio del puente cuando oyó a Afrodita murmurando al oído de Darius. Él examinó con la mirada a la pareja. Aun en la oscura luz de las antorchas él podía ver lo pálidos que se habían vuelto, el Guerrero y su Profetisa. Stark hizo una pausa. “Ustedes no tiene que venir conmigo. Todos, aun Thanatos, dijo que no hay absolutamente manera de que Sgiach los deje entrar en la isla. Aun si todos ellos estuvieran equivocados, y usted logran entrar, no hay mucho que puedan hacer. Tengo que descubrir como llegar a Zoey. Solo.”
“No podremos estar a tu lado mientras estes en el otro mundo.” Darius dijo.
“Así que cuidaremos tu espalda, y no hay nada que puedas hacer acerca de eso. Zoey estaria completamente enojada conmigo cuando regrese a allí” –Afrodita señaló el cuerpo de Zoey- “y descubre que Darius y yo te hemos dejado hacer toda esta mierda a solas. Tú sabes como es ella con la mentalidad de uno para todos, y todos para uno. Los vampiros tampoco dejarían entrar a todo el grupo de nerds aquí, algo que realmente no los culparía por hacer, así que Darius y yo solo aprovechamos su descuido. Otra vez. Como dijiste, deja de perder el tiempo que no tienes.” Ella agitó su mano a la oscuridad enfrente de ellos. “Adelante, simplemente voy a ignorar las colisiones de las olas negras debajo de nosotros y el hecho de que estoy malditamente segura que este puente se va a romper de un momento a otro y que caeremos en la estúpida agua, donde los monstruos marinos nos arrastrarán bajo las espeluznantes olas negras y succionaran nuestros cerebros.”
“¿Eso es en realidad lo que este lugar te hace sentir?” Stark trató, sin éxito, esconder su sonrisa.
“Si, culo retrasado, eso es.”
Stark miró a Darius, quien asintió con la cabeza de acuerdo porque en lugar de hablar, él obviamente estaba presionando con fuerza su mandíbula y disparando miradas sospechosas hacia las ‘espeluznantes olas negras’.
“Huh.” Stark dejó de intentar ocultar su sonrisa y le mostro su sonrisa completa a Afrodita. “Es simplemente agua y un puente para mí. Maldita vergüenza que los esté asustando tanto.”
“Camina.” Dijo Afrodita. “Antes de que se me olvide que sujetas a Zoey, y te empuje fuera del puente asi Darius y yo podemos regresar corriendo por el camino por donde vinimos, gritando o no.”
La sonrisa de Stark sólo duró algunos metros más. Entonces recordó porque estaba ahí, y eso le golpeo, despertandole. Todo lo que debía de importarle ahora era el peso sin movimiento de Zoey en sus brazos. No debería entrometerme con Afrodita. Necesito enfocarme. Pensar en lo que les diria a ellos y, por favor ¡oh! por favor, Nyx, déjame estar en lo cierto. Déjame decir lo que me pondrá en esa isla.
Serio y resuelto, Stark los guió a través del puente hasta que se detuvieron delante de un pasaje abovedado, imponente; hecho enteramente de una hermosa piedra blanca. La luz de antorcha atrapó venas de plata en lo que Stark pensó que era un raro mármol, a fin de que el arco brillara tentadoramente.
“Oh, maldita sea, apenas puedo mirar eso.” Afrodita dijo, girando su cabeza para no ver el pasaje abovedado. “Y usualmente amo las cosas brillantes.”
“Esto es más del hechizo.” La voz de Darius fue áspera con tensión. “Se supone que debe repeler.”
“¿Repeler?” Afrodita recorrió con la mirada el pasaje abovedado, se estremecio, y después aparto la mirada otra vez. “‘Repulsivo' es una mejor palabra.”
“No te afecta, tampoco. ¿Verdad?” Darius le preguntó a Stark.
Stark se encogió de hombros. “Es impresionante, y es obviamente caro, pero no me hace sentir nada extraño.” Él se movió más cerca del mármol y estudió el pasaje abovedado. “¿Entonces, donde está el timbre o lo que sea? ¿Cómo llamamos a alguien? ¿Hay un teléfono, o grito, o que?”
“¿Ha Gaelic akiv?” La voz incorpórea de un hombre pareció venir del pasaje abovedado mismo, como si fuera un portal viviente. Stark miró en la oscuridad con desconcierto. “Será en lengua inglesa, entonces.” La voz continuó. “Su presencia no es deseada aquí es todo lo que tengo que decir para usted.”
“Necesito ver a Sgiach. Es cuestión de vida o muerte.” Dijo Stark.
“A Sgiach no le concierne los uze wains, aun si es una cuestión de vida o muerte.”
Esta vez la voz sonó más cercana, más clara, y tenía un acento escocés que era más un gruñido que el usual marcado acento irlandés.
“¿Qué diablos es un wain
[2]?” Afrodita susurró.
“Sssh.” Stark le dijo. Y dirigiéndose a la voz sin rostro él dijo. “Zoey no es una niña. Ella es una Suma Sacerdotisa, y ella necesita ayuda.”
Un hombre salió de las sombras. Él llevaba puesto una falda escocesa de color terráqueo, pero no era como esos que habían visto en sus viajes apresurados hacia las Tierras Altas. Este estaba hecho de más material, y no era ceremonioso y correctamente visto. Este vampiro no llevaba puesto una chaqueta de tejido mixto de lana con una camisa llena de plisados. Su pecho musculoso y sus brazos estaban desnudos y llevaba puesto sólo un chaleco de cuero y protectores en el antebrazo. La empuñadura de una daga destelló en su cintura. Excepto por una tira de corto pelo en el centro de su cabeza, su pelo estaba afeitado. Dos aros de oro destellaron en un oído. La luz del fuego atrapó el torque de caciques de oro que usaba alrededor de una muñeca. En contraste a su cuerpo poderoso, su cara estaba profundamente arrugada. Su barba afeitada al rape, era completamente blanca. Los tatuajes en su cara eran grifos, con garras extendidas sobre sus pómulos. La impresión general e inmediata que Stark tuvo de él era que él era un Guerrero que podría caminar a través del fuego y emergería no solamente ileso, sino victorioso.
“Esa pequeña chica es una novata, no una Suma Sacerdotisa.” Él dijo.
“Zoey no es como otros novatos.” Stark habló rápidamente, temiendo que el sujeto que lucia como si hubiera salido de un mundo antiguo la desmaterialize y la enviara al pasado en cualquier segundo. “Hasta hace solo dos días, ella tenia los tatuajes de vampiresa, y muchos otros tatuajes sobre el resto de su cuerpo. Y tenia afinidades con todos los cinco elementos.”
Los azules ojos evaluadores del vampiro de quedaron en Stark sin recorrer con la mirada a Zoey o Darius y Afrodita.
“Aún hoy, yo solo veo a una novata inconsciente.”
“Su alma fue destrozada hace dos días por combatir con uno inmortal caído. Cuando eso ocurrió, sus tatuajes desaparecieron.”
“Entonces una moribunda ella será.” El vampiro alzó una mano en un gesto despectivo y comenzó a voltearse.
“¡No!” Stark gritó, y dio un paso adelante.
“¡Hazte a un lado!” El Guerrero ordenó, y con una velocidad inmaterial, el vampiro giró alrededor y brincó hacia adelante, aterrizando directamente debajo del pasaje abovedado y bloqueando el camino de Stark. “¿Eres estupido o un maldito hombre idiota? No tienes permiso para entrar al Eilean ni Sgiath
[3], la Isla de las Mujeres. Si lo intentas, será tu vida la que pierdas, si, no dudes eso.”
A centímetros del imponente vampiro, Stark se mantuvo firme y lo miró ojo a ojo. “No soy estúpido o un tonto. Soy el Guerrero de Zoey, y si pienso que puedo protegerla mejor metiéndola en esta isla, en ese caso es mi derecho llevar a mi Suma Sacerdotisa a Sgiach.”
“Tu has sido mal informado, Guerrero.” El vampiro dijo plácidamente pero firmemente. “Sgiach y su Isla son un mundo aparte de tu Alto Consejo y sus reglas. Yo no soy un Hijo de Erebus y mo bann ri
[4], mi reina, no está en Italia. Guerrero con una herida Suma Sacerdotisa o no, tú no tienes el derecho de entrar aquí. Ninguno de ustedes tiene derecho de estar aquí.”
Abruptamente, Stark se giró hacia Darius. “Sostén a Zoey.” Él le dio su Suma Sacerdotisa al otro Guerrero y entonces miró al vampiro otra vez. Stark alzó su mano, su palma fuera, y mientras el vampiro le observaba con abierta curiosidad, él cortó con la uña de su pulgar, su muñeca. “No pido entrar como un Guerrero Hijo de Erebus; he dejado al Alto Consejo. Sus reglas no significan una mierda para mí. ¡Estoy pidiendo entrar! A través del derecho que he heredado en mi sangre, exijo ver a Sgiach. Tengo algo que hablar con ella.”
El vampiro no quitó sus ojos de la mirada fija de Stark, pero su nariz se dilató mientras inhaló el aire.
“¿Cuál es tu nombre?”
“Hoy me llaman Stark, pero pienso que el nombre que tu andas buscando es con el que me llamaban antes de que fuera Marcado – MacUallis.”
“Permanece aquí, MacUallis.” El vampiro desapareció en la noche.
Stark limpió su brazo sangrante en sus pantalones vaqueros y tomó a Zoey de Darius. “No voy a dejarla morir.” Inspirando profundamente, él cerró sus ojos y se alistó para pasar por debajo del pasaje abovedado e ir tras el vampiro, contando con la sangre de sus antepasados humanos, para protegerlo.
La mano de Darius atrapó su brazo, previniéndole de atravesar el umbral. “Pienso que lo que el vampiro quiso decir es que te quedaras aquí porque él va a regresar.”
Stark se pauso y observó de Darius a Afrodita, quien puso sus ojos en blanco hacia él, y dijo. “Ya sabes, en esta vida creo que probablemente lo mejor será que tu debas de aprender algo de paciencia junto con un poco de ‘sigue la pista.' Cielos, simplemente espera unos minutos. El bárbaro Guerrero te dijo que esperes aquí, no que te fueras. Sonaba como si él esta dispuesto a regresar.”
Stark gruñó y se alejó medio paso del medio del arco, aunque él anduvo con los hombros caídos en contra del lado exterior de este, desviando el peso de Zoey, así ella podría encontrarse más a gusto. “De acuerdo. Esperaré. Pero no esperaré por mucho tiempo. Ellos o me dejan entrar en la maldita isla, o no. De una u otra manera, quiero acabar con lo que sigue.”
“La humana está en lo correcto.” La voz de la mujer salió de la oscuridad de la isla. “Tu necesitas aprender paciencia, joven Guerrero.”
Stark se enderezó y miró hacia la isla otra vez. “Sólo tengo cinco días para salvarla. De otra manera, ella morirá. No tengo tiempo para aprender a esperar ahora mismo.”
La risa de la mujer hizo que los bellos de los brazos de Stark se elevaran. “Impetuoso, arrogante, e impertinente.” Dijo ella. “Él me recuerda a ti hace varios siglos, Seoras.”
“Si, excepto que yo no era tan joven.” Contestó la voz del Guerrero vampiro.
Stark luchaba contra el impulso de gritarle a los dos que salieran de la oscuridad y lo enfrentaran cuando parecieron materializarse de la niebla directamente enfrente a él, a un lado del arco la isla. El vampiro que parecía arcaico estaba ahí otra vez, pero Stark apenas lo recorrio con la mirada. Su atención se enfoco en una cautivadora mujer.
Ella era alta, con un cuerpo ancho, de hombros musculosos, sin embargo enteramente femenino. Había líneas en las esquinas de sus ojos, las cuales eran grandes y bellas, con unas sombras doradas mezcladas con verde, el color exacto del pedazo de ámbar, del tamaño de un puño, que colgaba en medio de su cuello. Excepto por una sola veta de rojo canela, su pelo largo hasta la cintura era perfectamente blanco, pero ella no se veía vieja. Ella no se veía joven, tampoco. Mientras él la estudiaba, Stark se dio cuenta que ella le recordaba a Kalona, quien era siempre joven y antiguo al mismo tiempo. Sus tatuajes eran increíbles–espadas con empuñaduras intrincadamente esculpidas, y hojas, que enmarcaban su fuerte, y sensual rostro. Él se dio cuenta de que nadie había dicho nada mientras él había estado mirandole estúpidamente, entonces Stark aclaró su garganta, sujeto a Zoey mucho más cerca a él, y respetuosamente se inclinó ante ella.
“Feliz encuentro, Sgiach.”
“¿Por qué te debería permitir en mi isla?” Ella dijo sin preámbulo.
Stark inhaló profundamente y alzó su barbilla, encontrándose con la mirada fija de Sgiach como la de su guerrero tenia la de él “Es mi derecho por sangre. Soy un MacUallis. Eso quiere decir que soy parte de tu Clan.”
“No de ella, chico. Mia.” El vampiro le dijo, sus labios se curvaron en una sonrisa que era mucho más peligrosa que de invitación.
Tomado por sorpresa, Stark desviado su atención hacia el Guerrero. “¿Tuya? ¿Soy parte de tu Clan?” dijo estúpidamente.
“Recuerdo que tu eras más listo cuando eras tan joven.” Sgiach le dijo a su Guerrero.
“Si.” El vampiro dijo con un bufido. “Crío o no, tenia más sentido que él.”
“Soy lo suficientemente listo para saber que la historia de mi sangre humana todavía me da una atadura con ustedes dos y esta isla.” Dijo Stark.
“Tu estas apenas fuera de los pañales, chico.” El Guerrero dijo sarcásticamente. “Tu mejor confórmate con los juegos de la escuela, y no hay nada como eso en esta isla.”
En lugar de enfurecerse a Stark, las palabras del vampiro activaron su memoria, y fue como tener las notas de Damien allí enfrente de él otra vez. “Por eso es mi derecho entrar en la isla.” Stark dijo. “No se una mierda acerca de lo que se requiere para ser lo suficientemente Guerrero para salvar a Zoey, pero te puedo decir que ella es más que una Suma Sacerdotisa. Antes de que ella fuera destrozada, ella se estaba convirtiendo en algo que los vampiros nunca habian visto.” Los pensamientos siguieron viniendo a él, y mientras él hablaba y veía la sorpresa en la cara de Sgiach, las piezas del rompecabezas encajaron, y sus entrañas le decían que él tenía la razón, iba por el camino correcto. “Zoey se estaba volviendo en una Reina de los elementos. Soy su Guerrero–su Guardian–y ella es mi Ace
[5]. Yo estoy aquí para aprender a proteger a mi Ace. ¿No es eso de lo que se trata todo con ustedes? ¿Enseñárle a los Guerreros a proteger a su Aces?”
“Dejaron de de venir a mi.” Dijo Sgiach.
Stark pensó que por un momento, sólo estaba imaginando la tristeza en su voz, pero cuando su Guerrero se movió un poco más cerca de su reina, como si él estuviera tan armonizado para sus necesidades, tanto, que él quiso alejar esa pequeña nota de incomodidad de ella, Stark supo entonces, más allá de cualquier duda, que él había encontrado la respuesta, y él envió un silencioso “gracias, Nyx” a la Diosa.
“No, no hemos dejado de venir. Estoy justo aquí.” Stark le dijo a la antigua reina. “Soy un Guerrero. Soy de la sangre MacUallis. Pido su ayuda para poder proteger a mi Ace. Por favor, Sgiach, déjame entrar en tu isla. Enséñeme cómo mantener viva a mi reina.”
Sgiach dudó sólo lo suficiente como para compartir una mirada con su Guerrero, luego levantó su mano, y dijo. “Failte Gu ant Eilean Nan Sgiath… Bienvenido a la Isla de Sgiach. Tu puedes entrar en mi isla.”
“Vuestra Majestad.” La voz de Darius hizo a todo el mundo detenerse. El Guerrero había caído en una rodilla delante del pasaje abovedado, Afrodita estaba de pie, detras de él.
“Tu puedes hablar, Guerrero.” Dijo Sgiach.
“No soy de la sangre del Clan, pero yo protejo a mi Ace; por consiguiente, pido entrada a su isla también. Aunque no vengo como un Guerrero recién hecho, creo que hay mucho aquí que yo no se–mucho aquí que me gustaría aprender mientras estoy de pie a un lado de mi hermano Guerrero en su búsqueda para salvar la vida de Zoey.”
“Ésta es una hembra humana y no una Suma Sacerdotisa. ¿Cómo podrías estar jurado a ella?” Pregunto el Guerrero vampiro.
“Lo siento, no entendí tu nombre. ¿Era Shawnus?” Afrodita dio un paso a un lado de Darius y apoyó su mano sobre su hombro.
“Maldición es Seoras, ¿eres sorda también?” El Guerrero dijo, enunciando lentamente. Stark estaba sorprendido de ver sus labios curvarse hacia arriba ante el tono malicioso de Afrodita.
“Está bien, Seoras.” Ella imitó su acento con exactitud escalofriante. “No soy una humana. Era una novata que tenía visiones. Despues deje de ser novata. Y cuando deje de serlo, Nyx, por razones que todavía no estoy segura, decidió mantener mis visiones. Así que ahora soy la Profetisa de la Diosa. Espero que eso, junto con todo el estrés, los dolores de ojos que me da, estas cosas de Profetisa quieren decir que envejeceré lentamente, como tu reina.” Afrodita se detuvo a inclinar su cabeza hacia Sgiach, de quién sus cejas subieron, pero quien no la golpeó a muerte como Stark pensó que se merecía. “De cualquier manera, Darius es mi Guerrero jurado. Si entiendo bien la alusión, y aquí hay esperanza porque soy muy mala en el lenguaje figurativo, soy un Ace a mi manera. Así que Darius cabe con su Clan Guardián, lazo de sangre o no lazo de sangre.”
Stark pensó que oyó a Seoras murmurar. “Arrogante Feckr.” Al mismo tiempo que Sgiach susurraba “Interesante.”
“Failte gu ant Eilean Nan Sgiath
[6], Profetisa y su Guerrero.” Dijo Sgiach.
Sin ninguna otra discusión, Stark, cargando a Zoey, y seguido por Darius y Afrodita, pasó debajo del pasaje abovedado de mármol y entró en la Isla de las Mujeres.


[1] Hombre de la Bolsa: Popularmente conocido como ‘coco’.
[2] Wain: niña, humana.
[3] Eilean in Sgiath: Isla de Sgiach.
[4] Mo bann ri: no lo sere, nunca lo sere. (Varios significados)
[5] Ace: Reina, única.
[6] Failte gu ant Eilean Nan Sgiath: Es la misma bienvenida que Sgiach le da a Stark.

Capítulo 18 - BURNED (Quemada)


Rephaim
Traducido por Isabella

Cuando Rephaim abrió los ojos, vio a Stevie Rae de cuclillas frente a su nido-armario, estudiándole con tanta atención que había un profundo surco en su frente entre sus ojos, haciendo que su tatuaje de media luna roja se viera extrañamente ondulada. Sus rizos rubios derramados alrededor de su cara, ella lucia tan joven que se sorprendió repentinamente al recordar lo joven que era en realidad. Y, no importaba la inmensidad de sus poderes elementales, ella era una joven vulnerable. La idea de su vulnerabilidad había acuchillado su corazón,
“Hola. ¿Estas despierto?” dijo ella.
“¿Porque me miras así?” Pregunto con voz ronca a propósito, molesto de que solo su mirada pudiera hacerle preocuparse por su seguridad.
“Bueno, estoy intentando averiguar lo cerca que has estado de morir esta vez.”
“Mi padre es un inmortal. Soy difícil de matar.” Se obligo a sentarse sin hacer muecas.
“Si, conozco a tu padre y tu sangre inmortal y todo eso, pero la oscuridad se alimento mucho de ti. Eso no puede ser bueno. Además, para ser honestos, te ves realmente mal.”
“Tú no”, dijo él. “Y la oscuridad se alimento de ti también.”
“Yo no estoy tan herida como tú, porque tú te abalanzaste como Batman y todo eso. Entonces recibí un disparo en el brazo de la luz, algo realmente guay, por cierto. Y la sangre inmortal de la que hablas es como un conejito de Energizer
[1] dentro de mí.”
“Yo no soy un murciélago,” fue todo lo que se le ocurrió decir, ya que esa era la única cosa de las que ella dijo, que había entendido.
“No te comparo con un murciélago, he dicho que tú fuiste como Batman. El es un superhéroe.”
“Tampoco soy un héroe.”
“Bueno, tú has sido mi héroe. Dos veces.”
Rephaim no sabía que decir a eso. Lo único que sabía era que cuando Stevie Rae le había llamado su héroe algo en su interior giro y era algo que de repente hizo que el dolor en su cuerpo y su preocupación por ella fuera más fácil de soportar.
“Así que, vamos. Déjame ver si puedo devolverte el favor. Una vez mas.” Se levanto y le tendió una mano.
“No creo que pueda comer ahora. Algo de agua estaría bien, sin embargo. Me bebí todo lo que había traído antes.”
“No te estoy llevando a la cocina. Al menos no en este momento. Te estoy llevando fuera. A los arboles. Bueno, okay, a ese árbol de gazebo viejo en frente del patio delantero para ser más específicos.”
“¿Porque?”
“Ya te dije. Tú me ayudaste. Creo que puedo ayudarte a ti, pero tengo que estar más cerca de la tierra de lo que lo estamos ahora. Y he estado pensando en ello, y sé que los arboles tienen mayor poder en ellos. Los he usado a veces antes. En realidad, esta puede ser parte de la razón por la que soy capaz de llamar a esa cosa.” Ella se estremeció, claramente recordando su invocación de la oscuridad, algo que Rephaim entendió completamente. Si su cuerpo no le doliera tanto, también se habría estremecido. Pero dolía mucho. Más que eso. Su sangre estaba demasiado caliente. Con cada latido de su corazón, un dolor agudo se bombeaba a través del, y se asentaba en el lugar donde sus alas se unian a su columna vertebral, de donde el toro de la oscuridad se había alimentado, el dolor lo violaba, y la espalda era una agonía ardiente.
¿Y ella pensaba que un árbol podía arreglar lo que había hecho la oscuridad?
“Creo que me quedare aquí. El descanso puede ayudar. Si quieres hacer algo por mí, tráeme el agua que te pedí.”
“No.” Stevie Rae se agacho y con una fuerza que siempre le sorprendía, le cogió de las manos y lo puso de pie. Lo agarro manteniéndolo y pensó que por un terrible momento, ella iba a derrumbarse. Afortunadamente, el momento pasó y fue capaz de abrir los ojos sin miedo a hacer alguna tontería más. Miro a Stevie Rae.
Ella todavía estaba sosteniéndolo de las manos. Ella no le miraba con disgusto. No lo había hecho nunca, desde el primer día.
“¿Porque me tocas sin miedo?” Se escucho preguntar antes de que pudiera darse cuenta.
Ella dejo escapar una risita. “Rephaim, yo no creo que puedas matar a una mosca en este momento. Además, me has salvado la vida dos veces y estamos imprimados. Definitivamente no te tengo miedo.”
“¿Quizás las pregunta debería haber sido porque me tocas sin repulsión?” Una vez más, las palabras salieron sin permiso. Casi.
Ella frunció el ceño como antes y decidió que le gustaba verla pensar.
Por último se encogió de hombros y dijo: “No me imagino a ningún vampiro rechazando a alguien del que este impreso. Quiero decir, yo estuve imprimada con Afrodita antes de beber tu sangre y hubo una época en la que ella me daba asco de verdad, no era muy agradable. Siempre. En realidad ella sigue siendo poco agradable. Pero mejoro un poco después de haber sido imprimada. No de una manera sexual, pero no volví a tenerle asco mas.”
Luego los ojos de Stevie Rae se abrieron como platos, cuando se dio cuenta de todo lo que había dicho y la palabra ‘sexual’ que parecía ser una presencia tangible en la habitación.
Ella soltó sus manos como si le quemaran.
“¿Puedes bajar las escaleras por ti mismo?” su voz sonaba extraña y abrupta.
“Si. Te seguiré. Si realmente crees que un árbol puede ayudarme.”
“Bueno no pasara mucho tiempo antes de averiguar si lo que creo significa algo,” Stevie Rae le dio la espalda y se dirigió a las escaleras. “Ah,” dijo ella sin mirarlo, “gracias por salvarme. Una vez más. Tu…tu no tenias porque hacerlo esta vez.” Sus palabras fueron vacilantes, como si estuviera teniendo problemas para escoger exactamente lo que quería decirle. “El dijo que no iba a matarme.”
“Hay cosas peores que la muerte,” dijo Rephaim. “Lo que la oscuridad puede coger de alguien que camina a la luz puede cambiar su alma.”
“¿Y tú qué? ¿Que puede tomar la oscuridad de ti?” pregunto ella, todavía sin mirarlo, mientras llegaban a la planta baja de la vieja mansión, sin disminuir su velocidad para que él pudiera seguirle el ritmo con mayor facilidad.
“El no acepta nada de mí. Solo me llena de dolor y luego se alimenta cuando el dolor se mezcla con mi sangre.”
Habían llegado a la puerta principal y Stevie Rae se detuvo, mirando hacia él. “Debido a que la oscuridad se alimenta del dolor y la luz del amor.”
Sus palabras dispararon un interruptor dentro de el, y la estudio con más atención. Si, decidió el, ella le estaba escondiendo algo. “¿Qué precio te pidió la luz para salvarme?”
Stevie Rae no podía mirarlo a los ojos de nuevo, algo que le pareció extraño, llena de pánico. El pensaba que no iba a contestarle, pero finalmente en una voz que sonaba casi furiosa.
“¿Quieres decirme todo lo que el toro te pidió cuando se alimentaba de ti, de pie a tu lado y básicamente molestándote?”
“No”, respondió Rephaim sin vacilar. “Pero el otro toro—“
“No”, Stevie Rae repondio lo mismo que él. “No quiero hablar de eso tampoco. Así que vamos a olvidarlo y seguir adelante desde aquí. Bueno, y esperemos que pueda sacar algo de esta oscuridad dolorosa fuera de ti.”
Rephaim camino con ella hacia el jardín, que se veía patético debido a su deterioro, un triste reflejo de su pasado opulento. Mientras Rephaim la siguió, moviéndose lentamente para tratar de compensar el dolor que le estaba causando estar tan débil, se pregunto cuál podría ser el pago que la luz le exigió a Stevie Rae. Claramente, era algo desconcertante, algo que hizo que Stevie Rae estuviera reacia a hablar de ello.
Siguió robándole miradas a ella cuando pensaba que ella no se daba cuenta. Se veía sana y totalmente recuperada de su encuentro con la oscuridad.
En realidad, ella se veía muy fuerte, entera, completamente normal.
Pero, como él sabía demasiado bien, las apariencias podian engañar fácilmente.
Algo andaba mal, o por lo menos, algo acerca de la deuda que habría pagado a la luz le hacía sentirse incomodo.
Rephaim estaba tan ocupado tratando de ser cauteloso estudiándola que ella casi corriendo hacia el árbol lo había dejado atrás.
Ella lo miro y sacudió la cabeza. “No me estas engañando. Te sientes demasiado mal para ser astuto, así que deja de quedarte boquiabierto mirándome. Estoy bien. ¡Jeess!, eres peor que mi madre.”
“¿Has hablado con ella?”
Stevie Rae frunció el ceño profundamente. “No he tenido exactamente mucho tiempo libre los últimos días. Así que no, no he hablado con mi madre.”
“Deberías.”
“No voy a hablar con mi madre en este momento.”
“Como quieras.”
“Y no es necesario que uses ese tono conmigo.”
“¿Que tono?”
En lugar de responderle, le dijo. “Siéntate y cállate por un segundo y déjame pensar en cómo se supone que tengo que ayudarte.” Como si estuviera demostrándoselo, Stevie Rae se sentó, cruzando las piernas, con la espalda contra el árbol de cedro viejo que lloraba agujas de hielo. Cuando él no se movió, hizo un ruido impaciente y le indico un espacio enfrente suyo. “Siéntate” le ordeno.
El se sentó.
“¿Y ahora?” pregunto.
“Bien, dame un minuto. No estoy realmente segura de cómo hacer esto.”
La vio enrollar uno de sus rubios rizos suavemente alrededor de su dedo y arrugar la frente un rato y luego el ofreció. “Te ayuda pensar si recuerdas lo que hiciste para que el molesto novato tropezase ¿pensaste que el podría desafiarme?”
“Dallas no es molesto, él pensaba que me estabas atacando.”
“Por suerte no lo estaba.”
“¿Entonces por que preguntas?”
Incluso con el dolor en su cuerpo, su tono lo divertía. Ella sabía muy bien que el novato no hubiera supuesto ninguna amenaza para el, incluso en su debilitada condición. Rephaim pudo haberla atacado sin problemas, o a cualquier otra persona, el joven impotente no le hubiera detenido. Sin embargo el chico tenía una media luna roja, por lo que significaba que era uno de sus súbditos y era muy leal a Stevie Rae. Así que Rephaim inclino la cabeza en señal de conformidad y solo dijo. “Debido a que habría sido un inconveniente si hubiera tenido que defenderme.”
Los labios de Stevie Rae se curvaron en un amago de sonrisa. “Dallas en realidad pensaba que estaba protegiendome.”
“Tú no lo necesitas.” Rephaim pronuncio las palabras sin pensar. La mirada de Stevie Rae se encontró con la suya y su pulso aumento. El deseaba poder leer sus expresiones más fácilmente. Creyó ver la sorpresa en sus ojos y tal vez un destello de esperanza tenue, pero vio también miedo–algo de lo que estaba seguro. ¿Miedo a el? No, ella había demostrado que no le tenía miedo. Así que el miedo tenía que estar dentro, de algo que no era el, si no que se había activado. Sin saber que más decir agrego. “Como tú has dicho antes, no podría haber matado ni a una mosca. Yo no era una amenaza para ti.”
Stevie Rae parpadeo un par de veces, como si despejara su pensamiento y luego se encongio de hombros y dijo: “Si, bueno, he tardado mucho tiempo en convencer a todo el mundo en la Casa de la Noche de que es una extraña coincidencia que cayeras del cielo al mismo tiempo en que la oscuridad se manifestaba y que no me estabas atacando. Saber que aun hay Cuervos Mockers en Tulsa ha hecho súper difícil para mí salir sola de la escuela.”
“Debería irme.” Las palabras lo hicieron sentirse extrañamente vacio.
“¿A donde quieres irte?”
“Al este,” dijo sin dudarlo.
“¿Este?, ¿Quieres decir al este, hacia Venecia? Rephaim, tu padre no está en su cuerpo. No puedes ayudarlo yendo ahí ahora mismo. Creo que puedes ayudarle estando aquí y trabajando conmigo para hacer que ambos vuelvan. Zoey y el.”
“¿Tú no quieres que me vaya?”
Stevie Rae miro hacia abajo, como si estudiara la tierra bajo ella. “Es difícil para un vampiro que la persona de la que esta imprimada este demasiado lejos.”
“Yo no soy una persona.”
“Si, pero eso no nos detuvo de imprimarnos, así que estoy pensando que las reglas se aplican por igual para ti y para mí.”
“Entonces, me quedare hasta que me digas que me vaya.”
Ella cerró los ojos como si las palabras le hubieran herido y tuvo que obligarse a permanecer inmóvil y no acercarse para confortarla, o tocarla.
¿Tocarla? ¿Él quiera tocarla?
Cruzo los brazos sobre su pecho en una negación física del pensamiento que le dejaba en shock.
“Tierra,” el dijo, su voz sonando muy fuerte en el silencio que había caído entre ellos. Ella lo miro y vio la pregunta en su mirada. “Tú la has llamado antes, cuando hiciste tropezar al novato rojo. Tú la llamaste para decirle que se habrá y te cobijara, para que pudieras escapar de la luz del sol en la azotea. La llamaste para cerrar el túnel detrás de mí en la abadía. ¿No puedes simplemente llamarla ahora y hacerle tu petición?”
Sus suaves ojos azules se ampliaron. “¡Tienes razón! ¿Porque lo estaba haciendo tan difícil? Lo he hecho un trillón de veces para otras cosas. No hay razón que no pueda hacerlo ahora.” Estiro sus manos, con las palmas hacia arriba. “Aquí, agárrame”.
Fue demasiado fácil para el desplegar los brazos y poner sus palmas sobre las de ella. Miro sus manos unidas, y repentinamente se dio cuenta, que excepto por Stevie Rae, el nunca antes había tocado a algún humano por cualquier razón, que no fuera la violencia. Y ahora, ahí estaba él, tocándola—suavemente—gentilmente—calmadamente. Su piel se sentía bien contra la suya. Estaba caliente. Y suave. Sus palabras llegaron a él entonces, y lo que estaba diciendo se movió en su interior, anidando allí en algun lugar distante que nunca antes había sido tocado.
“Tierra, tengo un gran favor que pedirte. Rephaim aquí, es especial para mí. El tiene dolor, y está teniendo problemas para ponerse bien. Tierra, he pedido prestadas tus fuerzas antes—para salvarme—para salvar a aquellos que me importan. Esta vez te estoy pidiendo que prestes tus fuerzas para ayudar a Rephaim. Es lo correcto.” Hizo una pausa y lo miro. Sus ojos se encontraron mientras ella repetía las mismas palabras que él le había dicho a la oscuridad cuando pensó que ella no le habia oído. “Veras, el está herido por mi culpa. Cúrale. Por favor.”
El suelo tembló bajo sus pies. Rephaim estaba pensando que era justamente como la piel de algún animal sacudiéndose extrañamente, cuando Stevie Rae jadeo y contrajo su cuerpo bruscamente.
Rephaim empezó a alejarse, queriendo detener cualquier cosa que le estaba ocurriendo a ella, pero ella presiono sus manos con fuerza diciendo, “¡No! ¡No te sueltes! Está bien.”
Entonces el calor pasó por sus palmas hacia las suyas. Por un instante, le recordó la última vez que había invocado al poder inmortal de la sangre de su padre, y que la oscuridad había respondido en su lugar–pasando a través de su cuerpo, curando su brazo y su ala rota. Pero rápidamente Rephaim entendió que existía una diferencia esencial entre el ser tocado por la oscuridad y el ser tocado por la tierra. Donde antes el poder había estado sucio y consumido, hinchándolo con energía y disparándola a través de su cuerpo, ahora lo que lo llenaba era como el viento del verano debajo de sus alas.
Su presencia en su cuerpo no fue menos dura de lo que lo había sido la oscuridad, pero el poder de la luz venia templado con su compasión—llena de vida y de salud creciendo por encima de su frialdad y violencia. Era como un bálsamo para su sobrecalentada sangre, calmando el dolor que latía en su cuerpo. Cuando el calor de la tierra llego a su espalda–a ese lugar crudo, y sin cicratizar de donde sus grandes alas crecían—el alivio fue tan instantáneo que Rephaim cerró los ojos, y dejo salir un suspiro mientras la agonía se evaporaba.
Y, a través de la curación, el aire alrededor de Rephaim se lleno de la fragancia embriagadora y reconfortante de agujas de cedro y la dulzura de la hierba de verano.
“Piensa en enviar la energía de vuelta a la tierra,” la voz de Stevie Rae era suave, pero insistente. Empezó a abrir los ojos y soltar sus manos, pero de nuevo ella se aferro a él, diciendo. “No. Mantén los ojos cerrado. Quédate como estas, pero imagina el poder de la tierra como una luz brillante verde que viene de la tierra debajo de mí, elevándose a través de mi cuerpo y mis manos, hacia tí. Cuando sientas que ha hecho su trabajo, imagina que ese poder brota de tu cuerpo de nuevo a la tierra.”
Rephaim mantuvo los ojos cerrados, y pregunto; “¿Por qué? ¿Por qué dejar que se vaya?”
Podía oír la sonrisa en su voz. “Debido a que no es tuyo, tonto. Tú no puedes ser dueño de este poder. Pertenece a la tierra. Solo se puede pedir prestado y luego enviarla de nuevo con un muchas gracias.”
Rephaim casi le dijo que era ridículo—que una vez que te hayan dado el poder, lo dejes ir. Quédatelo y úsalo y poséelo. Casi lo dijo, pero no pudo. Esas palabras le parecían malas mientras estaba lleno de la energía de la tierra.
Así que en vez de eso, hizo lo que se sentía bien. Rephaim imagino la energía que lo llenaba como un haz de luz verde brillante y sintió como esta lo recorria por su columna vertebral y de nuevo iba de regreso hacia la tierra de donde había venido. Y mientras el calor de la rica tierra salía de él, él dijo dos palabras en voz muy baja: “Muchas gracias.”
Entonces era el de nuevo. Sentado bajo un gran árbol de cedro en un suelo húmedo y frio, de la mano de Stevie Rae.
Rephaim abrió los ojos.
“¿Mejor ahora?” pregunto ella.
“Si. Mucho mejor.” Rephaim abrió las manos y esta vez, ella también se aparto.
“¿En serio? Quiero decir, sentí a la tierra y pensé que debía de canalizarla a través de mi hacia ti y parecía que lo estabas sintiendo“. Ella ladeo la cabeza, estudiándolo. “Te ves mejor. Ya no hay dolor en tus ojos.”
Se puso de pie, ansioso de enseñárselo, y abrió los brazos, desplegando sus enormes alas, como si pudiera flexionar cada musculo. “¡Mira! Puedo hacer esto sin ninguna dificultad.”
Estaba sentada en el suelo mirando hacia él, con los ojos abiertos. La expresión de su rostro era tan extraña que automáticamente bajo los brazos y cruzo las alas a su espalda.
“¿Qué sucede?” pregunto. “¿Que está mal?”
“Yo-yo había olvidado que volaste hasta el parque. Bueno, y tambien desde el parque hacia aquí.” Hizo un sonido que podría haber sido una risa si no hubiera sonado tan ahogada. “¿Es estúpido verdad?, ¿Como pude haber olvidado algo como eso?”
“Supongo que te acostumbraste a verme roto”, el dijo, intentando entender porque ella de repente parecía tan alejada de el.
“¿Que arreglo tu ala?”
“La tierra”, dijo el.
“No, no ahora. No estaba rota cuando llegamos aquí. El dolor que tu sentías no tenía nada que ver con esto.”
“Oh, no. He estado sano desde anoche. El dolor era causado por los restos de oscuridad y lo que le hizo a mi cuerpo.”
“Entonces, ¿como tu ala y tu brazo se arreglaron anoche?”
Rephaim no quería contestar. Mientras ella lo miraba con esos grandes ojos acusadores, se encontró queriéndo mentirle, decirle que había sido un milagro de la inmortalidad en su sangre. Pero no podía mentirle. No le mentiría.
“Llame a los poderes que me pertenecen debido a la sangre de mi padre. Tenía que hacerlo. Te escuche gritar mi nombre.”
Ella parpadeo y el vio un rayo de entendimiento en su mirada. “Pero el toro dijo que estabas lleno de su poder no del de tu padre.”
Rephaim asintió. “Sabía que era diferente. No sabía porque. Tampoco comprendi porque la misma oscuridad se adentraba en mí.”
“Entonces la oscuridad te curo.”
“Si, y despues la tierra me sano de la herida que dejo la oscuridad dentro de mi.”
“Okay, bien, genial.” Ella se levanto bruscamente y se sacudió los pantalones vaqueros. “Estas mejor ahora y yo tengo que irme. Como he dicho, es difícil para mí salir ahora de la Casa de la Noche con todo eso de que Cuervos Mockers acechan la ciudad.”
Ella empezó a caminar rápidamente y el extendió su mano para agarrarla de la muñeca. Stevie Rae se aparto de él.
La mano de Rephaim cayó a su lado, y dio un paso lejos de ella.
Se miraron el uno al otro.
“Me tengo que ir,” repitió.
“¿Vas a regresar?”
“¡Tengo que hacerlo! ¡Lo prometí!” Ella le grito las palabras, y el sintió como si le hubiera abofeteado.
“¡Te libero de tu promesa!” le grito de regreso, enfadado de que esa pequeña mujer pudiera causar esos disturbios en su interior.
Sus ojos brillaron suspicazmente cuando dijo. “No es a ti al que yo se lo prometí–no puedes liberarme.” Entonces paso junto a el, girando su cabeza para que no pudiera verle la cara.
“No vuelvas solo porque tienes que hacerlo. Vuelve solo cuando asi lo quieras” grito el, detrás de ella.
Stevie Rae no se detuvo y no miro hacia atrás. Se limito a irse.
Rephaim se quedo allí mucho tiempo. Cuando el sonido de su coche desapareció, finalmente se movio. Con un grito de frustración el Cuervo Mocker corrió y luego se lanzo hacia el cielo nocturno, batiendo el viento frio con sus enormes alas y subiendo hasta encontrar las temperaturas termales que lo mantuvieran, le sujetabn, y le llevaban hacia cualquier lugar—a todas partes.
¡Solo llévame! ¡Sácame de aquí!
El Cuervo Mocker se abalanzo hacia el este, alejándose de la dirección que había tomado el coche de Stevie Rae–lejos de Tulsa y la confusión que había en su vida desde que ella había entrado en ella. Luego cerró su mente a todo menos a la alegría familiar del cielo, y voló.



[1] Energizer: Según su slogan: son pilas que duran más que la deás. Con más potencia.

CAZADORES OSCUROS 28

Bad moon rising 28

Sinopsis

En el mundo de los Were-Hunters rige una regla muy clara: las especies no pueden mezclarse y mucho menos enamorarse. Pero desde el momento en que Aimee Peltier tocó a ese lobo herido, su corazón dejó de escuchar a su cabeza.
Fang Kattalakis no es un lobo cualquiera, es el hermano de Vane y Fury, dos de los miembros más poderosos del Omegrion: el consejo que gobierna y hace las leyes de los licántropos y el resto de weres. Sus hermanos son los representantes de los lobos y la madre de Aimee la que representa al clan de los osos. No hay forma alguna de que puedan terminar juntos y ambos lo saben. Pero cuando la guerra llega al Santuario, el local que regenta la familia de Aimee, todos tienen que elegir el bando para el que van a luchar y los enemigos se verán obligados a forjar extrañas alianzas. Y cuando Aimee es acusada de traicionar a su gente, su única esperanza será el único hombre que cree en ella. Y Fang, para salvarla, tendrá que romper las leyes de los suyos y la fe que en él han depositado sus hermanos.




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CAZADORES OSCUROS 27

Guerrero de los sueños 27


Sinopsis




Somos los Dolophoni. Diligentes. Vigilantes. Feroces e ineludibles. Sirvientes de las Furias, somos la mano derecha de justicia y nadie permanece ante nosotros.
Hijo de la Guerra y el Odio, Cratus pasó la eternidad luchando para los antiguos dioses que le dieron la vida. Él es la muerte para cualquiera que se cruce con él. Hasta el día en que baja sus armas y se desvanece en el exilio.
Ahora un antiguo enemigo ha sido liberado y nuestros sueños son su campo de batalla. La única esperanza que tenemos es el único dios que juró no volver a luchar jamás.
Como una Dream-Hunter, Delphine ha pasado la eternidad protegiendo a la humanidad de los predadores que cazan en nuetro sueño. Pero ahora sus aliados se han vuelto contra ellos, ella sabe que para sobrevivir, los Dream Hunter necesitan un nuevo lider. Alguien que pueda entrenarlos para luchar contra sus nuevos enemigos. Cratus es su única esperanza. Pero ella está ligeramente resentida de que él haya bajado sus armas.
El tiempo corre, y si ella no puede ganarle para su causa, la humanidad será masacrada y el mundo que conocemos dejará de existir.






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CAZADORES OSCUROS LIBRO 26


A la sombra de la luna 26


Sinopsis


Fury es fruto de una mujer y un hombre que se odian profundamente. Ella, arcadiana; él, katagario. Fue criado por su madre, pues ella creía que Fury sería su precioso hijo Aristos -su furiosa venganza contra los katagaria que tan brutalmente la trataron a ella y a su clan. Sin embargo, cuando Fury alcanzó la pubertad y obtuvo sus poderes como were-hunter, se transformó de un arcadiano a un katagaria -algo que trató de ocultar a toda costa… hasta que la única persona en la que confiaba, su novia, le delató, y entonces toda su familia trató de matarle.
Pero Fury siempre ha sido un superviviente. Letal, impredecible y fiero. Una vez que abandonó Inglaterra, encontró a la gente de su padre, donde fue mucho más cauteloso, sin contarle a nadie cuál era su verdadera ascendencia. Pero cuando sus hermanos Fang y Vane supieron de él, lo adoptaron. Ahora, está al mando de la gente de su padre. Pero el liderazgo siempre tiene un precio e implica tener unos cuantos enemigos letales que no se detendrán hasta asesinarlo.
Y ahora esa guerra ha llegado hasta el umbral de su puerta y es una amenaza no sólo para los suyos sino para el Santuario, y la única manera que tiene Fury de salvar a su gente es confiando en la mujer que una vez le traicionó.
Angelia ha dedicado toda su vida a hacerse cada vez más fuerte. Y ahora, con su patria en el punto de mira, tiene que proteger a los suyos de Fury y su clan de were-lobos. Determinada a llevarle ante la justicia, emprende sola su misión… hasta que el cazador termina siendo cazado, y la única forma que tendrá de sobrevivir será confiando en el lobo que precisamente ha jurado matar.


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sábado, 15 de mayo de 2010

Capítulo 17 - BURNED (Quemada)

Stevie Rae
Traducido por Roza B


“Ese chico se ha ido sobre ti,” dijo Kramisha, mientras salían del estacionamiento de la escuela, dejando a Dallas detrás, quién tenía una cara de lamento. “¿Y ya sabes que harás con el otro chico?”
Stevie Rae frenó el carro en la mitad del camino que la llevaba a la calle Utica. “Estoy muy estresada como para lidiar con problemas de chicos ahora. Así que, si lo único que quieres hacer es hablar acerca de eso entonces puedes quedarte aquí.”
“No lidiar con esos problemas te causará más estrés”
“Adiós Kramisha.”
“Si vas a actuar como una desquiciada, entonces no diré nada a cerca de ello. Por ahora. De todos modos, tengo cosas más importantes con las que debes lidiar.”
Stevie Rae puso el escarabajo en el camino y siguió manejando lejos del campus, aunque deseaba que Kramisha la siguiera presionando con el tema de los chicos para poder tener una excusa y dejarla atrás.
“¿Recuerdas cuando me dijiste que pensara más en mis poemas para ver si podía encontrar algo que pudiera ayudar a Zoey?”
“Claro que me acuerdo.”
“Bueno pues lo hice y tengo algo.” Se puso a buscar algo en su bolsa hasta que sacó una libreta muy usada con páginas del color de su firma, morado. “Creo que todos, incluyéndome hasta que me puse a pensar, nos habíamos olvidado de esto.” Abrió su libreta y le enseño a Stevie Rae una página con su letra cursiva.
“Kramisha, sabes que no puedo leer eso mientras voy manejando. Solo dime de qué te acordaste.”
“Del poema que escribí antes de que Zoey y los demás se fueran a Venecia. El que parece ser de Kalona para Zoey. Mira te lo voy a leer.
Una espada con doble filo
Uno que destruye
Otro que libera
Soy tu nudo gordiano
¿Me liberarás o me destruirás?
Sigue la verdad y podrás:
Encuéntrarme en el agua
Purifícame a través del fuego
Nunca más atrapado por la tierra
El aire te susurrará
Lo que el espíritu ya sabe:
Que aún destrozado
Todo es posible
Si tú crees
Entonces ambos seremos libres.

“¡Oh cielos! ¡Eso se me había olvidado por completo! Okay, okay, léelo de nuevo, ésta vez más despacio.” Stevie Rae escuchó atentamente mientras Kramisha leía el poema de nuevo. “Debe de ser de Kalona, ¿no? Esa parte de estar atrapado en la tierra es definitivamente de él.”
“Estoy prácticamente segura que es de él para ella.”
“Debe ser, aunque da un poco de miedo el inicio con eso de la espada de dos filos pero el final se escucha como algo bueno.”
“Dice: Entonces seremos libres,” Kramisha parafraseó.
“Para mí suena que Z va a ser liberada del Otro mundo.”
“Y también Kalona,” Kramisha dijo.
“Nos ocuparemos de eso cuando pase. Liberar a Zoey es lo más importante. ¡Espera! ¡Creo que algo de eso ya se volvió realidad! ¿Qué parte era la que decía algo del agua?”
“Decía: Encuéntrame en el agua.”
“Y lo hizo. La Isla de San Clemente está definitivamente sobre el agua.”
“También dice que Zoey tiene que seguir la verdad. ¿Qué crees que signifique?”
“No estoy cien por ciento segura, pero creo que tengo un poco de idea. La última vez que hablé con Z, le dije que siguiera su corazón, no importaba si todo el mundo creía que estaba cometiendo un grave error, tenía que seguir lo que su interior le dijera que era lo correcto.” Stevie Rae hizo una pausa, parpadeando fuertemente para no llorar. “Aunque me siento muy culpable por haberle dicho eso, por lo que le pasó después.”
“Pero tal vez tenías razón. Tal vez lo que le está pasando a Z tenía que pasar, porque pienso que seguir tu corazón y afianzarte en lo que creas es lo correcto, aun cuando todos crean que estás mal, porque es un tipo de verdad muy fuerte.”
Stevie Rae sintió un revoloteo de emoción. “Y si ella sigue haciendo eso, si sigue confiando en la verdad de su corazón, el final del poema se cumplirá y ella será libre.”
“Siento que es la verdad, Stevie Rae. Siento que es lo correcto, muy dentro de mí.”
“Yo también,” Stevie Rae dijo sonriendo a Kramisha.
“Okay, pero Z necesita saber todo esto. El poema es como un mapa para encontrar el final. El primer paso es encontrarle en el agua, lo cual ya pasó. Después tiene que—”
“Purificarlo mediante el fuego,” Stevie Rae la interrumpió al recordar la frase. “¿Y no dice algo de la tierra y el aire?”
“Sí, y también del espíritu. Habla de los cinco elementos.”
“Todas las afinidades de Zoey, terminando con el espíritu, el cual es su afinidad más poderosa.”
“Y es la encargada del reino en el que esta ahora,” dijo Kramisha. “Okay, no voy a decir esto solo porque escribí un poema absolutamente increíble, así que me tienes que escuchar en serio: Zoey necesita saber esta información. Esto va a ser la diferencia entre si regresa o si la mata lo que sea que esté allá.”
“Oh, te creo.”
“Entonces, ¿cómo lo vas a hacer?”
“¿Yo? No puedo. Yo estoy dentro de la Tierra. No hay manera en que mi espíritu salga y vaya al otro mundo.” Stevie Rae tembló. Solo el pensarlo le daba escalofríos. “Pero Stark es el que va a llevar su trasero hasta allá. Tiene que— es lo que esa asquerosa vaca dijo.”
“Toro,” Kramisha dijo.
“Lo que sea.”
“¿Quieres que llame a Stark y le lea el poema? ¿Tienes su número?”
Stevie Rae lo pensó. “No. Afrodita dice que la cabeza de Stark está hecha un desastre. Podría ignorar tu poema pensando que tiene otras cosas más importantes que hacer.”
“Bueno, el estaría mal.”
“Sí, estoy de acuerdo. Así que lo que necesitamos hacer es decirle el poema a Afrodita. Es odiosa y todo, pero entenderá que esto es muy importante.”
“Y como es tan odiosa no hay manera de que Stark la ignore ni a ella ni al poema.”
“Exacto. Ahora mismo mándaselo en un mensaje y dile que digo yo que haga que Stark se lo memorice para Zoey. Y que recuerde que es una profecía no solo un poema.”
“Sabes, realmente dudo de su buen sentido, porque no le gusta la poesía.”
“Chica, le estás predicando al coro completo del maldito Evangelio Pentecostés,” dijo Stevie Rae.
“Um-hum, es todo lo que tengo que decir.” Y mientras Stevie Rae entraba al recientemente y reconstruido estacionamiento de la capilla Benedictina Kramisha inclinó la cabeza sobre su celular y se ocupó de mandar el mensaje.
Stevie Rae inmediatamente pudo ver que la abuela Redbird se estaba mejorando. Los horribles moretones de su cara habían desaparecido, y en lugar de estar en la cama, estaba sentada en una mecedora cerca de la chimenea en el salón principal, estaba tan concentrada en el libro que leía que al principio ni siquiera notó a Stevie Rae.
“¿Diablo de ojos azules?” Aunque estaba ahí para decirle a la abuela de Zoey noticias horribles, Stevie Rae no pudo evitar sonreír el leer el título. “Abuela, eso suena como un libro de romance.”
La abuela Redbird se llevó la mano a la garganta. “¡Stevie Rae! Niña. Me espantaste. Y es romance-una excelente novela. Hardy Cates es una magnífica heroína.”
“¿Magnífica?”
La abuela Redbird alzó sus delgadas cejas hacia Stevie Rae. “Estoy vieja niña, no muerta. Aún puedo apreciar a un magnífico hombre.” Ella señaló a una de las sillas de madera que no estaban muy lejos. “Trae esa silla para acá y platiquemos un poco. Supongo que me traes noticias de Zoey desde Venecia. Solo pensar en- ¡Venecia, Italia! Me encantaría visitarlos…” La voz de la anciana se desvaneció cuando miró con atención a Stevie Rae. “Lo sabía. Sabía que algo estaba mal, pero mi mente ha estado tan confundida desde el accidente.” Silvia Redbird se puso muy quieta. Después en una voz rasposa y con miedo, dijo, “Dime rápido.”
Con un suspiro Stevie Rae se sentó en la silla que había puesto a lado de la mecedora y tomó la mano de la abuela. “No está muerta, pero no es nada bueno.”
“Dime todo. Quiero saber todo. No te detengas y no excluyas nada.”
La abuela Redbird sujetó la mano de Stevie Rae como si fuera una conexión para vivir mientras la mejor amiga de Zoey le contaba todo—desde la muerte de Heath hasta las deudas y precios a pagar de los toros y el poema de Kramisha, dejando solo una cosa fuera: Rephaim. Cuando terminó, la cara de la abuela se había vuelto pálida justo como lo había estado después del accidente, cuando había estado en coma y a punto de morir.”
“Destrozada. El alma de mi nieta está destrozada,” dijo lentamente, como si cada palabra trajera gruesas capas de dolor sobre ella.
“Stark va a ir por ella abuela.” Stevie Rae se encontró con la mirada de la abuela. “Y la va a proteger para que ella pueda traerlos de vuelta a ambos.”
“Cedro,” la abuela dijo, asintiendo como si hubiera respondido a una pregunta, y como si esperara que Stevie Rae estuviera de acuerdo con ella.
“¿Cedro?” Stevie rae preguntó, esperando que las noticias acerca de Zoey no hubieran hecho que la abuela perdiera la cabeza. Literalmente.
“Agujas de cedro. Dile a Stark que quienquiera que cuide su cuerpo mientras este en trance debe quemarlas todo el tiempo.”
“Ya me perdí, abuela.”
“Las agujas de cedro son una medicina muy poderosa. Son repelentes a los asigna, que son considerados como los espíritus más malévolos. El cedro solo es usados en tiempos de mucha calamidad.”
“Pues estos tiempos son de verdad calamitosos,” Stevie Rae dijo aliviada de que el color estaba volviendo a las mejillas de la abuela.
“Dile a Stark que inhale profundamente el humo, y que piense en llevarlo al otro mundo—que crea que este humo seguira su espíritu hasta allá, La mente puede ser un aliado muy poderoso del alma. A veces nuestras mentes pueden alterar hasta nuestras propias almas, Si Stark cree que el humo del Cedro puede acompañar a su espíritu, puede que tal vez lo haga y eso puede agregar una capa extra de protección a su búsqueda.”
“Se lo voy a decir.”
La abuela le apretó más fuerte la mano. “A veces las cosas que parecen pequeñas o insignificantes nos pueden ayudar, aún en los momentos más difíciles. No dejes pasar cosas por alto, y tampoco Stark.”
“No lo haré abuela. Nadie de nosotros lo hará. Me aseguraré de eso.”
"Sylvia, acabo de hablar allá afuera con Kramisha," la hermana María Ángela entró rápidamente al cuarto. Se detuvo cuando vio a Stevie Rae sosteniendo la mano de la anciana. "¡Oh, Madre María! Entonces es verdad." la monja agacho la cabeza intentando contener las lágrimas, pero cuando la alzó de nuevo sus ojos estaban secos, y su cara tenía una expresión de fuerza y resolución. "Pues entonces debemos de continuar con las cosas."
Abruptamente se dio la vuelta y se dirigió a la salida del cuarto.
"Hermana, ¿a dónde va?" La abuela Redbird preguntó.
“Voy a llamar a las monjas a la capilla. Vamos a orar. Todos vamos a orar."
"¿A María?" Stevie Rae preguntó, incapaz de esconder el escepticismo en su voz.
La monja asintió, con voz firme y sabia dijo, "Sí Stevie Rae, a María—a la señora que consideramos nuestra madre espiritual. Tal vez no es la misma deidad que Nyx; o tal vez sí. ¿Pero es realmente importante eso? Dime Alta Sacerdotisa de los novatos rojos, ¿de verdad crees que pedir ayuda en el nombre del amor sea un error, aún cuando la ayuda venga con algún disfraz que no esperamos?"
A Stevie Rae le vino una imagen de la cara de Rephaim con sus ojos humanos mientras se enfrentaba a la Oscuridad y pagaba la deuda que le debía, y de repente su boca se le seco.
"Lo siento hermana me equivoqué. Pida a María su ayuda, porque a veces el amor viene de lugares que menos esperamos."
La hermana María Ángela miró a los ojos a Stevie Rae por lo que pareció mucho tiempo antes de decir, "Nos puedes acompañar a orar niña."
Stevie Rae le sonrió. "Gracias, pero tengo mi propia forma de orar."
“¡Diablos no, no voy a mentir por ti!” Kramisha dijo.
“No te estoy pidiendo que mientas,” Stevie Rae dijo.
“Sí lo estás haciendo. Quieres que diga que estas checando el túnel con la hermana María Ángela. Todo mundo sabe que quedó completamente sellado la última vez que estuviste ahí.”
“No todos saben,” Stevie Rae dijo.
“Sí lo saben. Además, las monjas están orando por Zoey, y no está bien que metamos a una monja oradora en tu mentira.”
“Bien. Iré abajo a checar el túnel si eso te hace sentir mejor.” Stevie rae no podía creer que Kramisha estuviera haciendo tanto escándalo por intentar decir una mentira blanca que le estaba costando su tiempo—tiempo lejos de Rephaim cuando solo la Diosa sabía que tan lastimado estaba por esa asquerosa vaca blanca. Recordó la agonía que sintió cuando la Obscuridad se alimentó de ella y sabía que había sido doblemente peor para Rephaim. Esta vez tendría que ver que más hacer aparte de vendarlo y darle de comer para que se sintiera mejor. ¿Qué tanto estaba lastimado? En su mente todavía podía ver a aquella criatura abalanzándose, con la lengua roja de su sangre mientras—
Con una sacudida, Stevie rae se dio cuenta que se había quedado parada enfrente de Kramisha sin decir nada.
Stevie Rae se sacudió mentalmente y uso la primera excusa que se le vino a la mente. “Mira, solo no quiero lidiar con la tormenta de mierda que va a ocurrir si todos en la casa de la Noche saben cómo ocupo los 1.2 segundos que tengo para mí solita. Eso es todo.”
“Eres una mentirosa.”
“¡Soy tu Alta Sacerdotisa!
“Pues deberías de actuar como una,” Kramisha le dijo. “Dime la verdad acerca de lo que tienes en mente hacer.”
“¡Voy a ir a ver al chico, y no quiero que nadie sepa!” Stevie Rae espetó.
Kramisha movió la cabeza a un lado. “Eso me parece más lógico. No es un novato o vampiro ¿verdad? “
“No,” Stevie rae dijo con absoluta honestidad. “Es alguien que a nadie le gustaría.”
“¿No está abusando de ti verdad? Porque eso estaría de mierda. Y conozco a algunas chicas que se han metido en ese lío y no saben salir de él.”
“Kramisha, puedo hacer que la tierra se eleve y patear el trasero de cualquiera. Ningún hombre me golpearía. Jamás.”
“Así que eso significa que es humano y está casado.”
“Prometo que no es casado,” Stevie Rae la evadió.
“Huh,” Kramisha resopló con la nariz. “¿Es un idiota?”
“Yo no creo que lo sea.”
“El amor apesta.”
“Sip,” Stevie Rae dijo. “Pero no estoy diciendo que estoy enamorada de él,” agregó rápidamente. “Todo lo que digo es que—“
“Te está revolviendo la cabeza, y no sabes qué es lo que necesitas.” Kramisha apretó sus labios mientras pensaba. “Okay que te parece esto: pido a alguna de las monjas que me lleve de vuelta a la Casa de la Noche, y cuando todo el mundo se ponga como loco por que estás aquí afuera y sola, les diré que tenías que ir a visitar a un humano, así que técnicamente no estás sola, y yo tampoco estoy mintiendo.”
Stevie Rae lo pensó. “¿Tienes que decirles que era un chico humano?”
“Diré que es un humano y que no les importara lo demás. Solo diré que es hombre si alguien me pregunta específicamente.”
“Trato hecho,” Stevie Rae dijo.”
“sabes que vas a tener que explicarlo en algún momento. Y si no está casado entonces no hay problema. Eres una Alta Sacerdotisa. Puedes tener una pareja humana y un consorte vampiro al mismo tiempo.”
Esta vez fue Stevie Rae quién resopló. “¿Y tú crees que Dallas va a estar a gusto con eso?”
“Va a tener que estarlo si quiere andar con una Alta Sacerdotisa. Todos los vampiros lo saben”.
“Bueno, Dallas todavía no es un vampiro, así que tal vez sea mucho pedirle. Y la verdad— sé que voy a herir sus sentimientos y no quiero hacer eso.”
Kramisha asintió. “Se que no quieres pero estás haciendo esto muy grande. Dallas tendrá que aprender a vivir con eso. Lo que tienes que darte cuenta es si el chico humano vale la pena.”
“Lo sé Kramisha. Es lo que intentó averiguar. Así que adiós. Te veo en la Casa de la Noche en un rato.” Stevie Rae caminó rápidamente hacia el escarabajo.
“¡Oye!” Kramisha gritó “¿No es negro verdad?”
Pensando en las alas de Rephaim del color de una noche oscura Stevie Rae se paró y volteó a ver a Kramisha. “¿Qué diferencia hace el color?”
“Hace mucha diferencia si te sientes avergonzada de él,” le contestó.
“Kramisha eso es muy tonto. No. No es negro. Y no, no estaría apenada si lo fuera. Cielos. Adiós. De nuevo.”
“Solo estaba checando.”
“Pues sonabas como loca,” Stevie Rae murmuró mientras se dirigía al estacionamiento.”
“Escuché eso,” Kramisha dijo.
“¡Qué bueno!” Stevie Rae gritó. Se metió al escarabajo de Zoey y de dirigió al Museo de Gilcrease, hablando con ella misma en voz alta. “No Kramisha, no es negro. Es un Cuervo Mocker, y los chicos blancos no serían los únicos que estarían enojados conmigo por estar con él— ¡eso es todo amigos!” Y entonces sorprendiéndose a sí misma, Stevie Rae empezó a reír.